11 de noviembre de 2011

EL FRACASO: EL FRACASADO Y SU VICTIMISMO


Hay muchos tipos de fracasados. Me detendré sólo en dos. Uno de ellos es el fracasado que está orgulloso de su fracaso y quiere en ello ser reconocido, así que no os corroa el veneno de la pena por él. Este tipo de fracasado se aprovecha del romanticismo de muchos personajes habidos en la historia o en los libros. Se aprovecha del estado hoy normal de cosas que ha hecho creer a la masa que el fracaso te otorga cierta superioridad moral o el estatus de víctima, lo que te da también superioridad moral. ¿Cómo es posible? ¿Cómo es posible que ser un fracasado te dé superioridad en algo? ¿En qué se basa esto? ¿Por qué necesariamente una víctima? A mí no me entra en la cabeza. No quiero decir que un fracasado no tenga en cierto momento razón, ¿pero ya, de entrada, ser fracasado te facilita superioridad moral y la razón?

Este tipo de fracasado es fracasado incluso cuando triunfa, pues este fracasado habla en nombre de los perdedores, se erige como mártir de las causas perdidas. Observareis que aquí, más que fracasado, hay pose de fracasado. Y es que este tipo de fracasado se inventa hasta sus fracasos. Es el rey del fracaso, es el rey de la derrota, y siempre será por culpa de alguien más fuerte, por alguien que supuestamente le oprime, la razón por la cual no consigue el éxito anhelado. El fracasado, en este caso, es también un oprimido, o más bien un victimista. Y se siente tan oprimido que se oprime a sí mismo. En batalla eterna contra sigo mismo y gracias a las psicologías modernas llega al propio auto-odio... Luego se vanagloria de ello: me odio, soy un ser mediocre, debo desaparecer... ¡Se vanagloria de su propia culpabilidad por existir, de su debilidad, de su podredumbre!

¿Qué estado de cosas ha propiciado todo esto? ¡Qué estado de cosas ha hecho posible que esta pose de fracasado, que este auto-odio, se ensalce como un don de humildad! La respuesta es sencilla, después de más de 2000 años la pregunta tiene fácil respuesta. ¡Los esclavos pueden hablar! ¡Maldita sea!

La figura del fracasado tiene muchos ejemplos en la literatura y en la historia. Casi ninguno de ellos responde al fracasado definido anteriormente. Y entramos de lleno en la segunda figura que quiero exponer.

Si existe romanticismo en estos seres creados por los más agudos ingenios o surgidos por los más enrevesados contextos históricos es porque se trata de seres que nunca han cejado en el empeño por algo, porque son luchadores empedernidos que prefieren la mayor de las derrotas y su honor intacto a recular y vivir mancillado. A ellos la derrota no les hunde, no es motivo ni escusa para ceder, sino más bien lo contrario, es la motivación. Fracasa constantemente, es decir, sus acciones no alcanzan la meta, pero sus miras están en la victoria, en la gloria, en el reconocimiento de sus hazañas por algo noble. Este fracasado tiene un aire voluntarioso, un aire distinguido e ingenuo, una inclinación hacia arriba que les obliga a luchar por valores más elevados que ellos mismos; y puede que por ello ya se hayan superado en parte. Su fracaso se mide por las acciones. El fracaso no está por lo tanto en el espíritu, que sólo tiene las miras puestas en la victoria, en el triunfo, en ¡la gloria!

Esto me hace pensar que qué importa fracasar o no, lo que importa es vivir la vida lo más intensamente posible sin renunciar en cada momento a lo que uno es y a lo que cada cual quiere proyectarse.

Se habla de que el nacionalsocialismo, por ejemplo, surgió de las cenizas del fracaso de la Primera Guerra Mundial. Su ascenso al poder es definido, por parte de muchos, sin que ello resulte escarnio, sino un matiz romántico, como el ascenso victorioso de una masa de fracasados o de una masa que más que fracasada, surgió del fracaso y estaba condenada al fracaso. Y es que el fracasado de verdad está condenado a ello. El fracaso real es el tema central de la tragedia moderna, y no una pose, ni una forma de vida, ni algo que deba infundirnos pena. Es el sino posible de los hombres heroicos, de los hombres fuertes que dan el todo por el todo aún a riesgo de quedarse con nada.■

3 comentarios:

  1. En estos meses he coincidido con Ceferino Maestu, falangista joseantoniano y uno de los fundadores de Comisiones Obreras, en alguna que otra tertulia.
    Y lo que más impresiona de él es ver como, a pesar de los años, continúa siendo fiel a sus ideales pese a todas las derrotas personales que haya sufrido en los proyectos en los que ha estado.

