14 de septiembre de 2012

ESPAÑA DEBE MORIR: ALGO NUEVO DEBE SURGIR

(Vídeo de 2011)

Cuando muera España fundaremos
Una gran España todavía más terrible.

Con un pueblo nuevo que ya no será celta
Ni íbero, romano o visigodo.

Levantaremos los dioses olvidados
Y seremos solamente: banderas negras, acero y territorio.


Odio a la gente "espabilada". En este contexto no quiere decir persona despierta, o quizá sí, pero no para bien. En la zona en que habito suele utilizarse de forma peyorativa, como sinónimo de "listillo", persona que se aprovecha de alguien o de una coyuntura efímera para su propio lucro sin importar los demás; vamos, un mammón, aquel que no tiene conciencia, que pisotea a quien sea para su bienestar. El espabilado es el típico pepero de partido o de voto que busca el pelotazo inmobiliario, que se compra cuatro casas para venderlas y especular. Conozco a más de uno que lo hizo y no pudo vender las casas. "Que se joda", pienso. O el típico del "pesoe" o de "iu", que busca la subvención, lucrarse de las contribuciones de los ciudadanos y meter en el ayuntamiento a sus amigos. España no tiene solución, el español es una víbora, una chinche, un mosquito; el español honrado, el español que no se vende a nadie, el español que sólo quiere trabajar honradamente y ganar su paga sin hacer daño a nadie ni esperar más riqueza que la de su propio esfuerzo... eso ya no existe. Muchos critican a los políticos por corruptos y por ladrones, por dejar el país en la ruina y lucrarse miserablemente a costa de los demás y relativizar el drama de muchas familias, parados, etc. Critican, insultan, etc., pero en el fondo harían lo mismo, y lo dicen sin vergüenza. ¡Qué poca vergüenza hay en este país! Personas "humildes" sin vergüenza, con catadura moral reprochable. Ser pobre no te convierte en buena persona: yo no juzgo a las personas por su cartera, ni pienso en "un pobrecito" cuando observo a alguien que coge comida de un contenedor porque pasa hambre. No creo en las clases, sino en las personas, PERO SOBRE TODO EN AQUELLO QUE LES HACE SER PERSONA, Y LA PERSONA NO ES ALGO QUE SE TENGA POR IGUAL, NO HAY PERSONAS IGUALES Y POR ELLO LAS HAY MEJORES Y PEORES, SUPERIORES E INFERIORES. Yo no juzgo a nadie más que por sus actos, ni me fio de nadie hasta que lo veo devenirse en sus acontecimientos. No quiero oír de moral, no quiero ejemplos morales, quiero personas que sirvan de ejemplo y que su moral sea su propia acción, para que su ejemplo sea el modelo moral a seguir. Ese espíritu se acabó, ahora gana quien "mama más", quien habla bonito aunque luego haga lo contrario.

Nuestra batalla es espiritual. El espíritu está enfermo. O muerto, pues este mundo ya no tiene alma. La poca que pueda tener queda relegada o existe en forma de apariencia, como disfraz.

El español, un modelo de hombre venido a menos, olvidado de sus orígenes y de su historia. Hoy el español es negro, chino y amerindio, la memoria del español está ya en África o en Asia; piensa en la multiculturalidad, en mezclarse, en cómo suicidarse y desterrar una identidad "que tanto daño ha hecho en el pasado". El español que ya no lucha, el país que ya no se sostiene y que se gobierna militarmente desde la OTAN, o económicamente desde el FMI o el BCE.

