10 de mayo de 2013

LA MONTAÑA (II)


Existe una cosmovisión del mundo maldecida que quería retornar a los hombres al orden natural. Una cosmovisión maldecida que protegía la naturaleza y que sentía a la misma como un templo vivo y sagrado. Qué visión tan pagana, el mundo como algo sagrado, como algo espiritual. Eso es decir sí a la vida, eso es amar de verdad.


Cuando observo a un hombre que no se impone retos, entiendo que ha perdido definitivamente su conexión con el niño que fue. Yo quiero hacer realidad todos los sueños de aquel niño que fui. Siento una inclinación en querer hacer feliz a ese niño que me dio vida en el pasado. Quiero ser, de alguna forma, mi propio padre y mi propio héroe. Y en cierto modo es como si tuviera un compromiso conmigo mismo, por todo lo que fui, lo que he sido y lo que quiero ser. Por ello, cuanto más difícil es el reto más ganas tengo de realizarlo, porque para aquel niño nada era imposible, y yo quiero ser la afirmación de ese niño.


Sí, hay un paraíso ahí fuera. Está en los valles y en las montañas, lejos y alto, a veces demasiado cerca, sin dejarse ver. Sí, hay un paraíso ahí fuera. Sólo hay que tener el valor y la voluntad para acercarse a la esencia íntima que une a todos los seres vivos. Sí, hay un paraíso ahí fuera, que los hombres han desconectado de su vida, escondidos en sus tumbas de cemento y hormigón, apretando el trasero en sus mullidos sofás. Sí, hay un paraíso ahí fuera, y no se gana con fe ni en la otra vida, sino con voluntad y en el único mundo posible.

 


En la montaña veo a montañeros y en muchas ocasiones a mujeres enamoradas de montañeros. Estas mujeres demuestran que son capaces de llegar a cualquier lugar por amor. Esto forma parte de lo eterno femenino: la necesidad de seguir al hombre. No he observado el caso contrario.


Heidi fue una serie de dibujos que se impuso en mi infancia, para muchos un tanto cursi y repelente, y quizá lo sea. A mí me gusta ese aire inocente y bucólico, y en cierto modo eso es lo que desearía para toda persona. En dicha serie se hacía una especie de radiografía del mundo rural; un mundo que con todos sus defectos era y es un lugar sano, donde incluso las personas viven más y son más fuertes. Comen mejor y tienen un carácter relativamente más acogedor, incluso enseñan sus rudas manos con orgullo. No todo es bonito en el mundo rural, lo sé, no es mi ánimo ensalzarlo como un ideal absoluto, pero es mil veces mejor que el mundo insano en todos los sentidos de las ciudades, donde las personas viven hacinadas y desconectadas entre sí, imbuidas en el ideal burgués del consumo, las cosas inútiles y la vida aséptica, donde el sistema inmunológico se atrofia.

 


El sacrificio en la montaña es una maestra para la vida, tanto para lo mundano como para lo más espiritual... o para lo transmundano. Después de esto, qué quieren que les diga, yo no voy al campo a andar por andar, eso es para ociosos y para personas que tienen tiempo para perder, y yo en el campo nunca pierdo el tiempo, todo es ganado: yo voy a luchar, a disfrutar, a regodearme como hombre en la naturaleza, a proyectarme como un grandioso sueño, pero hecho realidad, hecho realidad con mi propia voluntad.



Que una mujer suba una montaña, que acepte el sacrificio de un gran reto tras otro, no es un triunfo de La Mujer, es decir, de todas las mujeres, sino de la propia persona que ha afrontado ese reto. Basta de feminismo y de tonterías en la montaña, no hay doble mérito en ser mujer y subir una montaña. Un reto conseguido en las montañas es siempre un triunfo personal e individual, al que a lo mejor hay que dar gracias a un buen equipo y a una gran compañía, pero al final siempre son las propias piernas de cada uno las que te llevan a lo más alto. En definitiva: las mujeres no tienen por qué demostrar nada.

