14 de agosto de 2009

CICLO "Genealogía de la Moral" (PARTE II/IV): «Culpa», «mala conciencia» y similares (I)



El segundo tratado de Genealogía de la Moral, «Culpa», «mala conciencia» y similares, es en mi opinión el más rico en conceptos e ideas. Literariamente es sobresaliente y filosóficamente es denso y brillante. Aquí solamente abordaré conceptos e ideas que me han parecido las más destacables.

Por parecerme un tanto extenso, he dividido en dos partes la que iba a ser solamente una la dedicada al segundo tratado de Genealogía de la Moral.■


I
Nietzsche nos habla de una característica del ser noble o, más bien, del animal-hombre, pues el alemán nos acerca en cierta medida a cómo el animal-hombre se convierte en soberano; hablamos de la «capacidad de olvido». Para Nietzsche, esta capacidad es premisa de toda felicidad, una forma de guardarse nada, de permanecer alejado del resentimiento y de otros venenos laureados por los esclavos: base para una buena conciencia. Pero he ahí que el hombre-animal hubo de poner en suspenso, en algunos casos, esa capacidad de olvido y fomentar «el hacer promesas», pero no como una mirada hacia atrás, sino como un salto al futuro, un adelantarse al futuro. Nietzsche la representa como una fuerza opuesta a la «capacidad de olvido» con la que el ser noble se forja una memoria y se hace “calculable” y “causal”: este tipo de hombre deviene. Así nace un hombre libre, un hombre soberano y activo, el único a quien le será lícito hacer promesas, pues tendrá la fortaleza suficiente para llegar siempre hasta el final y mantener su palabra. Sea este tipo de hombre el veraz por excelencia.■


II
(…) Ver-sufrir produce bienestar; hacer-sufrir, más bienestar todavía -ésta es una tesis dura, pero es un axioma antiguo, poderoso, humano-demasiado humano, que, por lo demás, acaso suscribirían ya los monos; pues se cuenta que, en la invención de extrañas crueldades, anuncian ya en gran medida al hombre y, por así decirlo, lo «preludian». Sin crueldad no hay fiesta: así lo enseña la más antigua, la más larga historia del hombre - ¡y también en la pena hay muchos elementos festivos! -■

FRIEDRICH NIETZSCHE, LA GENEALOGÍA DE LA MORAL (Un escrito polémico). Alianza Editorial, año 1998. BA 0610, Pág. 87. Traducción de Andrés Sánchez Pascual.

Tal vez Nietzsche parece cruel en su exposición, pero es algo tan real que no puede decirse de otra forma. Ver-sufrir y hacer-sufrir es gozoso, lo podemos observar cotidianamente cuando vemos a personas reírse cuando salen vídeos donde gente se cae al suelo y cosas por el estilo. Alguien que se haga sufrir y se deje hacer sufrir es un gran humorista; desde luego, con tal aptitud nacen los mayores histriones de la ludopatía torturadora: el judeocristianismo ha sido prolífico en el mundo del humor. Pero la crueldad y el sufrimiento tienen una gran función vital y ordenadora, y es que forjan la memoria; es, como dice Nietzsche, “un axioma antiguo, poderoso, humano-demasiado humano”. Pero claro, el sufrimiento del que Nietzsche habla no es gratuito, es, al contrario, necesario para toda elevación del tipo hombre.

El sufrimiento como algo imprescindible para la vida en lugar de uno de los reparos que ponen algunos en contra de la existencia. El sufrimiento, la sangre… todo ello tiene algo festivo y orgiástico, algo vital y exuberante. La vida es vida en cuanto es sufrimiento, sin sufrimiento no hay vida, no hay lucha, el hombre se queda sin memoria, autista, sumido en el tedio. Esto es patente en nuestra actualidad, en nuestra sociedad de bienestar, donde la juventud vive apática en un mundo donde todo está hecho, donde el sufrimiento queda anulado, donde la vida se transforma en hastío, en camino llano hacia un nihilismo pasivo y destructivo y una vida enclenque e insignificante. Entonces, ¿qué es gozar del sufrimiento? Pues así lo asevero categóricamente: “AFIRMAR LA VIDA”. Podría decirse que toda indignación actual hacia todo sufrimiento viene dada por su absurdo, por su gratuidad. Empero, el sufrimiento del héroe, en cuanto que sufre porque vive y no porque se autotortura, de ese sufrimiento es el del que debemos gozar, pues es un paradigma vital, un aire fresco, una vacuna contra el dichoso hastío. ¡Seamos heroicos!

