23 de abril de 2010

EL VULGO Y LA FE


Últimamente suenan ecos con intención de procrear hijos españoles en mi círculo de “amigos” (entre comillas, la amistad no se la concedo a cualquiera, ya no, he madurado y crecido). Es algo a celebrar y me llena de alegría, pues harán faltan hombres o mujeres para la lucha que se nos avecina; me llena igualmente de alegría la existencia de mujeres blancas que quieran parir. Es posible que en pocas décadas seamos minoría los blancos en Europa, quienes deberemos defender nuestra identidad racial y cultural, quienes deberemos combatir al extranjero que viene a enseñorearnos, además de cubrir con telas y violar a nuestras bellas mujeres blancas: que el hombre blanco siempre haya hecho más con menos no me consuela. Es de celebrar pues la venida de nuevos hombres y mujeres, por lo que por misión me tengo, a pesar de sus padres, advertir a sus hijos de que no vean demasiada televisión, incluso ser pesado y brusco en cuanto a su alimentación y que no escuchen a sus padres si éstos no saben educarles: no me parece razonable que eduquen a unos niños padres que piensen que llevarles a un lugar de comida rápida es todo un placer o que la lectura y toda la cultura en sí no tiene nada que ofrecer, que ni siquiera es importante; la máxima LA IGNORANCIA ES LA FUERZA servirá para el vulgo o para otros, pero no para identitarios, para los defensores de Europa, para los hombres de bien; no es que celebre o ensalce la rebelión familiar pero a veces un hijo supera a sus padres y necesita liberarse. No puedo quedar impasible ante este hecho, si los gobernantes de la nación que han traicionado a sus ciudadanos y a su propia historia (obedeciendo a sus amos plutócratas) no quieren educar a su pueblo para así tenerlo a su merced que no lo haga, pero habremos de crear un asentamiento de resistencia fuerte los que si queramos una civilización hercúlea; el hombre blanco habría de militarizarse, formarse y crear un foco de resistencia que garantice a los que lo deseen que la pureza, la civilización y los grandes valores no se extravíen favorecidos por la propaganda judía y progre que nos meten constantemente mediante la televisión, los cines, etc. Hemos de luchar contra la bastardización de nuestra ciudadanía.

Estamos en época de comuniones. Yo fui obligado a consagrarme ante la fe cristiana, ante el judío crucificado idolatrado por los gentiles: si mediante la fuerza el hombre blanco ha dominado a muchos con pocos efectivos, los judíos, siendo menos en número, han dominado y conquistado mediante la fe y su don sacerdotal grandes territorios y las mentes de personas de todo el mundo. Cuando veo mi foto de comunión y observo mi rostro advierto a un niño cuya única felicidad de tal día fue encontrada sólamente en los regalos. Que los niños hagan la comunión hoy es gracias al chantaje del regalo: si te consagras a la fe cristiana te harán muchos regalos, les dicen papá y mamá. Pero no olvidemos que el cristianismo es una fe extranjera, algo ajeno a Europa que lleva hostigándonos poco más de dos mil años. Espero que los viejos dioses despierten. Cómo anécdota, he de decir que ya fuera por condición natural o por vaguedad no me aprendí ningún salmo de los que nos enseñaban en catequesis, a excepción del padre nuestro, y que bien pronto maté a Dios aunque pervive en mi a modo de cadáver. Dios nunca muere, las ideas, una vez pensadas y difundidas son indelebles… en el hombre al menos.

