4 de febrero de 2011

Ciclo Carl Schmitt y El Concepto de lo Político (I)

AMIGO Y ENEMIGO

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La edición manejada es la siguiente:
Carl Schmitt, EL CONCEPTO DE LO POLÍTICO (Texto de 1932). Ciencias Sociales, Alianza Editorial. Quinta reimpresión, 2009. Versión de Rafael Agapito

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Lo político puede extraer su fuerza de los ámbitos más diversos de la vida humana, de antagonismos religiosos, económicos, morales, etc. Por sí mismo lo político no acota un campo propio de la realidad, sino sólo un cierto grado de intensidad de la asociación o disociación de hombres. (…)
(Carl Schmitt)


I. EL ESTADO Y LO POLÍTICO

El Congreso en plena sesión plenaria
Para Schmitt “el Estado representa un determinado modo de estar con el pueblo” (Pág.49) para sostener posteriormente que “el Estado se muestra como algo político, pero a su vez lo político se muestra como algo estatal” (Pág. 50-51). Es por ello que si bien el Estado es el modo de estar con un pueblo, lo político es el modo de estar con un Estado o el Estado es el modo de estar concreto con lo político. Pero esta concepción un tanto reduccionista parece no ceñirse a la realidad democrática, donde Estado y Sociedad interactúan. El propio Schmitt diría: «Así ocurría allí donde, como en el siglo XVIII, el Estado no reconocía "sociedad" alguna como antagonista, o al menos donde (como en Alemania durante el XIX y parte del XX) el Estado, como poder estable y distinto, se encontraba por encima de la "sociedad"» (pág. 53).

La ecuación Estado=lo-Político carece de la variante “sociedad”, a pesar de ser evidente que en el mundo moderno la sociedad juega un papel político. No obstante, la ecuación de Schmitt adquiere toda su plenitud en el momento que se consigue que la sociedad se identifique plenamente con el Estado. De esta forma el Estado conforma la unidad política sin fisuras y obtiene la autosuficiencia y la capacidad para constituirse en fuerza capaz de determinar quiénes son “amigos” y “enemigos” (endógena y exógenamente) y emprender la “lucha”. Sin duda, esta concepción tiene connotaciones totalitarias y sin duda este texto de Schmitt parece un aporte teórico y doctrinal del totalitarismo en ciertos aspectos. Pero en realidad no es así del todo, por lo que categorizar que Schmitt fue un ideólogo del totalitarismo es una temeridad intelectual (•→), pues como veremos, no hay que analizar el concepto de unidad política bajo la premisa de identificación radical de la sociedad con el estado, lo cual no se da en las democracias, siendo éstas un medio de participación de la sociedad en lo político (siempre que hablemos de democracias parlamentarias con derecho a voto, pues bien sabemos que existen diversos modelos de democracia, algunos calificados de antidemocráticos por lo políticamente correcto) que no propician la cohesión social, demostrándose ineficientes para el desarrllo de una nación, al propiciar el auge de intereses particulares. Podemos decir que la democracia que conocemos -por ejemplo- en lo que ha devenido como Occidente –o así lo llaman- hace muy complicada la unidad política (España es un ejemplo perfecto), mientras que otros sistemas puede que sean mucho más democráticos, como ciertos totalitarismos, donde la plenitud de la sociedad, el pueblo, se reconoce en su estado, por lo que el significado etimológico de democracia (poder del pueblo) alcanza, paradójicamente, un significado más justo, pues seamos realistas: democracia no es que el pueblo decide quién debe tener el poder, sino que el pueblo se atribuye el poder.

II. LAS CATEGORÍAS POLÍTICAS: AMIGO Y ENEMIGO

Aunque lea y parezca buen lector, no es nuestro amigo
«Si se aspira a obtener una determinación del concepto de lo político, la única vía consiste en proceder a constatar y a poner de manifiesto cuáles son las categorías específicamente políticas. (…)

»Supongamos que en el dominio de lo moral la distinción dominio es la del bien y el mal; que en lo estético lo es la de lo bello y lo feo; en lo económico la de lo beneficioso o lo perjudicial, o tal vez de lo rentable y lo no rentable. El problema es si existe alguna distinción específica (…) que se imponga por sí misma como criterio simple de lo político; y si existe, ¿cuál es?