Quisiera hacer énfasis en el sufrimiento como entrega, como forma activa, propia de hombres nobles y del hombre antiguo (hombre noble por excelencia), a pesar de algún loable aunque mortificador Sócrates (que murió como (semi)héroe, no como mártir –ya analizaremos esta antítesis). Entender que la vida es un sacrifico y entregarse a ella con goce es lo que diferencia a un hombre activo de otro pasivo o de mentalidad esclava. Sin esa actitud sufriente del hombre vigoroso y formidable en entrega no es posible entender al griego o al romano que veía en su sufrimiento una forma de engrandecer a los dioses. Hablamos del ofrecimiento a unos dioses donde los hombres se veían representados y divinizados. Sus dioses eran fuertes, exigían del hombre un sufrimiento-esfuerzo para crecer y les castigaban para ponerles a prueba, para que fueran hercúleos: “que los dioses se lo exigían” significa lo mismo que “ellos mismos se lo exigían”. Sin embargo, el Dios Singular, el Dios único, ha convertido al hombre en un ser mortificado y sobre todo en un pusilánime. Y a pesar de todo el cristianismo necesitó de los fuertes, de los cruzados, de los templarios… -paganos cristianizados-, que lucharon pensando que el Dios Singular era un Dios varonil… Estos guerreros eran activos paradójicamente, iracundos y “afectuosos” (en cuanto pasionales y entregados con temeridad y vitalidad) aunque fuera con una fe de siervos, y sin ellos el cristianismo… ¡Qué paradoja!

(…) ¿Qué sentido último tuvieron, en el fondo, las guerras troyanas y otras atrocidades trágicas semejantes? No se puede abrigar la menor duda sobre esto: estaban concebidas como festivales para los dioses; y en la medida en que el poeta está en esto constituido más «divinamente» que los demás hombres, sin duda también como festivales para los poetas... (…)

FRIEDRICH NIETZSCHE, LA GENEALOGÍA DE LA MORAL (Un escrito polémico). Alianza Editorial, año 1998. BA 0610, Pág. 90. Traducción de Andrés Sánchez Pascual.■


III
ANTÍTESIS HÉROE-MÁRTIR
Y DESMITIFICACIÓN DE SÓCRATES

Para mí la antítesis héroe-mártir es sumamente interesante pues se trata de una contraposición de conceptos radicalmente opuestos a pesar de que en la actualidad puedan observarse como algo semejantes. También son interesantes porque hablan del deber y del sufrimiento y de dos posturas religiosas enfrentadas, las concepciones grecorromana y abrahámica (en ésta incluyo a derivados como el progresismo).

En nuestros días se acuñan los conceptos héroe y mártir de forma demasiado generosa, cuando representan dos tipos de hombres distintos. El héroe es un tipo de hombre presente en las culturas paganas y se asocia a acciones heroicas, a hombres con voluntad propia que han acometido empresas legendarias. Por su parte, el mártir es principalmente un ser arquetípico de las religiones abrahámicas que obedece un mandato en lugar de su voluntad: no se inmolan, mueren o castigan a sí mismos por amor propio, sino por amor a su Dios o en busca del perdón.

El héroe no quiere fallecer, el héroe quiere ser eterno, dice sí a la vida y a todas las vidas, quiere vivir aún estando muerto. Su pulsión es, por lo tanto, activa y fuerte; sus arranques y padecimientos son exuberantes y van encaminados hacia la divinización de su unicidad como hombre. En definitiva, todo lo que concibe es por amor a sí mismo, a los dioses y a sus iguales (su comunidad); no conoce el odio, no es un odiador, aunque sí conoce el desprecio y a lo despreciable, es decir, aquello que no es digno de su amor porque no se lo ha ganado, o no obedece a su ética (costumbre), o no forma parte de su patria...