    Ciertamente, como se dice en la "Oración por los muertos de la Falange", preferimos la derrota honorable ante que la victoria indigna. Otros, en cambio, disfrutan con victorias indignas que les ensalcen como héroes de una masa de cobardes.

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  2. Buenas!

    A mí me parece que hay que hablar de "fracasos" en función de "objetivos". Más que nada porque hay una "idea de triunfo colectiva", que está absolutamente sembrada en occidente de mano de los de siempre: los hebreos y su mano derecha: el mundo anglosajón. Esta "idea de triunfo" se fundamenta en el "soy lo que tengo" y convierte a los hombres y los Pueblos en esclavos.

    Luego hay otro tipo de personas, de forma muy aislada, por supuesto, que ni comprenden ese "objetivo" ni lo persiguen. Ésos, a ojos del colectivo, pueden ser "fracasados", pero, evidentemente, no lo son y encajan más dentro de lo que fuera una "resistencia ideológica" que después de miles de años de trabajo judeocristiano sigue aguantando fuerte en la línea primera línea de combate actual: la cabeza.

    Y te viene el típico de turno y te dice: "joer, con lo listo que eres... no sé cómo no te has hecho millonario...", jajajaja...

    Pero bueno, esto es sólo mi forma de verlo.

    Saludos!!!

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  3. Esta dicotomía establecida por Daorino entre las dos tipologías de "fracasados" , me parece de lo más pertinente , puesto que representan los polos más opuestos de un mismo fenómeno (juzgado con arreglo a criterios materiales) .

    Los del primer grupo son los portadores de la moral de los esclavos . Son los plebeyos ruidosos y resentidos que desde siempre han existido , y que se han caracterizado por su cobardía , SU VILEZA , su envidia y su bajeza moral .

    Son los "Indignados" del 15-M , las marujonas analfabetas que repiten las consignas progres , los zoquetes incapaces de comprender lo complejo , los delincuentes comunes , las putas ,los pacifistas , los drogadictos que expolotan su condición , los maricones que ejercen de tales , y en general , los mediocres incapaces de apreciar lo bello .

    La basura colectivista que siempre ha envidiado a los "aristoi" y los ha escarnecido en cuanto ha estado en su mano . SON LOS HOMBRES DEL "TENER", o que aspiran a ello .




    Al segundo grupo , por el contrario , pertenecen los hombres con tendencia a buscar el ideal , y a ascender espiritualmente . Son los que se comprometen con una causa noble pero minoritaria , cuando el resto de la sociedad los tacha de locos . Son los que luchan por su patria sin esperar retribución a cambio .


    Entre estos ilustres "fracasados" , se contaría a los 300 de las Termópilas , a Don Sebastián de Portugal , a los héroes españoles de Rocroi , a los integrantes de la Brigada ligera , a los integrantes de la División azul o a los alemanes que combatieron durante la II Guerra mundial , hasta el final .



    Los del primer grupo , son unos fracasados MORALES Y MATERIALES , mientras que los del segundo , son unos fracasados materiales pero unos triunfadores morales .

    Su "ethos" no es el del victimista llorón y cobarde , sino el del héroe impasible ante la adversidad , y feliz en la Victoria pero sin estridencias .



    La sangría de las 2 guerras mundiales , preivó a Occidente de mucho de sus mejores hijos . Hoy , occidente supura por la herida , y salvo honrosas excepciones , la asquerosa y hedonista sociedad actual , engendra a degenerados que se atribuyen como "mayor heroicidad" ,acampar en una plaza y llenarla de mierda .

    Fijaos en lo que ha pasado en Nueva York . Ha bastado con que no les permitan dormir durante un par de noches (sólo se les permitía permanecer sentados en el parque) , para que el movimiento se desinflara . Esta basura , estos FRACASADOS , NO TIENEN ARRESTOS para lograr algo grande . A lo sumo, sólo valen para robar , para hacer botellón , para jugar a la "wii" , para "kedar con los coleguis" y para hacer todo tipo de guarradas .


    Soldado Vikingo :

    Acaba de salir publicado un magnífico libro sobre José Antonio , escrito por José María Zavala . El ethos joseantoniano , representa el polo opuesto del "ethos" de los "indignados" y demás ralea . José Antonio era aristócrata en todos los sentidos del término , valiente , idealista y desinteresado . Los guarros son cobardes , materialistas y MUY INTERESADOS . Protestan ahora porque no pueden pagar la hipoteca o porque ya no les dan becas , pero hace unos años , bien calladitos que estaban ...

    Lo que has contado sobre ese señor no me sorpende . Conozco a unos cuantos de esa edad , que son por el estilo .


    Un gran saludo a todos




    SIGFRIDO

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