Explico a estos padres-borregos que no me parece bien que se les bautice primero y que se le obligue a hacer la comunión después si sus hijos aún no tienen conciencia ni opinión propia, es decir, cuando aún carecen de uso de razón. La fe debe ser confirmada como un acto verdadero, les digo, y por lo tanto éstos deberán obrar en consecuencia una vez llegados a la mayoría de edad –no es para mí entonces un horror la religión, es decir, el hecho de que se postren ante un Dios porque piensan que tal idea les hará fuertes ante el doloroso devenir que es la vida, para mí el horror es que luchen por dicho Dios y no por lo único real: su patria, su pueblo, su tierra, su sangre... Le digo a estos padres que sólo piensan en su satisfacción personal y que un niño no es un juguete, ni un muñeco al que puede instrumentalizar y sellar de por vida con cosas tan trascendentales para el ser humano como la fe. Luego dije que allá cada padre, que cada cual haga lo que prefiera y piense que es mejor para sus hijos; el enfado hacia mí siempre es grande, enfado que no entiendo porque ¿acaso no puedo opinar? Europa ha luchado mucho para llegar a la laicidad, lo que es sinónimo de libertad de pensamiento y desarrollo. Dos mil años de cristianismo y aún tenemos ganas de más podredumbre, hasta tenemos ganas de abrazar otras religiones dañinas y extrajeras como el islam. El vulgo, una vez más, ignorante de su historia, de su pasado, de su sangre, de los viejos dioses, se rinde ante los cultos del desierto… No niego a Dios, pero si le niego que me mande. Los dioses… o que se dediquen a lo suyo o que me inspiren para ser mejor, pero que no gobiernen mi mundo.

Un niño no se educa solamente en la fe, sino que se le educa con el ejercicio duro y con el arte de la guerra. El pacifismo y las ideas universalistas han dañado tanto el espíritu fáustico, han debilitado tanto al europeo, que en la actualidad lo veo irreconocible respecto a nuestros antepasados europeos; lo denoto incapaz de defenderse, rendido... No existe paz que no se haya ganado sin sangre derramada. Por otro lado, la fe no trae nada, la fe consiste en esperar, en depositar esperanzas en otros, en creer en un devenir milagroso. Sólo es necesaria la fe propia, y esa fe propia es lo que llamamos voluntad, la fe en nuestro propio avanzar, en nuestro propio impulso, en nuestra propia acción. Tener voluntad es tener fe de sí mismo, tener esperanza sólo de uno mismo, porque al final lo que se hace o se deja de hacer proviene de cada cual… y de nadie más. ¡No a la filosofía de la espera!, ¡sí a la de acción!

Muchos piensan que he cambiado demasiado, que he pasado de la izquierda a la derecha. Cierto es que antes abracé ideas progresistas, pero siempre tuve los ojos en el suelo, en lo real, y, os lo digo en serio, me costó mucho convencerme de que no podía seguir una vía que traicionaba todo aquello por lo que creía haber luchado: contra el capitalismo, contra la clase burguesa, contra la fe monoteísta… La izquierda y la derecha no son valedores de nada importante, son conceptos desfasados que no tienen sentido en la actualidad. Ninguna de las facciones defiende al trabajador o a los desfavorecidos, sino a la alta finanza; ningunas de las dos facciones se posiciona contra los plutócratas. Ambas facciones defienden la libertad, pero la libertad de los capitales, del mercado; creen en la intervención estatal, pero si es para favorecer a los bancos; con todo el dinero que nuestro país ha dado a los usureros se podría haber reindustrializado media España, haber dado mucho trabajo a los españoles, pero no. Hoy defender a los españoles es sinónimo de fascista o de desfasado, y así te califican tanto los de derechas como los de izquierda, ¡los muy modernos! Estoy por encima de todo eso, a mí lo que me sirve es mi identidad, y bien sé que mi identidad no está representada ni por el idealismo universalista ni en una clase política encajada en lo mal llamado derecha e izquierda.