Sin embargo, el mártir es por necesidad un hombre ciego, un hombre sin voluntad únicamente solvente en la obediencia y en la debilidad. No hace más que someterse a su Dios sin más: ni elige ni decide, simplemente sufre y pide clemencia con las dos rodillas cosidas al suelo. Su destino está precisado, por lo que no es soberano de sus actos, no es la causa de sí mismo ni dueño de sus efectos, es propiedad de Dios y de nadie más. Dicho todo esto no es de extrañar que a este ser le aliente una pulsión de expiración: el ser mártir se relaciona irremediablemente con la muerte, ya que es un negador que no cree en esta vida y si en el más allá, un más allá estático asentado en la contemplación de Dios o en la esperanza de harenes y paraísos improbables. Y el mártir interioriza como una cloaca, se echa la culpa de su condición humana y de sus padecimientos: todo sufrimiento le parece incurable y un castigo; no goza de la vida en absoluto, pero se vanagloria de su propia humillación ante la idea de Dios. ¡Qué diferente al hombre pagano entonces!, que si bien obedecía a los dioses era porque mediante ellos la civilización se forjó un orden, una lógica y un sentido natural de las cosas; y el hombre antiguo se entregaba a sus dioses (a la naturaleza), tal como suena, por lo que no necesitaba interiorizar demasiado ni permitir a los gusanos de la mala conciencia que lo devorase: lo sagrado era el mundo, lo espiritual era el propio mundo y los dioses vivían entre los hombres, manifestándose mediante todas las formas posibles: el amor, el fuego, la lluvia... Así que el mundo entero era sagrado y de la misma forma el hombre era sagrado también. El abrahamismo desacralizó el mundo y obligó a los hombres a entregarse a una vida idílica. El hombre, en un mundo que ya no era sagrado, perdió toda su belleza.

Con esto queda claro que no solamente es héroe o mártir aquel que en los momentos que propician su muerte se comporta de tal o cual forma, sino que detrás de tales condiciones de ser podemos hablar de diferentes formas de enfrentarse a la existencia y de entender el orden de la vida. Y tal dicotomía vino a mis pensamientos debido a la inquietud que me provocaba la forma en que afrontó Sócrates su muerte. Con lo que sigue resolví tal inquietud.

Al griego, no sé cómo ni por qué, se le ha pretendido cristianizar (¡se le ha equiparado al propio Jesús de Nazaret!), además de convertirlo en un abanderado del progresismo, del feminismo y de otras tendencias modernas. Se le quiere apodar con conceptos no aptos para su tiempo y con tal afán llamarle equivocadamente mártir de muchas causas. Es cierto que Sócrates fue en cierto modo un advenedizo del cristianismo por la razón de haber dotado al hombre de alma, de haber abierto los caminos hacia la espiritualidad (arrancarle al hombre los pies del suelo), de haber sido creador de la moral y tutor de uno de los ideólogos involuntarios del cristianismo: Platón. Pero aún así yo veo en Sócrates a un griego y como a tal habrá que hacerle verdadera justicia, pues ni de lejos le imagino como quieren definirlo ciertos movimientos actuales utilizando la técnica del anacronismo.

Muchos piensan que Sócrates murió por sus ideas y que como tal fue un mártir. Yo digo que no fue así, que si bien es posible que muriera por sus ideas su muerte no estuvo bajo el régimen del martirio; ni siquiera pienso que se tomara la cicuta de forma voluntaria: lo hizo porque no tenía más remedio, la huída habría significado vivir con vergüenza eternamente. No obstante, un mártir no muere por sus ideas, alguien que muere por sus ideas es alguien que cree en sí mismo y en sus razonamientos, alguien que hace uso de su soberanía como ser en el mundo con voluntad propia, caso de Sócrates; porque un mártir obedece sin más un dictamen y lo cumple sin plantearse nada, carece de un pensamiento propio. Sócrates murió, en definitiva, con buena conciencia. Aunque es cierto que en cuanto a mala conciencia quizá Sócrates sufriera aquella que le produjera su mujer, Jantipa. ¡Qué diferente habría sido Sócrates y la historia de la filosofía con otra ama! De Jantipa dicen las crónicas que era una mujer horrenda, insolente, iracunda y atroz. Así es de entender cómo Sócrates se lanzara a la plaza pública a dar a conocer su sabiduría y resolver sus propias dudas, puesto que era mejor que estar en casa.