»Pues bien, la distinción política específica, aquella a la que pueden reconducirse todas las acciones y motivos políticos, es la distinción de amigo y enemigo. (…)

» Si la distinción entre el bien y el mal no puede ser identificada sin más con las de belleza y fealdad, o beneficio y perjuicio, ni ser reducida a ellas de una manera directa, mucho menos debe poder confundirse la oposición amigo-enemigo con aquéllas. (…) El enemigo político no necesita ser moralmente malo, ni estéticamente feo, no hace falta que se erija en competidor económico, e incluso puede tener sus ventajas hacer negocios con él. Simplemente es el otro, el extraño, y para determinar su esencia basta con que sea existencialmente distinto y extraño en un sentido particularmente intensivo. (…)» (págs. 56-57)

Carl Schmitt propone una concepción de lo político para su estudio y comprensión, pero sobre todo para clarificar y delimitar lo político. Schmitt quiere establecer los dominios de lo político y es ahí que lo encierra bajo el binomio amigo-enemigo. Y ¿qué es el enemigo?; bien claro lo deja Schmitt: lo extraño, lo diferente; simplemente eso, no es ni un competidor económico ni alguien moralmente malo. Analizando lo político desde esta perspectiva sin duda evitamos equiparar lo político a otro tipo de categorías, como las de bueno y malo, potestad de la moral. El análisis de lo político debe desmarcarse de lo emocional, no es un estado de ánimo ni forma parte del coto privado y personal (la política es cosa pública y por ello el enemigo es también público), sino que es aquello que establece y configura a diversos grupos de hombres en amigos y enemigos, ya surja esta confrontación de lo económico, de lo moral, de lo religioso... Es decir: sólo cuando un grupo de hombres consigue la suficiente fuerza como para poder organizarse en concepto de amigos y enemigos respecto a otros grupos de hombres análogos se alcanza la dimensión política; si por el contrario un grupo de hombres carece de la fuerza para confrontarse, para oponerse realmente a otra fuerza, la dimensión política no existe o al menos no es perceptible. Tal como explicaría el jurista prusiano sin circunloquios: “Todo antagonismo u oposición religiosa, moral, económica, étnica o de cualquier otra naturaleza se transforma en oposición política en cuanto gana la fuerza suficiente como para agrupar de un modo efectivo a los hombres en amigos y enemigos” (Pág. 67)

Sin embargo, es el concepto “enemigo”, más que el de amigo, el que marca la pauta de lo político, la posibilidad de una oposición: qué es la política sino oposición. Para Schmitt “es constitutivo del concepto de enemigo el que en el dominio de lo real se dé la eventualidad de una lucha”. Al incorporar en el terreno de lo político la “lucha” hacemos ya referencia al elemento volitivo de lo político, es decir, aquello que empuja a la acción. De esta forma podemos determinar que no existe lo político sin enemigos ni enemigos sin la posibilidad real de una lucha.

III. LA UNIDAD POLÍTICA Y LA GUERRA

Imagen tomada tras finalizar la Guerra Civil española
«Guerra es una lucha armada entre unidades políticas organizadas, y guerra civil es una lucha armada en el seno de una unidad organizada (que sin embargo se vuelve justamente por ello problemática).» (Pág. 62)

La Guerra procede de la enemista”, sentencia Schmitt. En la guerra el concepto enemigo tiene su significado y sentido obvio pero en la misma lo referente a la “lucha” alcanza un significado pleno.

Como se vislumbra en la cita de más arriba, Schmitt hace una distinción de la guerra. Habla de “guerra” a secas contra otra unidad política, pero también de “guerra civil” dentro de la propia unidad política, lo que es un contrasentido, pues si algo revela una guerra civil es la ausencia de unidad política. Sin embargo, las reflexiones al caso son acertadas y en este momento conviene que así sean para mi posterior reflexión. En la exposición de Schmitt se hace evidente cómo equipara radicalmente política con estado: lo político es el estado y el estado es algo político, podría parafrasearse. También puede deducirse, ya sin confusión, que es el estado la unidad política organizada. Pero lo más importante: en el seno de la unidad política suprema (el Estado) puede sucederse la antítesis amigo-enemigo, es decir, constituirse otras unidades.