Para concluir, decir que en este blog siempre se ha reivindicado el nihilismo. Mi nihilismo no es negación ni destrucción sino afirmación de la nada y del sinsentido de la existencia. Ante esta desmesurada visión solamente no hay que tener miedo y afrontarlo. Aún así, yo veo gracias a esto una oportunidad del hombre para crear y darse sentido. El hombre es un ser artístico, genio creador de su propio mundo. Y para crear ha de pasar por la fase previa del nihilismo: todo pintor necesita un lienzo inmaculado, todo escritor necesita un folio en blanco… el hombre también necesita de la nada para concebirse un todo. Por ello el hombre es más grande cuanto mejores son sus valores, cuanto más importantes y difíciles de defender son todo aquello por lo que tanto lucha y defiende hasta la muerte. El problema de ese proyecto creador es cuando no surge del orden natural de las cosas, sino de la abstracción idealista del hombre, es decir, cuando el mundo creado por el hombre surge de la interiorización y racionalidad excesivas, cuando el mundo exterior ajeno al espíritu humano deja de importar.■

8 comentarios:

  1. Esto que has escrito, especialmente el penúltimo párrafo, me ha recordado este otro artículo, que seguro que te gusta:

    http://www.elmanifiesto.com/articulos.asp?idarticulo=3423

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  2. te comprendo muy bien...

    Supongo que tu ideología, mentalidad, weltaanchaung, cosmovisión, etc se resume en que
    tu, como otros muchos escogidos, has despertado a tu propia identidad original, desprovista de todas las adherencias y capas que tratan de ocultar nuestra verdadera personalidad.
    Lo que no entiendo es por qué adoptar una etiqueta negacionista como lo que llamas "nihilismo"...
    Opino que es más práctico asdoptar una posición positiva... No importa tanto contra quien estamos, aunque es fundamental saber quien es el ÚNICO ENEMIGO (que quizas adopta diferentes disfraces o formas) sino saber QUé QUEREMOS, QuÉ DEFENDEMOS, PARA QUé VIVIMOS, LUCHAMOS Y MORIMOS.
    Ahora me doy cuenta de que esta proclamación la podría hacer suya incluso un cristiano... siempre que no fuera pacifista (lo cual es anticristiano)... Lo que tengo menos claro --para mí mismo--
    es el significado, misterio o esencia de lo que llaman "muerte"...
    ¿Muerte de qué? Un amigo me dijo
    --Cristo también lo dijo-- que tenemos un ser interior inmortal...
    Lo dice también el hinduismo... Por cierto.. citar a Cristo no significa ser Cristiano... Supongo que incluso se puede ser ateo y cristiano (cultural y mortalmente)--- Gustavo Bueno dicer que es "cristiano" y "ateo"...
    Dewfinirse ateo me parece poco coherente o al menos "negativo": Es calificarse por carecer de algo no por una posesión...
    Es como decir "soy abstemio",
    soy "no fumador"...
    Ocurre que tenemos una palabra para calificar a quien fuma...pero no a quien es NORMAL y no fuma (Aquí "normal" deriva de norma, que sigue la norma natural).
    Lo mismo nos ocurre cuando queremos autodefinirnos...
    El sistema cultural imperante no nos permite hacerlo ...¿Ario? ¿Blanco? ¿Europeo?...
    SE habla del "delito" de
    xenofobia... pero no existe el delito de "eurofobia"...
    ¿Será porque está prohibido posicionarse (incluso en legítima defensa)frente al invasor "extranjero", "extraño", de otra raza o cultura o religión?
    En cambio no se penaliza, se permite e incluso se promueve el odio, desprecio o fifamación de todo lo europeo...
    Esto nos da la clave de quienes
    mandan en el mundo...
    Respecto al cristianismo habria que matizar mucho...Como en todo, lo que me interesa es el valor de la persona concreta... no la ideologia o religión que dice profesar... Cuando uno observa, la majestad y belleza de un aguila imperial, de un gran felino,
    ya no pregunto que "ideología" tienen esos animales...
    Quizás ocurre igual con las "personas": Valen por sí mismas... y mejoran en función de su nivel racional, intelectual y espiritual...
    En fin... como ven los lectores de este comentario, me he puesto a divagar... y supongo que habré dicho alguna "tontería"... y alguna "listeza"... (Es el problema de ser algo autodidacta)
    SALUDOS a quien esto bien entienda.