Así que Sócrates fue juzgado y castigado por diversos motivos: políticos, sociales, etc. ¿Todo el que es juzgado y castigado es un mártir o un héroe? Creo que no y el afirmarlo sería grotesco: dar por supuesta tal afirmación convertiría de repente en héroes o mártires a todos aquellos que reposan en las cárceles. Tampoco está claro por qué fue condenado el griego, se habla de que introdujo dioses extraños (cierta deidad como el daimon o voz interior mística) o de que negaba a los dioses establecidos (según qué fuentes cambia la versión), que corrompía la moral de la juventud (alejándolos de los ideales democráticos precisamente), de que introdujo un mundo etéreo sin que en ello mediara ningún Dios, etc. Aunque también se habla de que fue inculpado porque dos de sus discípulos fueron tiranos.

Así que cómo conclusión:

Que Sócrates fue condenado por sus ideas -consideradas éstas subversivas por la tan aclamada democracia ateniense en la actualidad- y que posteriormente prefiriese morir respetando la Ley de su polis, negándose a huir por vergüenza y honor -puesto que es sabido, según las fuentes, que sus amigos le podrían haber ayudado a sobrevivir-, demuestra que el filósofo griego fue un héroe porque su voluntad manifestó ante todo valentía y coraje, pero sobre todo porque decidió su sino y porque en decisión tan noble no intervino sobre su voluntad ningún designio divino ni ninguna revelación, ni siquiera se tiene constancia de que su polémico daimon influyera sobre él.

En definitiva, Sócrates siempre fue demasiado griego como para que se lo apoderen ahora tanto la cristiandad como el progresismo y le consideren aliado de sus causas modernas. Resulta irónico igualmente que defiendan a Sócrates como un abanderado de la libertad de expresión y que por lo mismo veneren la democracia ateniense.■


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9 comentarios:

  1. me ha encantado tu blog , me gustaria debatir ciertos aspectos contigo, quisiera que me justifiques mejor tu rechaso al socialismo (pues simpatiso con las ideas del anarquismo libertario)
    Luego te arrojo una pesada pregunta para que lo pienses ¿acaso Nietzsche al escribir sus duras criticas al cristianismo , no estaba lleno de odio, rencor y sed de venganza hacia el cristianismo?
    ¿su filosofia no contiene una secreta sed de venganza hacia ese terrible virus religioso que contamino el mundo?

    muy buen blog , de lo mejor que he encontrado en la web, saludos y unamonos: ¡para intentar hacer nacer al superhombre!!

    recuerda al graN ZARATUSTRA :

    ¡Permanecedme fieles a la tierra, hermanos míos, con el poder de vuestra virtud!
    ¡Vuestro amor que hace regalos y vuestro conocimiento sirvan al sentido de la tierra!
    Esto os ruego y a ello os conjuro.
    ¡No dejéis que vuestra virtud huya de las cosas terrenas y bata las alas hacia paredes
    eternas! ¡Ay, ha habido siempre tanta virtud que se ha perdido volando!
    Conducid de nuevo a la tierra, como hago yo, a la virtud que se ha perdido volando - sí,
    conducidla de nuevo al cuerpo y a la vida: ¡para que dé a la tierra su sentido, un sentido
    humano!
    De cien maneras se han perdido volando y se han extraviado hasta ahora tanto el espíritu
    como la virtud. Ay, en nuestro cuerpo habita ahora todo ese delirio y error: en cuerpo
    y voluntad se han convertido.
    De cien maneras han hecho ensayos y se han extraviado hasta ahora tanto el espíritu
    como la virtud. Sí, un ensayo ha sido el hombre. ¡Ay, mucha ignorancia y mucho error se
    han vuelto cuerpo en nosotros!
    No sólo la razón de milenios - también su demencia hace erupción en nosotros. Peligroso
    es ser heredero.
    Todavía combatimos paso a paso con el gigante Azar, y sobre la humanidad entera ha
    dominado hasta ahora el absurdo, el sinsentido.
    Vuestro espíritu y vuestra virtud sirvan al sentido de la tierra, hermanos míos: ¡y el valor
    de todas las cosas sea establecido de nuevo por vosotros! ¡Por eso debéis ser luchadores!
    ¡Por eso debéis ser creadores!
    Por el saber se purifica el cuerpo; haciendo ensayos con el saber se eleva; al hombre del
    conocimiento todos los instintos se le santifican; al hombre elevado su alma se le vuelve
    alegre.
    Médico, ayúdate a ti mismo130: así ayudas también a tu enfermo. Sea tu mejor ayuda
    que él vea con sus ojos a quien se sana a sí mismo.
    Mil senderos existen que aún no han sido nunca recorridos; mil formas de salud y mil
    ocultas islas de la vida. Inagotados y no descubiertos continúan siendo siempre para mí el
    hombre y la tierra del hombre.
    ¡Vigilad y escuchad, solitarios! Del futuro llegan vientos con secretos aleteos; y a oídos
    delicados se dirige la buena nueva.
    Vosotros los solitarios de hoy, vosotros los apartados, un día debéis ser un pueblo: de
    vosotros, que os habéis elegido a vosotros mismos, debe surgir un día un pueblo elegido131:
    - y de él, el superhombre.
    ¡En verdad, en un lugar de curación debe transformarse todavía la tierra! ¡Y ya la envuelve
    un nuevo aroma, que trae salud, - y una nueva esperanza!



