28 de septiembre de 2013

EGOS Y ACTITUDES



El egocentrismo es el onanismo anímico de aquel que se cree insuperable. Por su parte la modestia extrema es la máscara del propio yo: en muchas ocasiones una forma de frenar el propio egocentrismo. Pero nadie es modesto en realidad (completamente), simplemente todos tratan de ser modestos. La actitud de la modestia es a fin de cuentas el fingimiento del egocentrismo, ese ego más o menos hinchado según quien.


¿Qué es el heroísmo? Enfrentarse alegre al peligro si éste es buscado; o alegrarse si el peligro se avecina irremisiblemente.


En ciertas ocasiones mostrar tu fiereza puede amansar todo a tu alrededor. Y si no lo hace... a divertirse.


Ser de izquierdas en cualquiera de sus formas no te da ya un carnet de ser tolerante. La tolerancia es una actitud individual, no ideológica.


El concepto filosófico de alegría paradójica de Rosset nace del amor fati nietzscheano. Ambos conceptos inciden en el sí a la vida, en el sí a todas las cosas, en el amor al destino forjado por nosotros mismos; también a la asunción de las alegrías y de las tragedias. Actitud, amor y sentimiento trágico para buenos rumiantes de la existencia.


Mi actitud ante mi pasado es el siguiente: no me arrepiento de nada, aun siendo consciente de que tomé muchas decisiones erróneas. Mi actitud ante el futuro: allá voy.


Ser intelectual y afiliarse a una ideología política es acabar con la intelectualidad, pues es acotar el pensamiento a las necesidades e intereses de partido. El trabajo intelectual debe ir por delante de la política, ¡siempre! Da ahí la labor metapolítica. Un partido "bueno" sería aquel que no fuera político precisamente, sino movimiento, intelectualidad, pensamiento, una cosmovisión transformadora y renovadora.



Contra el individuo, reclamo a la persona. Contra el aborto reivindico a la familia. Contra la sociedad reivindico al pueblo. Frente al Estado de Ocupación Mundialista reivindico el Estado Nacional. Frente a la Europa de mercado reivindico a la Europa soberana de los pueblos y sus naciones. Frente al mundo globalizado igualitarista y universal reivindico la globalización de la diversidad, el respeto a la multiplicidad de la naturaleza, el derecho de todas las identidades a existir y el pathos de la distancia entre ellas. Toda identidad étnica necesita su espacio y sus tiempos.


Una actitud pacifista en una civilización supondrá el fin de esa civilización. Una actitud violenta puede que suponga también el fin de esa civilización. Sin embargo, la segunda siempre será recordada por su arrojo y valentía, mientras que la primera será recordada como pusilánime y acobardada. No obstante, las posibilidades de la segunda para sobrevivir serán siempre pavorosamente superiores respecto a la pacifista, y siempre habrá más nobleza y honor en quien lucha que en aquel que ha renunciado por pura pereza o huye cobardemente de un destino heroico.



Las democracias también son dictaduras, pero no son fascistas porque al de turno no le guste.


Me da igual lo que digan los diccionarios, yo me pregunto: ¿Qué es el orgullo? Y yo me respondo: quererse en la justa medida, pues poco o mal se quiere aquel que se sobrevalora o se infravalora. A los lados del orgullo se encuentra la modestia como infravaloración y la megalomanía como forma de sobrevalorarse uno mismo.


El pacifismo es la droga de los débiles. Por lo que el pacifismo es la muestra de una cultura que se agota, que se precipita a su final. Fijaros en cómo tiene que ser la actitud de una mayoría de hombres para favorecer este contexto (salid a la calle y estad atentos, y hablar un poco, es fácil).

1 comentario:

  1. Cada día me convenzo más de que tipos como nosotros hemos nacido en el siglo equivocado. Quizás deberíamos haber venido al mundo cien años antes...

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