24 de julio de 2013

TERCERA POSICIÓN


Soy comunista para los casposos y algunos liberales. Soy fascista para los comunistas y para algunos otros liberales. Soy la derecha para la izquierda y la izquierda para la derecha. Cegatos, yo soy la tercera posición, ¿no lo veis?



El pueblo pierde el poder una vez vota. El sufragio no sirve a la democracia. Un sistema parlamentario sufragiado es como mucho una democracia a medias. El pueblo vota y los burgueses del capital se sientan.


Pablo Hasél me recuerda demasiado a mí cuando era mucho más joven, aunque claro, él tiene un poder de expresión mediante la "música" del que todo trabajo más o menos intelectualizado carece. En el futuro le pueden pasar dos cosas: o sufre un despertar o se reafirma en lo que es; eso supone, en cierto modo, un despertar, el despertar del convencimiento de que lo que hacía hasta entonces era lo correcto. Esto es subjetivo y forma parte del desarrollo existencial de cada persona.

Y aún así, hay muchas cosas en común entre este personaje y yo, aunque en la misma proporción (o más), las hay en contra. Todo ello me inquieta.


"(...) la vida es champú, vivimos en caspalandia", dice el poeta.
"Los nacionalistas e identitarios deben ser partícipes de una nueva era, no levantadores de cadáveres", dice Daorino.



Odia, rojo, odia. Yo formo parte de la revolución de la alegría, estoy con el pueblo, estoy con mi nación, ¡que me llamen fascista si quieren! Yo no tengo la hoz y el martillo, pero alzo un martillo y una espada forjados y pulidos por Hefesto. Los cerdos rojos sólo representan el universalismo, el inmigracionismo y el odio a la patria.


El dinero fomenta el odio. El dinero lleva en sí el divide y vencerás. El odio se financia y se arma... con dinero. Al final gana la banca.

El discurso antifascista falla en reducir todo aquello que odia a fascismo; falla, en definitiva, en su desconocimiento sobre lo que es el fascismo. Por lo que el antifascista no es ni realmente antifascista, es un descerebrado que lucha contra todo lo que le molesta bajo el pedestal de unas ideas de base obrera y la mítica de la victoria sobre los malvados nazis hace ya un montón de décadas, aliñados con un resentimiento y odios trasmitidos generación tras generación tras la derrota de las tropas republicanas españolas frente a los alzados: lo que les hace detestar incluso la palabra España (este país, dicen). No hay mucho más.


A muchos les cuesta reconocer que el comunismo es más capitalismo, pero el marxismo se basa en el control absoluto del capital y en la concentración del mismo en una sola entidad (el estado); liberalismo y marxismo parten de una noción del capital y en darle una gran importancia aunque difieran en su distribución; asimismo, ambas formas de capitalismo parten de cierta esencia igualitaria ***: y ya sé que existen diversas definiciones en la ciencia política sobre cada -ismo y mi reflexión pueda sonar un poco heterodoxa, aunque no es nada novedosa. 

La única diferencia sustancia entre el marxismo y el liberalismo es en quién posee los medios de producción (el estado comunista o el estado oligárquico) y qué clase va a ser la privilegiada. Con el comunismo, la clase privilegiada acabará con el resto de las clases. Eso es la dictadura del proletariado, el genocidio insertado en la ideología. El liberalismo no es menos genocida, lo vemos cada día.

Liberalismo y Marxismo son dos caras de la misma moneda: el capital.***


Pablo Hasél parece un nuevo mesías. Canta al mito del ejército rojo, de la dictadura del proletariado, celebra la muerte de personas... que lucharon por elevados ideales. Como antaño, que pagano era todo lo que no fuera cristiano, hoy fascista es todo lo que no sea comunista. Esta idea es simple y fácil de comprender. Una fórmula ideal para embaucar y para someter mediante el pensamiento, que posteriormente derivará en acción ¿revolucionaria? (jajajajaja)



Que venga la V Brigada y les enseñe a estos guarros cómo se lucha contra el invasor. ¡Ay, Carmela, que fachas estos tricoloristas modernos!, jajajaja... El ejército republicano también luchó por España.



Hay que formar la comunidad nacional y soberana. Para ello tenemos todo por destruir, y luego, todo por crear.
Hagamos la revolución.

5 comentarios:

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    1. No das pie con bola, Wafah.

      Tercera posición es, en términos fáciles de entender, la teoría y la praxis que trabaja para acabar con la posición de hememonia del agricultor neolítico en Europa.