    SALUDOS Y ESPERO ESTEMOS EN CONTACTO , TE DEJO MI E_MAIL IVAN_NIRVANA023@HOTMAIL.COM

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  2. QUIERO RECORDARTE OTRA PARTE DE asi hablo Zaratustra, pues aqui veo el camino a seguir.

    En verdad, éste es mi consejo: ¡Alejaos de mí y guardaos de Zaratustra! Y aun mejor:
    ¡avergonzaos de él! Tal vez os ha engañado.
    El hombre del conocimiento no sólo tiene que poder amar a sus enemigos, tiene también
    que poder odiar a sus amigos.
    Se recompensa mal a un maestro si se permanece siempre discípulo. ¿Y por qué no vais
    a deshojar vosotros mi corona?
    Vosotros me veneráis: pero ¿qué ocurrirá si un día vuestra veneración se derrumba?
    ¡Cuidad de que no os aplaste una estatua!
    ¿Decís que creéis en Zaratustra? ¡Mas qué importa Zaratustra! Vosotros sois mis creyentes,
    ¡mas qué importan todos los creyentes!
    No os habíais buscado aún a vosotros: entonces me encontrasteis. Así hacen todos los
    creyentes: por eso vale tan poco toda fe.
    Ahora os ordeno que me perdáis a mí y que os encontréis a vosotros; y sólo cuando todos
    hayáis renegado de mí volveré entre vosotros.
    En verdad, con otros ojos, hermanos míos, buscaré yo entonces a mis perdidos; con un
    amor distinto os amaré entonces 136.
    Y todavía una vez debéis llegar a ser para mí amigos e hijos de una sola esperanza:
    entonces quiero estar con vosotros por tercera vez, para celebrar con vosotros el gran mediodía.
    Y el gran mediodía es la hora en que el hombre se encuentra a mitad de su camino entre
    el animal y el superhombre y celebra su camino hacia el atardecer como su más alta esperanza:
    pues es el camino hacia una nueva mañana.
    Entonces el que se hunde en su ocaso se bendecirá a sí mismo por ser uno que pasa al
    otro lado; y el sol de su conocimiento estará para él en el mediodía.
    «Muertos están todos los dioses: ahora queremos que viva el superhombre. - ¡sea
    ésta alguna vez, en el gran mediodía, nuestra última voluntad!

    Así habló Zaratustra.

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  3. Desconfío siempre de toda lectura progre de Nietzsche, por forzada y por sesgada en sus fuentes (selección de textos muy parcial y poco confrontada, agarrándose como a un clavo ardiendo a alguna frase concreta; algo, por otra parte, muy sencillo de hacer con un autor, aparentemente tan poco sistemático, como Nietzsche).

    La lectura progre de Nietzsche es la interpretación políticamente correcta, la grata al régimen. Por eso hay que desconfiar mucho de la ficción de presentar a Nietzsche como anarquista, como libertario, o como promotor de algo parecido. Nietzsche es portador de ideas opuestas frontalmente al régimen mundializador existente, y a todos sus ideólogos, incluyendo aquí, por supuesto, a todos sus tontos útiles, aquellos izquierdistas que interpretan el papel de disidente, farsa del régimen para mantener controlado el descontento y prevenir una oposición real y frontal.

    Por otro lado, Daorino, enhorabuena por este denso artículo. Especialmente por la discusión héroe/martir y la delimitación conceptual precisa que has hecho de ambos fenómenos.

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  4. (Parte ½ DE COMENTARIO)

    Celebro Iván que te haya gustado mi blog, me reconforta y me llena de alegría.