Volviendo al principio, hay que reconocer que el hecho de que dentro de un estado pueda darse la lucha armada, es decir, la constitución de diversos grupos de hombres según amigos y enemigos, resulta algo problemático si tenemos en cuenta que todo ello concurre dentro de una misma unidad política, por lo que creo que este asunto es merecedor de su análisis. Si bien en una guerra civil lo que está en juego es el poder del Estado, podemos sacar dos conclusiones:

1. Los dos contendientes luchan por hacerse con la unidad política suprema: el Estado. Lo cual refrendaría la reflexión de Schmitt.

2. Cada uno de los contendientes se constituyen como unidades políticas independientes, es decir, como dos estados. La unidad política sigue existiendo, pero relativo a cada contendiente: los dos contendientes nunca formarán una sola unidad política. La derrota de una de las partes decidirá qué unidad política, es decir, qué forma de estado, prevalecerá, concluyendo así la guerra civil.

-Imaginemos un púlpito sobre el que reposa una manzana. En el caso 1 dos contendientes luchan por hacerse con la manzana. En el caso 2 no hay manzana en el púlpito, cada contendiente tiene una manzana y luchan para que sea su manzana la que repose sobre el púlpìto. En el caso 1 el Estado parece inamovible, algo que siempre está ahí y que busca pretendiente. En el caso 2 el estado es algo mutable y sustituible por cualquier otro tipo de Estado. En el caso 1 luchan por hacerse con la manzana, en el caso 2 por su manzana.

No obstante, el hecho de que en una misma unidad política pueda darse lugar a la configuración de grupos de hombres según amigos y enemigos, y ya dicho esto desde un plano no bélico, deriva inevitablemente al “problema democrático” (que es una guerra civil no-violenta), aunque bien sabemos que en los estados no-democráticos (en realidad me molesta utilizar la palabra democracia para referirme al significado que ha adquirido actualmente según la neolengua) también existen luchas intestinas y agrupaciones de hombres según amigos y enemigos, lo que considero algo muy natural: poco valor puede tener aquello que no genera opositores.

Enlaces:
- Artículos etiquetados como totalitarismo en El Mundo de Daorino

13 comentarios:

  1. Ojala mis clases de filosofia ha unos cuantos años hubieran sido tan provechosas como tus articulos-ensayos Dao.

    En la enseñanza secundaria debieran de crear una aignatura que se titulase "Filosofia de la Guerra y la Politica", seria fascinante, ademas de un buén augurio.

    ¡Saludos!

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  2. Para que podamos constatar la existencia de un Estado, tiene que existir una población que habite un determinado territorio y sobre la que se ejerza un poder.
    Sin embargo, aunque suele ser lo normal, un determinado pueblo no tiene porque vivir dentro del mismo Estado (el mejor ejemplo es el judío, repartido por todo el mundo).
    De siempre, una nación se caracterizaba por ser un conjunto de individuos con un pasado histórico común y unas características raciales determinadas. Ahora, los liberales han cambiado el concepto diciendo que una nación es aquella comunidad que quiere seguir siendolo porque tiene sentido de pertenencia a la misma.


    Yo en lugar del término enemigo prefiero emplear el de opositor, lo veo más político.


    "Lo político es el estado y el estado es algo político". Así es. Y aunque la mayoría de la población "pase" del tema, estas son las cosas de las que dependemos todos, y más nos vale preocuparnos por la situación política. La gente quiere muchos derechos pero ninguna responsabilidad...y los derechos van de la mano de las responsabilidades.

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  3. Daorino, veo que estás enfrascado en tu lucha particular contra la neolengua. Dices:

    democracia no es que el pueblo decide quién debe tener el poder, sino que el pueblo se atribuye el poder

    Exacto, es que la diferencia es esencial. Cuando en una llamada democracia el pueblo delega el poder (dicen que voluntariamente) queda enajenada del mismo, pasando dicho poder a una serie de representantes, investidos de ese poder y que lo utilizan según su criterio (dicen que para ejecutar un programa votado mayoritariamente).