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  3. Gracias Qbit y Julio por los comentarios. Os responderé por separado porque me enredo mucho y al parecer hay un límite de caracteres por comentario.

    Qbit, el artículo de Juan Pablo Vitali, de El Manifiesto, es sin duda muy bueno y va en la línea de lo que expreso; muchas gracias por recomendarlo. Los artículos de El Manifiesto son excelentes y recomiendo a todos a que lo lean, sean de la ideología que sean, pues en pocos lugares se van a encontrar a articulistas con tanto nivel, pero sobre todo, con tanta imparcialidad y realismo. El artículo de Vitali tiene un comienzo muy Stirneriano, cuando dice: "Mucha gente termina enredada con la ideología. No sé para qué. Proyecta su idea sobre la realidad y se enamora de ella. Y si la realidad no se acomoda a esa idea se enoja. (…)". Ese enojo del que nos habla el autor del artículo va en sintonía con el artículo de León Riente titulado «El progre y su miseria intelectual y ética» cuando escribe: "(…)el progre no tiene buen humor. Nunca se ríe abierta y francamente y en muchas ocasiones está próximo al mal humor. Y he hablado con muchos". En definitiva, si las ideas no tienen una base real, un lugar concreto en la vida misma, si no son contrastables, no sirven para nada, sólo para engañar o fundar una religión.

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  4. Bueno Julio, tonterías has dicho ninguna, listezas (en sentido positivo) muchas. Deja de subestimarte, ser autodidacta no te va a eximir de tus errores, jajajaja… Pero bien, tus comentarios son buenos, llenos de contenido. Eres muy agudo, sobre todo cuando se trata de analizar palabras, eres nuestro filólogo si quererlo ni pretenderlo, jejeje… y de los mejores que conozco.

    Me siento en la necesidad de matizar varias cosas. Yo no me etiqueto como nihilista, cuando digo que lo soy es simplemente por mi cosmovisión del mundo. Por lo que sí es cierto que tengo una concepción nihilista, pero eso no creo que me convierta en "nihilista activo": si lo fuera no vería en el mundo nada importante, ni tendría un blog donde expresarme ni nada por lo que luchar… sin duda me habría colgado o estaría todo el día tirado en el sofá pasando de todo, bebiendo cerveza y fumando porros. El abismo de la nada, del sinsentido, esa metafísica siempre me han absorbido y fascinado. Pero yo creo que mi nihilismo es bastante positivo. Yo defiendo la alegría, creo que ante la adversidad y el sufrimiento, ante este devenir apaleador, creo que lo mejor es reír, saltar, bailar y cambiar las cosas, crear, inventar, construir... hemos venido al mundo a jugar, nunca perdamos esa mirada realista del "niño". El hombre tiene un don de dioses, "somos el único animal capaz de crear un mundo, de crear ideas y transformarlas".

    Eso que hablas del "ser inmortal" me ha recordado mucho a algo que comenté a un amigo. Hablaba sobre la valentía del hombre antiguo, especialmente del espartano, y es que para ellos la eternidad era algo real, porque todo era cíclico… el eterno retorno de Nietzsche es una idea muy antigua.

    A mí también me interesa mucho el valor de la persona en concreto. Mi ataque no es el cristiano, no ataco al creyente, ni a la persona. Entiendo perfectamente lo de ser cristiano y ateo a la vez y como siempre digo, argumento que se ha escrito en este blog, el ateísmo es una forma de resentimiento atroz. El ateo cree más en Dios que el creyente en sí, por lo que ser ateo es una pérdida de tiempo: ¿de qué sirve echarle las culpas a Dios de lo que pasa y de lo que no pasa? A mí me costó mucho darme cuenta de esto, pero cuando lo hice me liberé muchísimo. Si cuando era niño maté a Dios y me independicé en cierto modo, luego decía que no creía en él, en su inexistencia (cosa absurda), pero ahora me alegro de tenerlo como cadáver, como idea muerta en mi cabeza, y eso no me convierte en un ateo, que es en definitiva un odiador y un resentido por una idea que no le gusta.