    Los párrafos que has elegido de Nietzsche son como todo El Así Habló Zaratustra muy evocadores. Ser nietzscheano es construir a partir de él, y de tal forma yo lo hago:

    «¡Mas qué importa Zaratustra! Vosotros sois mis creyentes,
    ¡mas qué importan todos los creyentes!
    No os habíais buscado aún a vosotros: entonces me encontrasteis. Así hacen todos los
    creyentes: por eso vale tan poco toda fe».

    En definitiva, admiro a Nietzsche, creo que es mi maestro, pero no soy su creyente. Y es que un creyente es lo que no quiere Nietzsche precisamente, él busca hombres autónomos dueños de sí. Con esto solamente intento decirte que puedo estar en discusión o en acuerdo con lo que dice Nietzsche, a veces tan contradictorio. Y otra cosa, ¡¡no confundamos lo que Nietzsche quiere decir con la voz de Zaratustra!!

    Voy a empezar a hablarte de lo que has denominado mi “repulsa al socialismo” y mostrando mi respeto a tu adherencia al anarquismo libertario. Mi pasado es muy marxista, de hecho… en fin, eso no importa, tuve afiliaciones comunistas y puede desprenderse del aroma y tono de mis primeros artículos, de lo que no me arrepiento: sería absurdo repudiar mi propia evolución filosófica y literaria: todo Hombre es un devenir y puede equivocarse. Pero bueno, yo he madurado, cambiado, y creo que el socialismo es otra cosa, no lo que nos venden. No siento repulsa pues hacia el socialismo, sino hacia la forma de socialismo que quiere reducir al hombre a un mismo denominador, a la igualdad. No todos los hombres somos iguales y en consecuencia no todos valen lo mismo ni somos igual de valiosos (en sociedad). Eso no impide el asimilar que todos tenemos derecho a existir y que poseemos la misma dignidad. Lo que no puede ser es que nos mande la debilidad, la pusilanimidad, como ocurre en España, donde el valor reside en el “mínimo esfuerzo” y en “aletargamiento de ser”. Además, el socialismo marxiano nace de raíces judeomasónicas, lo que me produce gran desconfianza. Hay muchos tipos de Socialismo que no tienen nada que ver con MARX o con lo judeomasónico. De igual forma que los términos izquierda y derecha son inventiva de la Revolución francesa y del dominio masón de dicha revolución. Así que Iván, ¡cuidado! El anarquismo libertario lo acepto como opción individual. ¡Qué ideología aboga por la autonomía más que el anarquismo! Es entendible que los anarquistas sientan admiración pro Nietzsche, y no sólo entendible, sino lógico. Y lo mismo que con Nietzsche, con Max Stirner, a quien supongo que conocerás. Aún no me lo he leído pero dicen de él que es “precursor de Nietzsche” (muy pretencioso el prólogo del libro). ESO SÍ, NADA MÁS ALEJADO DEL ANARQUISMO (EN CUALQUIERA DE SUS MATICES) QUE EL PROPIO NIETZSCHE. NIETZSCHE ES UN AUTOR QUE CUALQUIER IDEOLOGÍA PUEDE INSTRUMENTALIZARLE. NIETZSCHE ANTE TODO ERA UN LIBREPENSADOR.

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  5. (PARTE 2/2 DE COMENATARIO)

    Ahora voy a responderte a las preguntas que me formulas:

    «¿Acaso Nietzsche al escribir sus duras criticas al cristianismo… no estaba lleno de odio, rencor y sed de venganza hacia el cristianismo? ¿Su filosofía no contiene una secreta sed de venganza hacia ese terrible virus religioso que contaminó el mundo?»

    Como pone en los fragmentos que transcribes del Así Habló Zaratustra:

    «El hombre del conocimiento no sólo tiene que poder amar a sus enemigos, tiene también
    que poder odiar a sus amigos.»

    Yo, la verdad es que mejor que el odio el desprecio, y mejor que el desprecio, un desprecio aún más sublime, el PATHOS DE LA DISTANCIA, que a grandes rasgos simboliza el derecho de los sanos a no mezclarse con los enfermos. Al respecto de sanos y enfermos te recomienzo la lectura de Genealogía de Moral, a la que seguro le habrás dado varios repasos. De esto hablaremos en este ciclo más adelante.