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  2. Pablo Hasél me recuerda demasiado a mí cuando era mucho más joven, aunque claro, él tiene un poder de expresión mediante la "música" del que todo trabajo más o menos intelectualizado carece. En el futuro le pueden pasar dos cosas: o sufre un despertar o se reafirma en lo que es; eso supone, en cierto modo, un despertar, el despertar del convencimiento de que lo que hacía hasta entonces era lo correcto. Esto es subjetivo y forma parte del desarrollo existencial de cada persona.

    - no es música, es hip hop, o algo parecido, es decir, basura multicultura prognata de tendencia cosmopolita.

    - no sería despertar que este marxista se reafirmara en lo que es. El despertar es un fenómeno subjetivo en cuanto acontece a un individuo concreto y no es transferible (despiertas tú o no despiertas tú; en sentido estricto a nadie le despierta otro, aunque los despiertos pueden favorecer un clima en el que despierten aquellos a los que les es lícito despertar), pero tiene un anclaje objetivo. Despertar no es reafirmarse machaconamente en los mismos sofismas marxistas que ya han sido refutados por la realidad, por la historia.

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  3. La demostración por "reducción al capitalismo" es un argumento cada vez más fructífero y polivalente. Veo que usted también lo utiliza.

    Lo cierto es que colocarse el tag de la tercera posición no es mucho más original que colocarse el de la izquierda o la derecha. Pero lo importante es que la gente encuentre razones para sentirse superior al resto -no va por el autor del blog ni por nadie en concreto-. Tanto me creo la soflama de uno como la de los otros. Y, mientras tanto, gana la banca.

    ¿Acabar con la hegemonía del agricultor neolítico en Europa? Entonces la Unión Europea se encuentra en plena cópula con planteamientos tercerposicionistas, pues a los que descendemos en gran medida de aquellos agricultores -españoles, italianos, griegos y, sí, irlandeses- nos han dejado sin pizca de ella, hoyga. Pues yo que pienso que los modelos de sociedad que plantearon los fascistas, los nacionalsocialistas y los franquistas, por poner tres ejemplos, a grandes rasgos, tienen mucho, mucho más, de sociedad agricultora y ganadera con esquemas mentales judeocristianos que de sociedad de cazadores-recolectores nómadas. Pero bueno, últimamente cada cual se dibuja un hombre de Cromagnon idealizado y a medida que encarne todas las ensoñaciones mitológicas de las que le gusta creerse descendiente, así que dejemos que esos senderos de la antropología sigan siendo lo que siempre han sido: política, y tampoco entremos en otros terrenos pseudocientíficos igual de infructuosos para comparar las sociedades de cazadores-recolectores contemporáneas con concepciones del mundo tan cromañoides como las de la ideología de masas de la tercera posición -está la primera, después la segunda, pues la tercera, señor visitante, no tiene pérdida, pues solo tenemos tres o cuatro-, que no nos lleva a ninguna parte.

    Echo de menos una dosis de espontaneidad en sus aforismos, que no parezca que responden a una agenda oculta, más arranques poéticos, librepensamiento revolucionario, un toque haiku.

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  4. Bueno, opino yo ahora: la Tercera Posición es el camino a seguir y lo digo como argentino. Al día de hoy se le dice a la gente de Sudamérica que hay que elegir entre ser como Cuba y Venezuela o como USA y Europa. En mi opinión la Argentina tiene que ser como la Argentina. Hay que respetar la idiosincrasia de la gente del pueblo. El Estado tiene que ser fuerte, tiene que dar trabajo, las empresas deben ser todas nacionales y más en una región como Latinoamérica que se presta a la autarquía económica por su abundancia de recursos naturales.
    Creo yo que la Tercera Posición es valida para todos los países o para casi todos. Este concepto trasciende las ideologías y los nombres y se ubica en el plano de la filosofía, el pensamiento y, por consecuencia, la acción. No es bueno regirse por rígidos esquemas foráneos. El Marxismo encuentra relaciones de producción hasta en una flatulencia. Y los liberales quieren ganar plata hasta con la materia fecal. Las dos ideologías, Liberalismo y comunismo, son ajenas a la tradición europea y occidental. Más bien estas corrientes de pensamiento son desviaciones que vienen con el mismo Lutero. Como digo siempre, recomiendo la lectura de Charles Maurras para entender muchas cosas de los últimos siglos cuyas consecuencias estamos todavía vivenciando. Saludos a todos.

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