14 de agosto de 2016

UN HÉROE CONTRA LA HUMANIDAD


El mundo de los superhéroes está fuertemente moralizado. Cuando digo fuertemente moralizado quiero decir también perfectamente polarizado. Todos sabemos quiénes son los malos y los buenos para el que construye la historia. Obviamente esto no tiene que ser siempre así, hay muchísimas historias y muchísimos personajes, aunque yo me expreso en términos generales. Es por ello que percibo cierto denominador común; en los buenos: tienen esperanza en la humanidad, incluso cuando sienten mayor hartazgo por ésta, es como si no hubiera otra forma de ser un héroe que creyendo en la humanidad; en los malos: mayor visión realista del mundo, una profundidad mayor en la psicología humana -más realista-, carecen de esperanza respecto a la humanidad.

Por supuesto hemos de entender la humanidad como un elemento puramente universal, como algo liso que define a la suma de la inmensa masa de los seres humanos en una misma entidad donde todos por igual tienen la misma dignidad: todo reducido a lo mismo, anulación de la particularidad. Y yo me digo si es posible un héroe que no sea caracterizado como malo que carezca de la creencia en la humanidad, que no tenga visos de querer universalizar todo; es decir, alguien que no luche por algo abstracto, que discrimine, distinguiendo claramente, teniendo una visión diáfana de la realidad. Esto que expreso, una mayor consciencia, sería casi un superpoder: ver tras las persona y barajar si merecen ayuda o no, alguien que sea capaz de juzgar y que no le tiemble la mano si éste u otro ha de morir o no. En este sentido hay antihéroes como The Punisher que me caen bien, respecto al esperanzado y moralista Daredevil, el gran héroe católico. Hasta los “malos” me parecen más atractivos que los “buenos”, tienen más fondo, más filosofía, una misión más clara.

Y bien, ¿por qué no un héroe que no crea en la humanidad? ¿Por qué no un héroe que no sienta esperanza? ¿Por qué no un héroe que pelee por algo real y por personas concretas? ¿Por qué no un héroe que no crea en utopías? Al fin y al cabo el mundo no puede ser mejor porque la gente es incapaz de ser otra cosa que lo que es: chusma.■