    Pero bien, “Nietzsche como odiador”. No lo creo. Nietzsche es un hombre de buena conciencia e irónico, muy irónico: el odio es un veneno, una termina que es capaz de comerse hasta la mejor madera. Sus críticas al cristianismo no están hechas con odio sino con alegría y desenfreno, o al menos así lo veo. Eso sí, Nietzsche es fuerte y contra los que repudian la vida y la salud y todo vigor Nietzsche se defiende con violencia, tempestuosidad, con furia, con pasión… ¡hasta las últimas consecuencias!

    En cuanto a sed de venganza… ¡Claro! ¡O tal vez no! No sé hacer una lectura de venganza en Nietzsche. Tal vez sí pero teniendo en cuenta su biografía. E Iván, no denostemos la venganza, es la cura a todo resentimiento y a todo nacimiento de mala conciencia. Lo que ocurre es que en la actualidad uno se humilla por cualquier cosa y quiere vengarse por cualquier cosa y eso es por el desconocimiento de sí y por una concepción del honor y de la dignidad equivocada y sesgada.

    Espero haberte sido lo más clarificador posible.

    Hasta pronto, IVÁN.

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  6. Gracias León Riente por valorar positivamente mi elaboración sobre la antítesis héroe-mártir. Como bien sabes, son conceptos usados muy gratuitamente, yo solamente quería poner las cosas en su sitio. Por otra parte, Sócrates, mi chivo espiatorio favorito (jajajajaja), ha quedado finalmente hasta ensalzado, jajajajaja...

    Hasta pronto.

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  7. "La lectura progre de Nietzsche es la interpretación políticamente correcta, la grata al régimen"
    ____________

    Y es que, amigo León Riente, un sistema apoyado en la interesada parcialidad de sus prédicas, no puede hacer otra cosa que fomentar un conocimiento parcial sobre tal o cual asunto. Las personas, tendencias, movimientos culturales o ideologías amparadas por él enfocan sus conceptos de modo que teorizan con entremeses, tentenpies, y guarniciones, pero el plato principal nunca lo conocen.

    Yo hace unos años era (y aun soy) anarquista (con 20 años todos somos anarquistas). Pero era ácrata de la forma que interesa al sistema liberal-progresista, es decir, con el universalismo por bandera. Todos los universalismos son herederos expansionistas del cristianismo, y por lo tanto, hermanos del régimen actual, mas aún si son igualitarios. Hoy en día he aprendido que la forma mas sana de entender cualquier tendencia anarco-lo que sea, es con el identitarismo, anarco-identitario entendido como la capacidad de toda poblacion común para regir su propio devenir, y por tanto para llevar las riendas de su pueblo, tierra, pais o nacion (Nacion, si, un individuo por sí solo jamás podrá liberarse de ningun yugo, sin embargo sí puede hacerlo uniendose con su pueblo emparentado, con su gente, con todos aquellos que pueden hacer patria común con él, lo que puede desembocar en una especie de nacionalismo no conformista). Solo entendiendo que TODOS LOS SERES HUMANOS NO SON IGUALES, se puede aplicar ese termino tan repelentemente cosmopolita de la "aldea global", aldea global, vale, pero que existan tambien "aldeas" diferenciadas entre sí (que para eso la naturaleza ha creado las diferencias, no por capricho) sin que sus caracteristicas etnicas o culturales sean pisoteadas, como sí que ocurre con cualquier ideología promocionada por las élites actuales aplicada a nivel global, siendo la de los "derechos humanos" la mas perniciosa para la existencia diferenciada de pueblos y culturas. Al derecho igualitario hay que responder con el derecho a la diferencia (y por supuesto a la excelencia y al perfeccionamiento del género humano)