 


Muchos senderistas dicen que correr es de cobardes. Lo dicen porque suponen que los que hacen trail, ultratrail... no disfrutan. Señores, esa es una frase de auténtico envidioso y quien la dice ya se delata como alguien con muchas carencias.


Salgo a la montaña con muchas personas maduras. Siempre se quejan y se tiran el día quejándose de la edad cuando suben una cuesta o salen con gente más joven: ¡cuánta veneración a la juventud, a la del botellón! Yo quiero llegar a los cincuenta en toda mi plenitud, con toda una gran experiencia acumulada y un mejor conocimiento de mi cuerpo, que obviamente no subirá como cuando tenía veinte años pero sabré usarlo mejor y maximizar cada punto de energía. No hay edad para ser un montañero y plantearse grandes metas. Sin embargo, cualquier edad es buena para ser un quejica. Maduritos, lo que os pasa es que hacéis senderismo una vez por semana, o dos veces al mes, y el resto del mes no hacéis nada de nada, el sofá os atrapa. Eso es lo que os pasa: no es vuestra edad, sino vuestra flojera. Y que no me digan que no tenéis tiempo: uno siempre tiene tiempo para lo que le apasiona, y todo el mundo se puede permitir una hora al día de ejercicio físico.

 


El alpinismo, el montañismo... la propia necesidad de aventura, es una invención o una tendencia "única" del hombre europeo. Y no es casualidad. No, categóricamente no es casualidad. El hombre blanco europeo tiene una clara tendencia al heroísmo: ¡forma parte de nuestro sino!, ¡lo llevamos en la sangre! Dicha inclinación es necesario que sea comprendida para entender la propia historia y esencia de todos los pueblos europeos o eurodescendientes.

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Texto relacionado: LA MONTAÑA

10 comentarios:

  1. Lo de las mujeres que siguen al hombre a la montaña por amor es interesante.

    Pero esas asociaciones mixtas de montañismo, atestadas o no de mujeres, no se entienden sino como efecto decadende del odioso feminismo que lo satura todo. Esas mujeres están ahí entorpeciendo. Las asociaciones de montañismo, si fueran solo de hombres, podrían ser una especie de actualización provisional, más o menos digna para los tiempos presentes, de la institución del Männerbund. Pero no, las señoras tienen que infiltrarse también ahí, ralentizar la marcha y provocar un murmullo o cháchara casi continua.

    ¿No tienen nada que hacer en casa?

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    1. Yo salgo con muchas mujeres a la montaña y te aseguro que están muy capacitadas, muchísimo. Son muy buenas compañeras y amenizan mucho la marcha, sobre todo porque yo soy muy serio a veces, jajaja... No obstante, se echan de menos espacios donde hombres y mujeres marquen las distancias y se respeten el espacio, es difícil crear lazos de camaradería con mujeres por medio. Los hombres intentan todo el tiempo hacerse los gallito delante de las hembras para impresionar o van de comprensivos con las mujeres (es decir, a todo sí, eso es ser comprensivo con una mujer). Es un espectáculo vergonzoso.

      Crear un Männerbund sería genial, te emplazo a ello y podríamos ir hablándolo.

      Hoy en día el feminismo lo copa todo. Es un drama tanto para hombres como para mujeres. Para los hombres porque "su valor disminuye", para las mujeres porque todo lo que hagan no es sólo por mérito propio, sino por esa ayuda extra de la discriminación positiva.

      En la copa andaluza de travesías de resistencia se da la tesitura de que si empatan a puntos dos clubes se desempata por el número de mujeres. Quien haya aportado más mujeres gana. Es absurdo. ¿Las mujeres valen más? Estoy seguro de que hay elementos más justos que no atañen a la sexualidad, como la edad, que podrían servir para desempatar. Por ejemplo, gana el club en caso de empate que tenga una media de edad mayor.

