27 de febrero de 2010

EJEMPLO DE LITERATURA PROGRE

Un paseo por Invisible, de Paul Auster

«(…) No me gusta que me atienda el servicio doméstico. Me ofende en cierto modo, sobre todo en una situación como ésta, con tres personas trabajando sólo para otras dos, tres personas negras sirviendo a otras dos blancas. Una vez más: ecos desagradables del pasado colonial. ¿Cómo liberarme de ese sentimiento de vergüenza? (…)» 

Paul Auster, INVISIBLE. Editorial Anagrama S.A., Barcelona, diciembre de 2009. Pág. 263. Traducción de Benito Gómez Ibáñez.

No hace mucho leí Invisible, la última novela de Paul Auster. La verdad es que al margen de todo lo que diré a continuación me parece un buen escritor, un hombre inteligente que conoce muy bien las técnicas para construir personajes e historias: es el ejemplo perfecto de escritor de oficio (escritor profesional). Yo, no como muchos, puedo presumir de leer a literatos progres y por lo tanto tengo mayor derecho y conocimiento para criticarles. Los argumentos para atacar a los progres se encuentran precisamente en lo que ellos escriben, así que animo a todos a que lean a Saramago, el ateo odiador (reconozco que traté demasiado bien a Saramago cuando escribí sobre su obra Caín), a Auster, y a otros escritores de menor corte estilístico y de calidad. Luego puede uno cogerse un libro de Nietzsche o Heidegger para descontaminarse.

El fragmento de arriba es una muestra -una más solamente, pues durante toda la historia se pueden leer multitud de párrafos cortados por el mismo patrón- que ya por sí sola define a Paul Auster y al tipo de lector al que va dirigida la novela: desde luego, yo la leí, pero a mí no iba dirigida. En grandes rasgos, durante todo el libro uno puede oler el autoodio racial, el insulso pacifismo y el ensalzamiento a la podredumbre y a la pusilanimidad… y a cualquier ser que no sea blanco. Es una novela llena de moral donde Auster se parapeta en ciertos personajes, dividiéndoles entre buenos y malos, bondadosos y maléficos, fortaleza (es sentido de Mala) y debilidad (en sentido de Buena).

En el propio fragmento de arriba uno puede intuir ese complejo de culpa inoculado en el hombre blanco de cultura occidental, esa culpa creada en las escuelas a través de la asignatura de Historia y a una reconstrucción histórica moderna partidista donde el hombre blanco sale perjudicado, donde el hombre blanco y toda la cultura occidental son dibujadas como seres monstruosos que hacen daño, destruyen y matan casi por placer: como si las demás civilizaciones fueran ciclópeas manadas de buenos corderitos. Todos sabemos bien que todo pueblo con un poco de amor propio hace lo que tienen que hacer… procrear y expandirse. La guerra no solamente es para defenderse, sino para purificar la tierra y la sangre: el pacifismo es dañino, pues éste te deja indefenso e inútil en un mundo salvaje; actualmente Occidente está reculando, replegándose, rindiéndose: el pacifismo es en sí antibiológico, el hombre siempre ha sido un luchador, un guerrero, un sabio… pero no un niño bobo -como dice León Riente, vivimos en la actualidad en una minoría de edad, no en el sentido expresado por el envenenado Kant, sino en relación con la moral de las culturas grecorromana y la actual. Nadie quiere una guerra, nadie la desea, pero en un mundo donde la inteligencia y la razón escasean mejor saber defenderse; para los europeos que odiamos la guerra porque supone una ruptura con todo hemos de reivindicar sin embargo tan noble arte para defendernos de la irracionalidad y de la estupidez… y de la que se nos avecina. Dejemos los manotazos en las mejillas de los masoquistas, de los abrahámicos y de Paul Auster; si nos dan, respondamos… incluso desproporcionadamente.

«¿Cómo liberarme de ese sentimiento de vergüenza?», dice Paul Auster en Invisible poniéndolo en boca de una mujer. Se avergüenza de proceder de conquistadores, de proceder de portadores de civilización, cultura y tecnología… ¿por qué tanto autoodio en las historias escritas por hombres de izquierda y progres? Una vez más se demuestra el corte judeocristiano del progresismo y del marxismo cultural, "padres doctrinarios" de esta novela del escritor Auster.■

1 comentario:

  1. opino que ese autoodio y sentimiento dde culpa parte de una idea errónea: la idea de que todos los "hombres" somos solidarios y que tenemos los mismos valores... es decir: Si creemos que todos (toda la "HUMANIDAD") es una comunidad... entonces no se explican rivalidades, guerras, dominación de unas razas/culturas sobre otras... y por lo mismo, si creemos que que todos somos "hermanos" entonces no se entiende que que unos hombres masacren, bombardeen, destruyabn a sus enemigos...
    Y es que además para ser "hermanos" tendríamos que tener un padre y una madre común... lo cual no parece ser el caso...
    Y por supuesto ese sentimiento maniqueo de los "progres" que "ellos" --los "pobtrecitos"..son los "buenos" y nosotros los malvados dominadores aparte de entrañar algo de "paternalismo" es que
    ignoran la evidencia: Cuando "ellos" han sido conquistadores, expasionistas, etc..
    han sido mil veces más crueles y
    exterminadores...
    Y aun suponiendo que nosotros "los blancos" fueramos más crueles (que no es el caso: sólo hay que dar un vistazo a las costumbres de sacrificios humanos de los aztecas, etc)... siempre tenemos la obligación --que es de sentido común--- de ser partidarios de
    nosotros mismos...

    Es como si el "lobo" se sintiera culpable de ser lobo.. p el león de ser león...
    Cada uno es lo que es: la naturaleza --siempre sabia-- por alguna razón ha dispuesto que existan lobos y corderos...
    Que todos seamos corderitos, borregos o asnos es parece ser el ideal "progresista"...
    La paz absoluta y el pacifismo son
    precursores de lña muerte... porque
    donde no hay pugna, lucha, etc ens en los cementerios...
    No es casual que el "progresismo" abogue por el aborto, la eutanasia, el suicidio asistido, legalización de drogas, homosexualidad, etc... y es que todo esto va contra la vida...

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.