    Luego, respecto a lo que dice Daorino sobre los distintos tipos de socialismo.. en efecto, no es lo mismo el socialismo, que apuntaba maneras, a comienzos del siglo XIX, que la "perversion del socialismo", engendrada por Marx. El socialismo originario era eminentemente europeo, vitalista (ese vitalismo casi se podria decir que era la voluntad de poder apuntada por Schopenhauer y que luego retomaría el propio Niestzche), lleno de vida, un ir hacia adelante, se puede comprobar repasando algunos de los pensadores de la época, Comte, Fourier, etc a pesar de ser embriones de la falsa idea de progreso de la ilustracion. Luego pasó a embriagarse con el autoodio marxista (qué se podía esperar de un autor cuyo principal objetivo era dividir y crear confrontaciones que llevaran hacia el abismo a los europeos, ya que él mismo no se sentía perteneciente a este pueblo), de rencor infinito, de envidia malsana, de incapacidad para observar la realidad fuera del halo material, la voluntad no de poder sino de despreciarse a uno mismo, etc Todo eso fué recogido por la continuista Escuela de Frankfurt y el circulo de viena, y sus perniciosas, y suicidas, consecuencias podemos claramente apreciarlas en la actualidad ¿Porqué se promociona esa renuncia conformista que pudre nuestra voluntad y que los cobardes llaman "tolerancia"?


    El Troll Oenegeta

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  8. Hay que releer la obra nieztscheana. Tengo aun alguno pendiente de lectura, como el de "Humano, demasiado Humano" y "Aurora", que me los compre hace ya unos años junto con varios de Unamuno de bolsillo (buenisimo su "vida de Don Quijote y Sancho", totalmente embebido de Nieztsche)

    Cuando leí por primera vez "Así habló Zaratustra" (por cierto, el de alianza editorial es el de mejor traduccion) fué todo un hallazgo, a cada emocion o pensamiento propio había una frase o texto en el que Nieztsche parecía enaltecer el propio parecer. Ese sabio recien bajado del monte hablandole tan jesuisticamente a las masas, y siendo a su vez incomprendido por las mismas.... pero Zaratustra no hablaba para los de su época, sino para épocas futuras, como dijo el propio autor: una jerga para las masas, otra para el circulo próximo: "aquellos que conocen su verdad", y otra para uno mismo. Si hay algo que me quedó en claro, aparte de sesudas interpretaciones filosoficas, es el repudio que aprecié en la obra contrario a la excesiva compasion, a la pena caritativa incapaz de darse cuenta que por la caridad irrisoria (cristiana) entra la peste y se mata el alma, la esencia de todo colectivo. Niezstche no se oponía al cristianismo por que éste fuera "el poder clerical" en ese momento, sino porque el cristianismo tenía la semilla que engendraba la muerte de la esencia de todo pueblo, esa renuncia conformista que pudre nuestra voluntad, matriz incrustada en la mayoria de las concepciones derecha-izquierda del espectro político occidental


    El Troll Oenegeta

    ResponderEliminar
  9. Gracias Troll Oenegeta, un comentario de altísimo nivel del que estoy muy en sintonía en un 90%.

    Dices:

    «Yo hace unos años era (y aun soy) anarquista (con 20 años todos somos anarquistas). Pero era ácrata de la forma que interesa al sistema liberal-progresista, es decir, con el universalismo por bandera. Todos los universalismos son herederos expansionistas del cristianismo, y por lo tanto, hermanos del régimen actual, más aún si son igualitarios.»

    Me alegra mucho que hayas madurado, también el “madurar” es algo inevitable en gente con una inteligencia sana, noble y con buena conciencia, y creo que tú, Troll, eres de esos hombres nobles, al menos por lo que se desprende de tu texto. Esto no es peloteo, ¡yo no peloteo ni a mi novia! (jajajaja) A mí me pasó algo parecido, pero tal vez por mi mentalidad temeraria he tenido que desembarazarme de todo tipo de ideología política, de la misma forma que maté a Dios para sustituirlo por mi VOLUNTAD cuando tenía 15 años: con veinte años era un “comunista” (y entre estos repudiado, jajajaja –repudiado por los moralistas marxistas, pseudosacerdotes e hipócritas). De ahí la idea del Librepensador, alguien que está por encima del bien y del mal, una idea que Nietzsche desarrolla en Más Allá del Bien y del Mal y en Genealogía de la Moral, también en algunas partes de Humano, demasiado Humano.

    Hay una cosa que dices de Nietzsche: «(…) pero Zaratustra no hablaba para los de su época, sino para épocas futuras (…)» Me ha recordado a un texto del fabuloso Herman Hesse. Aquí te mando el enlace para que lo puedas leer, cogido del blog de León Riente GEN:

    http://grupodeestudiosnietzscheanos.blogspot.com/2006/12/hermann-hesse-sobre-nietzsche.html

    Es una lectura recomendada.

    En fin. Hasta pronto y muchas gracias, Troll Oenegeta.

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