      Eso es más justo. Ser mujer y hacer una travesía no es ningún doble mérito, las mujeres están sumamente capacidades para ello, algunas más que cualquier hombre. Sobre la edad está claro que cada vez uno va perdiendo capacidades a la medida que cumple y que todo cuesta más, por lo cual la edad es un elemento de mayor valor, y aún así tengo mis reservas, jejejeje...

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    2. Un saludo, León Riente: cuando usted sea capaz de subir, como Edurne Pasabán, las catorce montañas más altas del planeta, situadas todas a más de 8000 metros de altitud, entonces y solo entonces podrá opinar sobre mujeres y montaña. Y con opinar sobre ellas, no me refiero a la necedad que usted acaba de pronunciar contra el género femenino. Podrá criticar ciertos aspectos en los que no se tenga en cuenta el género.
      ¿las mujeres en casa dice?, creo que para opinar sobre un tema, primero, hay que conocer algo sobre el tema, y por lo que he podido leer, usted no tiene ni puta idea ni de montaña, ni de mujeres.
      Un saludo, y no se lo tome a mal... es solo una crítica constructiva, ya que hoy me he levantado con mi parte femenina a flor de piel.

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    3. Edurne es una grandísima montañera y le da mil vueltas a la mayoría de hombres.

      Las mujeres están muy capacitadas para la montaña, no son un bicho raro en ella. A mí me gusta ver a las mujeres en la montaña y que hagan senderismo y montañismo.

      El hogar es un lugar mutuo para hombres y mujeres, no una prisión para la mujer. Yo soy de visión espartana, las mujeres también deben ennoblecerse en el arte de la guerra, en hacer ejercicio, me gustan mujeres fuertes de espíritu y con carácter, difíciles de domar, que respeten al hombre, pero que no sean sumisas cual monjita: que se hagan respetar.

      https://sites.google.com/site/lavidacotidianadelamujer/la-mujer-espartana

      Eso de tener a la mujer en casa forma parte del espíritu ateniense.

      Es cierto que en Esparta las mujeres no cumplían con ciertas tareas, reservadas para los hombres, pero no por ello el papel de la mujer era inferior. Todo lo contrario. El Esparta mujeres y hombres se respetaban su espacio y cumplían con sus funciones para el buen desempeño del pueblo.

      ¡Au! ¡Au!

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    4. Fran de Cádiz

      que usted acaba de pronunciar contra el género femenino

      ¿”Género”? ¿Qué es eso de “género”? Se referirá usted a sexo, imagino, que es de lo que se está hablando aquí: sexo masculino o sexo femenino.

      Podrá criticar ciertos aspectos en los que no se tenga en cuenta el género

      Podré criticar lo que a mí me dé la gana, estaría bueno. Si se refiere al sexo, criticaré a las mujeres tanto como considere justificado y me apetezca.

      Aquí se habla de Männerbund. Esa es la cuestión aquí. El problema es que hay muchas que quieren ser protagonistas a toda costa y quieren estar en todos los sitios, solo para que, siendo igual el mayor callo, los cuatro babosos de turno le digan guapa o anden alrededor de ella riéndole las gracias.

      usted no tiene ni puta idea ni de montaña, ni de mujeres

      ¿Me conoce usted a mí de algo para saber si tengo idea de algo o no?

      que hoy me he levantado con mi parte femenina a flor de piel

      ¿Y no le preocupa a usted eso?
      __

      Daorino

      En Esparta, en general, como en cualquier sociedad europea tradicional no decadente, los escasos espacios comunes de mujeres y hombres estaban muy bien delimitados y controlados. Como debe ser.

      Y sí, ya sabes que yo soy más del estilo ateniense, jejeje.

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    5. Aquí se habla del Männerbund

      https://transmillenium.wordpress.com/2012/12/07/el-club-de-la-pelea-como-texto-sagrado/

      León, Fran, ambos no os conocéis en persona, pero yo si os conozco en persona a los dos y de seguro os llevaríais bien ambos.