    Esto es un sofisma demoliberal que falla en más de un punto esencial. Empiezo por el final y sigo:

    - en las sociedades pluralistas existen grupos de presión (lobbies) que desvían el curso político de la voluntad del pueblo supuestamente soberano.

    - en la práctica, esta delegación continua del poder genera una especie de casta parasitaria que se reproduce a sí misma y antepone sus intereses a los de sus (supuestos) representados.

    - el que la enajenación del poder que sufre el pueblo por parte de sus representantes sea una enajenación temporal, y dicen que voluntaria, no resta efectividad a la enajenación realizada. El poder ya no reside en el pueblo, al menos durante los próximos cuatro años.

    - la información no está repartida por igual entre todos los miembros del pueblo que han de votar y delegar el poder en sus representantes. Tampoco la influencia (el poder a fin de cuentas) de cada grupo social sobre otros grupos sociales es el mismo. El voto termina muy mediatizado por todo esto y ciertos grupos sociales logran una representatividad mucho mayor que las que les corresponde por número. Los grupos poseedores de dinero acaban sobrerrepresentados.

    - por último, y esto deja semi-obsoleto todo el análisis anterior, en el mundo del turbocapitalismo y la globalización, el poder de los estados decrece, se comprime. Poco pueden hacer para influir en las verdaderas decisiones, en las que determinan la realidad. Estos que deciden realmente son multinacionales, organización internacionales, grupos de presión fuerte y altamente organizados, etc.

    Como conclusión, el proceso electoral en cualquier democracia moderna equivale a la elección por parte del pueblo de unos individuos llamados políticos que, a modo de actores, interpretarán durante los próximos cuatro años unos papeles según los cuales tendrían poder real. Por supuesto, todo es un teatro, una farsa.

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  4. Atridas, hijo de Atreo, hermano de Agamenón, dueño de hombres, son muy sabias tus palabras. Una asignatura llamada Filosofía de la Guerra y la Política sería desde luego un buen augurio. Un pueblo que ha perdido el gusto por las armas, por la guerra en sí, por la sangre, por la lucha, es un pueblo rendido. Tanto pacifismo, tan poco honor, tal perdida de amor propio, el auge del auto-odio en definitiva… nos van a llevar a la destrucción. La humanidad, el individualismo… dos telas cortadas por el mismo patrón que sirven a una misma cosa, la primera la destrucción de las naciones, pueblo… la segunda la destrucción de la persona. El objetivo es siempre el mismo: destruir las identidades.

    Gracias por tus palabras, es un placer que comentes en mi blog.

    Saludos y hasta pronto.

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    Muy deacuerdo con lo que dices, Soldado, aunque quisiera precisar con lo del pueblo judío. El pueblo judío no tiene fronteras. Si bien el sionismo es el esfuerzo de algunos de ellos en crear un estado propio, bien existen muchos judíos que luchan por la humanidad con lo que todo ello conlleva: pero humanidad sólo para los demás.

    Hasta pronto.

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    León Riente, muy buena apreciación y ¡qué gran análisis!. Y así es. Me alegra de que destaques esas palabras que he escrito. Es un esfuerzo más por hacer del lenguaje algo más real para nosotros y para la propia semántica y poder luchar contra la falacia verborraica que nos lanzan los marxistas culturales y demás animales de lo políticamente correcto.

    De la misma forma que hemos demostrado que los racistas son los mesticistas y los interculturales y los multirracialistas… hemos de demostrar el carácter antidemocrático de los autodenominados demócratas.

    Hasta pronto.

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  5. A esto creo que habría que meterle un poco de "psicología" ¿no?.

    Pienso que no existe una "humanidad estándar", así que tampoco existen "Pueblos estándar". Ni son los individuos iguales, ni son los pueblos iguales.

    Yo veo en el hombre dos naturalezas, la Animal y la Divina. Así que, en ocasiones, y como percibo que la Naturaleza Animal en el "hombre actual", en general, parece estar ganando la partida a la Naturaleza Divina, no me queda más remedio que estudiar a los Animales para comprender los comportamientos colectivos de los Pueblos.