    Hasta pronto.

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  5. Dani, gran perspectiva de las cosas hay en este artículo.

    Yo, para definir ese cuadro que presentas, utilizo una expresión qbitiana: españoles de mierda.

    Las españolas de esta época tienen una gran oportunidad: parir guerreros y niñas futuras paridoras de más guerreros. Pero la educación que reciben no va en consonancia con esa circunstancia.

    Circunstancia que no es fruto de ninguna elección personal sino un imperativo histórico. Eso o desaparecer.

    Pero la realidad de la crianza de estos niños, supuestos futuros guerreros, es otra. Niños educados en la blandenguería, sobreprotegidos, estrogenizados también físicamente, desde temprana edad imbuidos en el consumo masivo, deliberadamente amariconados en la escuela, adoctrinados por la multicultura... Niñas educadas en el resentimiento hacia el hombre, en la zafiedad, la brusquedad en lugar de la dulzura (femenina), en la promiscuidad, el emputecimiento, en el consumo compulsivo porque yo lo valgo, también en la multicultura...

    Ambos sexos educados juntos, mezclados artificialmente por el sistema educativo, en esa religión que es progresismo, herejía cristiana que tiene todo lo malo del cristianismo y nada de lo poco bueno que tiene éste. También por la televisión y otros medios de manipualación.

    Si nosotros, que fuimos educados en otra cosa, no buena, pero no tan nefasta, somos como somos, españoles de mierda, ¿qué ocurrirá, cómo serán los niños que han nacido hoy?

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  6. Buena pregunta, León Riente. ¿Qué ocurrirá, cómo serán los niños que han nacido hoy? A saber... si aún quedan españoles que educar.

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  7. Dicen que la naturaleza / la Naturaleza no perdona... Es decir que si los "progres" se empeñan en crear una generación de infrahombres (calificación quizás generosa)... y lo consiguen... supongo que el destino de los seres inferiores es desaparecer o ser sometidos a otros seres más fuertes... según la llamada "selecciópn natural" de Darwin...
    Sin embargo, cuando vemos que el número de la masa borreguil prevalece sobre la calidad... llegamos a la conclusión de que a veces el número hace que los seres inferiores se conviertan, considerados como masa que son, en
    el factor más fuerte... Es decir que, como creo que decía F. Nietzsche, millones de individuos inferiores, si actuan unidos, pueden vencer a menor número de seres humanos superiores... En la naturaleza, un microbio o una invasion de virus puede matar a un
    gigante... Una rata puede matar/infectar a un elefante...
    Esto explica por qué siempre que rija el sufragio universal de "un hombre/mujer ...un voto"... a la larga, necesariamente será elegido un gobierno que sea reflejo de la mayoría numérica ... y toda sociedad tiene forma piramidal, en la que los mejores (aristos) son minoría. Sólo, excepcionalmente, un puebo o nación políticamente muy educado y de alta formación cultural puede elegir, democraticamente, un gobierno digno e inteligente.(¿Caso del III Reich?). De aquí se concluye que podemos tranquilamente buscar una
    forma de gobierno que no sea la basada en un "igualitarismo" que realmente no existe.

    En resumen... si los españoles nos queremos suicidar como nación...
    dejaremos un vacio que ocuparan...
    posiblemente "seres" más prolificos aunque sean más inferiores en la escala zoológica... Es curioso que en el Reino Animal... las bestias más bellas y nobles son las que más escasean: Aguilas hay pocas...
    Gusanos hay miles de millones...

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  8. Interesante paradoja la que planteas, Julio: el más fuerte biológicamente, el que tiene más eficacia biológica en la especie humana no es el mejor espiritualmente.

    Creo que la explicación, que también la sugiere Nietzsche, viene de saber qué ha ocurrido con esos hombres espiritualmente superiores y en qué los han convertido. En La genealogía de la moral viene mucho sobre eso.

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