      León no es el machista que ha entendido Fran. Sin duda, león se ha dado a malinterpretar. No obstante, sé que león es muy conservador en ese sentido e hiperprotector con la mujer. Lo que le mueve en realidad es un amor desmedido hacia el sexo femenino.

      Género es un concepto feminista. Nadie tiene género, sino sexo. En la clasificación animal género corresponde a un grupo determinado dentro de toda la taxonomía.

      http://es.wikipedia.org/wiki/Nomenclatura_(biolog%C3%ADa)

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  2. Estupendo artículo, desde mi punto de vista la montaña no es solamente para montañeros y escaladores, también acuden a ella místicos, solitarios y poetas. Recuerda este gran poema de San Juan de la Cruz cuando dice- Mi amado las montañas los valles solitarios nemerosos, las ínsulas extrañas los ríos sonorosos, el silbo de los aires amorosos etc.etc. o la maravillosa obra Charles-Ferdinand Ramuz, -El gran miedo a la montaña- Yo subo a la montaña siempre solo, si tuviese que ir acompañado no iría, hago el Camino de Santiago siempre solo, la última vez lo hice desde Toulouse andando, soy huraño no hablo con nadie, hay gente que me da mucho asco, aquellos que se disfrazan de Coronel Tapioca y las bicicletas de montaña, he subido montañas siempre en solitario y ahora me limito a hacer cuerdas sencillas en Guadarrama y alguna zona donde combinar playa solitaria con montaña como el parque natural de Oyambre muy cerca de los Picos de Europa. Lo mío es la cultura de la vaca y el respeto por su vida que para es muy simbólico.
    Saludos

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    1. ¿En qué montañero no habita algo de místico, poeta, solitario, pensador...? Yo también salgo mucho solo y a decir verdad es de las veces que más disfruto. Con esto no me cierro a que me acompañe alguien. Pero es cierto que en solitario la montaña se ve como algo más grande, sólo estás tú y la montaña, no hay nadie más, y ahí es donde realmente se muestra el valor, afrontando todas tus inseguridades. Inseguridad que no existe en compañía, pues uno tiene mayor sensación de seguridad. Yo voy a la montaña a superarme, también ha disfrutar, pero no disfrutaría de ello si no hubiera algo que me hiciera mejor.

      Muy interesantes los parajes que transitas, Pedro. Fíjate que a mí no me atrae por ahora el Camino de Santiago. Me atraen más los senderos de gran recorrido, como el GR7, el GR... o las grandes travesías y las ascensiones. Lo importante al final es disfrutar de la naturaleza. Creo que no has tenido fortuna con las compañías, es cierto que hay mucho friki y mucho insoportable, pero no hay que cerrarse a conocer a alguna extraordinaria individual, que las hay.

      Gracias por el comentario y las referencias literarias, tomo nota. Hasta pronto.

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  3. Aquí un interesante artículo de montaña y tradición.
    La era de los conquistadores se ha acabado, pero existe un océano inmenso por descubrir en nuestro interior. la inmersión en el inconsciente (espíritu) es la aventura del conquistador del futuro, la montaña y la naturaleza nos ayudará a encontrar el camino, con los pies en el suelo.
    Saludos

    Montaña y Tradición
    - ¿POR QUÉ SE DICE QUE EL EVEREST SE HA CONVERTIDO EN UN CIRCO?

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  4. Es un tema muy interesante el de la mujer. Yo creo que hay que parar con esta locura de que la mujer esté en todas partes. Antes eran reinas y ahora se contentan con ser obreras. Las únicas mujeres que están bien son las pillas que llevan adelante esta mentira del Feminismo. No sé cómo será en España pero en la Argentina se empezó a usar el lenguaje no sexista: Se escribe con "X", "Y" o "@". Ejemplo: Tod@s. Es una locura.

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