    Así que -todo esto bajo mi punto de vista, claro está-, habría, por ejemplo, Pueblos Parásitos (que necesitan estar en el seno de otros Pueblos y aprovechar su desarrollo vital para su propio desarrollo vital), Pueblos Cazadores-Conquistadores (carnívoros con figuras Alfa), Pueblos Pacíficos (herbívoros; manadas sin alfas definidos), Pueblos Autosuficientes (casi siempre herbívoros: hormigas, abejas...) e Indiviuos Solitarios (animales autosuficientes que no suelen formar egrégoros: p.e. tigres, aves rapaces...), etc. La cosa es que, intuyo, los conceptos tratados en este artículo cambiarían mucho dependiendo de cada Pueblo.

    Pero en fin, esto es sólo un apunte, una forma de explicar muy reducidamente la idea que quiero comunicar.


    Saludos!!!

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  6. Muy interesantes eso que nos dices, Manué. Eso de la naturaleza divina y animal y luego esa nomenclatura según pueblos-tipo deberías desarrollarlo mucho más, creo que puede darte juego.

    A esto. La cosa es que, intuyo, los conceptos tratados en este artículo cambiarían mucho dependiendo de cada Pueblo.

    No lo sé, la verdad. Yo me he ceñido a lo que dice Schmitt, a lo que he entendido de él.

    Hasta pronto.

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  7. Correcto Daorino. Mi "crítica" sería para Schmitt.

    Sobre el asunto que comento... bueno, tengo mucho desarrollado en la cabeza y bastante escrito. Sobre todo el asunto de las dos Herencias (la Animal y la Divina) y sus tendencias y manifestaciones en la psicología humana.

    Saludos!!!

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  8. Abundando en la crítica a la democracia, te dejo un pequeño texto que viene muy a cuento y, en pocas palabras, pasa revista a la situación política actual en todos aquellos países que pasan por ser democráticos:

    Pero sobre todo, son los principios democráticos los que también se ven afectados. La legitimidad que los dirigentes obtienen al ser elegidos por el pueblo ciudadano se pone en entredicho en el momento en el que ya no tienen medios para interponerse entre las exigencias del capital y las necesidades del cuerpo social. Por otra parte, la libre circulación de capitales limita también el campo de control democrático sobre las políticas económicas y sociales, por estar dichas políticas sometidas a presiones exteriores de las que no se pueden librar, y por las transferencias del poder de decisión en beneficio de actores económicos mundiales que no tienen que rendir cuentas a nadie. La ciudadanía se vuelve de este modo inoperante y sin sentido, hasta el punto de llegar a preguntarnos qué es lo que puede querer decir “tomar el poder” en un mundo como este».

    Fragmento del artículo “Frente a la mundialización”, de Alain de Benoist. Publicado en Más allá de la derecha y de la izquierda. Alain de Benoist. Áltera, Barcelona, 2010, págs. 129-130.

