14 de noviembre de 2013

SINSENTIDO EXISTENCIAL. LA CONSTRUCCIÓN DE UN SENTIDO.

Todos los instintos que no se desahogan hacia fuera se vuelven hacia dentro -esto es lo que yo llamo la interiorización del hombre: únicamente con esto se desarrolla en él lo que más tarde se denomina su “alma”. Todo el mundo interior originariamente delgado, como encerrado entre dos pieles, fue separándose y creciendo, fue adquiriendo profundidad, anchura, altura, en la medida en que el desahogo del hombre hacia fuera fue quedando inhibido.

FRIEDRICH NIETZSCHE, LA GENEALOGÍA DE LA MORAL (Un escrito polémico). Alianza Editorial, año 1998. BA 0610, Pág. 108-109. Traducción de Andrés Sánchez Pascual.■

¿Todo es para nada o existe algún fin? A qué va dirigida la vida. La vida es en todos los sentidos completamente irracional, porque al margen de vivirla no tiene otro objeto. Forjarse un sentido de las cosas es sólo un modo de no desesperar ante tal interrogante, que todos los seres humanos nos hemos planteado alguna vez. ¿Por qué y para qué estamos aquí? Personalmente, pienso que buscar una respuesta a tan abismal pregunta es perder el tiempo, un tiempo que debemos pensar en vivir. Que haya llegado a esta conclusión ha de daros a entender que efectivamente yo he perdido el tiempo, y mucho.

El filósofo tiene ya suficiente con plantearse las preguntas. Es que en la filosofía no hay una única respuesta, todo es subjetividad, interpretación, especulación, y aunque madre de todas las letras y de todas las ciencias, la filosofía, lejos de hacer entender la realidad, plantea más dudas sobre lo que ella es: quien quiera "certezas" de carácter psuedofilosófico que busque consuelo en la religión, que para eso está, para darte un esquema, unos preceptos, un orden. Pero quien busque certezas por otro camino mejor que no piense y viva (lo que es es, y esa es una certeza singular, simple, irrefutable), o al menos que no las busque en los filósofos si es que allí pretende encontrar algo en claro -¡¡que no suene esto a una renuncia a la filosofía!!-. No obstante, no todo es como lo he planteado, hay filósofos realistas, u observadores de la naturaleza, pero es que hasta en ese plano en la filosofía hay muchísimas respuestas, porque de una misma observación surgen muchos peros; no obstante, no hay más realidad que en la naturaleza, en lo irracional, en lo espontáneo, en aquello que no da lugar a interpretación y de las cosas que son por sí mismas (Recomiendo la siguiente lectura: El Demonio de la Tautología, de Clément Rosset); es que no hay nada más certero que la realidad sin trascender en ella: en ella lo que es es sin más, como una emanación, como una evocación de algo que no entendemos y que no somos capaces de alcanzar. Tal vez allí encontremos la respuesta sobre el por qué de los antiguos dioses, el porqué de la tierra como algo sagrado. 

La primera filosofía estaba sujeta a los elementos reales (el agua, el fuego...), en el tiempo, en lo cambiante o en lo estático. Los primeros filósofos se adentraron en la naturaleza, porque en ella todo era certeza. Hasta los dioses antiguos eran reales, daban orden y sentido donde sólo reinaba el caos: el orden natural de las cosas, pues el caos sólo forma parte de la mente humana.

Nuestras dudas no son más que la manifestación profunda del desconocimiento de las cosas y de nuestra incapacidad para comprenderlas. El filósofo es en sí mismo, derivando de esta reflexión, un incapaz; y que nadie se enoje, es que se ha perdido en la interiorización, en la razón, en crear un mundo que carezca de sentidos. Un incapaz para entender toda la realidad, para darle un sentido único, valedero, certero, no interpretable; pero sí, se ha creado un amplio mundo interior, idílico e irreal, que nada tiene que hacer con las cosas que realmente son, es decir, aquellas que además de ser, están