España debe morir. Debe morir esa España de modales burgueses, de gustos de principito de palacio y maneras de pijorro de polito con cocodrilo. No hay nada más grosero ni más estúpido que el ideal burgués. Hacer ostentación de riqueza debería ser, en un país donde realmente gobernara la condición de la persona, una inmoralidad. El dinero debería ser tan vasto en tamaño que a la gente le diera vergüenza sacarlo. El dinero no sirve de nada. Sirve el trabajo. El trabajo, el auténtico capital de una nación, el auténtico valor que debe dar crecimiento a un país. Pero no, se ha preferido LA DEUDA, una deuda para crecer inconscientemente, para crecer con algo que aún no ha sido trabajo para LUEGO TENER QUE TRABAJAR MUCHO MÁS PARA PODER PAGAR ESA DEUDA. Ahora somos esclavos de la banca internacional. Pero la responsabilidad de ello la ha tenido la propia idiosincrasia del español que hoy habita, que va de nuevo rico y de adalid del ideal burgués, del odioso y estúpido burgués. La culpa es de la más negativa condición humana (que ha podido con la positiva), que quiere tener mucho sin haberlo trabajado: antes de tiempo. La culpa es de aquel que se deja esclavizar, ¡la libertad no es un regalo, sino algo que surge o no surge de nosotros! ¡LA LIBERTAD ES LA MAYOR CONQUISTA INDIVIDUAL QUE UNO PUEDE HACER! ¡Y EN DICHA CONQUISTA NO HAY CADENA O CALABOZO QUE LA EVITE!

Ahora España es un país de parados. De parados, de bares, de putas y de mafiosos. Miseria y podredumbre. En el centro de Madrid quieren construir Eurovegas. Todos se pelean por el sucio dinero de un judío sionista. Al menos ese judío lo ha visto claro, ¿qué mejor sitio para este meganegocio que un lugar como España, un lugar de bares, juego, mafiosos y putas? España tiene lo que se merece, el español es hoy una calamidad. Yo reniego de España, que España muera, que sea tirada por los suelos. España es un hombre débil, dejemos que muera, ayudémosle en tal tarea. Algo nuevo debemos construir, algo terrorífico para mentalidades pusilánimes, burguesas, acomodadas, débiles y estúpidas. Construyamos algo que sea el ejemplo de nuestra fuerza, algo hecho con nuestra sangre y nuestro sudor. Algo que haga recordar a España como una calamidad del pasado. El futuro puede ser nuestro, el futuro puede empezar hoy. Podemos hacerlo desde cero. Hagamos correr la sangre por toda Europa.

España debe morir hoy como feneció el reino visigodo en manos de la morería. Luego ésta calló ante algo nuevo, ante lo que luego, más tarde, sería España, la España grande e imperial. Pero hoy España debe morir, repito. Y volver de otra forma, con otra voluntad, más terrible e impía que nunca, ¡como una ruptura con todas las épocas! Nosotros debemos ser la garantía de nuestro futuro y de nuestra libertad. Ni un paso atrás, debemos ser todo intransigencia e impiedad: es que no hay nada que negociar, todo está claro, y hay mucho que aniquilar... Que la oligarquía tiemble, ¡y que muera!

Que nadie piense en mí como en un antipatriota, pero en un futuro atomizado donde las naciones ya no tendrán valor, en un mundo donde las banderas no representan nada ni a nadie, MI ÚNICA PATRIA SOY YO: más vale estar preparado. España hoy no merece nuestro amor, ni nosotros nos merecemos ser españoles. Hay que luchar por algo mejor, por algo que valga la pena. Si España muere yo no lloraré, porque España debe ser superada y nuevos hombres deben dar lugar a un nuevo pueblo. Mientras tanto, lucharé por mí -pues aún no ha nacido mi pueblo-, la revolución empieza por mí, y quizá por ti, o por aquel. Nuestra lucha esencial es contra el sistema, el liberalismo, el sionismo, el marxismo, la banca, la clase política profesional... Es una lucha de aliados dispersos contra un enemigo formidable y casi invisible. El futuro pasa porque cada uno de nosotros seamos nuestra propia bandera.

¡¡LUCHA Y REVOLUCIÓN!!■

1 comentario:

  1. Es obvio que el pueblo español, si es que se le puede llamar así y no rebaño español, se compone hoy de una caterva de individuos malcarados y peor criados, sin valores, sin principios, sin ética y sin nada.

    Hay excepciones y por eso es justo reconocer que no todo el mundo es igual. Hay que acabar con todo este tipo de farsas igualitaristas. No todos somos iguales. A cada persona se le conoce por sus actos, y nada más.

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.