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  9. BUENOS DÍAS, MI NOMBRE ES PABLO, Y SOY UN LECTOR DE ESTE BLOG, SIENDO QUE TENGO UNA GRAN IGNORANCIA CON RESPECTO A EL CONCEPTO DE LO POLÍTICO, Y QUE NO HE LEÍDO NADA DE SCHMITT,AQUI EN LA ARGENTINA, PARECE ESTAR TODO VEDADO, HACE POCO LA EDITORIAL AGUILAR SACO UNA COLECCIÓN, QUE SE LLAMA, "LOS LIBROS QUE CAMBIARON AL MUNDO" ENTRE ELLOS (36)LIBROS, ESTA EL DE ANA HARDEN, "LOS ORIGENES DEL TOTALITARISMO" Y TAMBIÉN "EL MANIFIESTO COMUNISTA Y EL CAPITAL", ENTRE OTROS PRODUCTOS PRODUCIDOS POR LOS SIONISTAS EN NUESTRO PAÍS, PARA METERNOS MAS NEO-MARXISMO, YO AUN NO HE LEIDO A ANNA HARDENT, PERO, ME IMAGINO QUE PARA NADA COINCIDE CON SCHMITT, Y NO VREO QUE EN AL UBA, (UNIVERSIDAD NACIONAL DE BS AS) LOS ALUMNOS TENGAN ALGÚN APUNTE SOBRE EL DR SCHMITT, PORQUE EN ESTAS TIERRAS SE INSTALÓ, HOY MAS QUE NUNCA, UN MARXISMO CULTURAL, EXAXERBADO, SE APRECIA POR LA TV, Y LOS DIARIOS LA NAUSEABUNDA LITERATURA QUE PRODUCE EL SIONISMO.
    UNA PREGUNTA, UNA DUDA. ¿COMO PODEMOS LUCHAR CONTRA EL SIONISMO?
    DE LOS 18 MILLONES DE JUDÍOS QUE HAY EN EL MUNDO, SÓLO UNOS 8 MILLONES DEBEN SER SIONISTAS, ESO CREO, ¿NO SE PODRÍA HACER UN JUICIO POLÍTICO, EN LA AYA, PARA CONDENARLOS, Y QUE BALLAN A TRABAJO FORZADO, POR COBRAR PRESTAMOS CON TAZA DE INTERES?, ¿NADIE VA A HACERLES NADA SON TAN INTOCABLES?, ¿COMO SE PODRÍA PONER FIN A TODO ESTO? PORQUE CLARO ESTA, DETRAS DE ESTA CONSPIRACIÓN POLÍTICA MUNDIAL, ESTE NUEVO ORDEN MUNDIAL, ESTA EL SIONISMO Y LA MASONERIA.
    GRACIAS

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  10. Como jurista y aficionado a la obra de Schmitt que soy , encuentro realmente bueno este arrtículo de Daorino , que ha sabido captar perfectamente los conceptos esenciales y los matices del concepto de lo político que el egregio jurista alemán tenía en mente .

    La democracia en sí , no es nada , pues su naturaleza es intrínsecamente adjetiva . Eso de que el pueblo es "soberano" es una solemene majadería y el mismo Schmitt negaba esta afrimación .
    Otra cosa , es que a mi modo de ver , las Monarquías Habsburgo o Hohenzollern , por poner dos ejemplos paradigmáticos , representaran mucho más al pueblo sobre el que gobernaban , que los actuales partidos políticos . Y es que , aquellas antiguas monarquías , estaban insertadas en una sociedad de estructura orgánica , que es realmente la única que se ajusta a la realidad .

    Saludos

    Sigfrido

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  11. Sigfrido:

    Y la prueba de que una sociedad orgánica es más afín a la idiosincrasia natural del hombre la tenemos en la multiplicación de patologías sociales que la ruptura del vínculo social (Benoist), tras la puesta en práctica de los proyectos anti-humanos de la Ilustración, ha conllevado.

    Me alegro de que estés de vuelta:

    La guerra y el valor han hecho más cosas grandes que el amor al prójimo. No vuestra compasión, sino vuestra valentía es la que ha salvado hasta ahora a quienes se hallaban en peligro.

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  12. "Al igual que el genio, el talento posee una gran diversidad y forma una diferenciación individual que el educador no debería pasar por alto, pues la personalidad diferenciada y diferenciable es muy importante para el bienestar del pueblo. La nivelación del pueblo como un rebaño mediante la eliminación de la estructura aristocrática o jerárquica natural conduce más tarde o más temprano a la catástrofe. Pues si lo que sobresale es aplanado, se pierden los puntos de orientación, y el deseo de ser guiado se vuelve inevitable."

    - C.G. Jung, "Sobre el desarrollo de la personalidad", p. 136.

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  13. León Riente :

    ASsí es .De Benoist tiene toda la razón .No hay sociedades más degeneradas y patológicas que las inorgánicas . La historia nos lo demuestra . Sobre este tema , Uscatescu , Ortega , Spengler , Othmar Spann , Moeller Van den Broeck , Rosenberg , Evola , etc , escribieron ensayos excelentes .


    Manué :

    Excelente esa cita de Jung que has dado , y que yo no conocía . Jung es mi psiquiatra favorito , y no hay duda de que era un auténtico maestro .

    SOLDADO vIKINGO :

    Totalmente de acuerdo con tu argumento


    SIGFRIDO

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