Sin embargo de la filosofía surge una capacidad, algo de lo que el hombre si es capaz: hablo de forjarse un sentido, de darse un orden de conciencia y un espíritu, conscientemente. Toda cultura surge de esa necesidad de orden y sentido. ¿Es entonces la cultura una construcción? Lo es y no lo es, porque bien en un principio una cultura habla de las disposiciones psicológicas de un grupo homogéneo concreto, que transmutan de lo irracional o de lo más o menos lógico a una ética, y de una ética a una costumbre y de una costumbre a una cultura para un grupo homogéneo; a pesar de que hoy observamos como la cultura es mera ingeniería, relativización absoluta, surgiendo de ahí una cultura universal que no representa a nadie en concreto, que carece de particularidad.

Así pues, el sentido de la vida lo forjamos nosotros para no desesperar, es mera cuestión de supervivencia, de instinto humano, de resorte psicológico. Yo soy el creador, yo soy quien me forjo, yo soy el devenir y el ímpetu volitivo de mi propia vida. Necesitamos una nueva cultura y nuevos dioses, una cultura y unos dioses que hablen de nosotros y no de un ente irreal, imaginario e idealista. Puede elegirse el camino solitario o el destino común; hoy lo segundo parece imposible.

Sí, hay un sentido arraigado en esas evocaciones de la naturaleza -como anteriormente cité-, y otro que surge de la ceguera, de la mera interactuación racional con las ideas y nada más, ideas sin sustancia, sin raíces. Si a la vida contra el resentimiento y la mala conciencia, acción contra reacción, mundo interior delgado contra mundo interior apaisado. Y lo segundo no lo digo como un halago.

Que cada uno escoja su propio sentido. Hasta para esto hemos de ser soberanos.■


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9 comentarios:

  1. ¿El sentido de la vida? Es que, justamente, lo maravilloso de la vida es que ella no es un bien utilitario: ni siquiera los que fueron concebidos para fines particulares pueden decir que están acá para una tarea determinada. Hay algo de nosotros que se desarrolla en nosotros mismos y hay un yo que se desvía, que va a la deriva en el día a día y que se halla a sí mismo en un destino que quizás tiene reminiscencias de un origen olvidado. Lo ideal para mí, lo que se debería hacer, es vivir peligrosamente evitando la debilidad de pensar demasiado. Los franceses, afeminados del mundo entero, son muy dados a la filosofía existencialista y por eso acaban sus días suicidándose o drogados, borrachos y manoseados por otros hombres y por mujeres sucias, feas y malas. El español, y el hispanoamericano en general puede parecer más rustico en esencia pero ser "dogmático", "realista" o "católico" no lo hace ignorante sino que demuestra su amor por la naturaleza, por lo que recibió en suerte, por la vida misma. Esa es un poco la raíz de la mal llamada Edad Media, la Falange y el Fascismo.
    Hay que evitar las filosofías vanidosas y peligrosas. No solamente los franceses postrevolucionarios tienen la enfermedad de pensar demasiado: los alemanes luego de Lutero se volvieron ególatras y se parecen en mucho al "niño alemán loco". El problema de la lengua alemana es que los sustantivos se escriben con mayúscula. Entonces le dan demasiada entidad a las cosas del lenguaje. Nosotros, los que hablamos español alrededor del mundo, indistintamente de la matriz étnica, solemos ser tipos muy pragmáticos, directos, pasionales, frontales y simples ("brutos" en opinión de algún afrancesado gay de esos que abundan en nuestros días). No sé. Yo prefiero al joven mexicano que intenta ir a la universidad y ganarse la vida como puede sin preguntarse demasiado ciertas cosas al frustrado poeta francés que se suicida en París luego de una noche crapulosa.
    Todas las filosofías que se hacen este tipo de preguntas se hicieron fuertes con la decadencia de la Cristiandad. Acá en la Argentina solamente la gente de plata de Buenos Aires se pregunta acerca del sentido de la vida. El tipo normal, el hombre de a pie, "el laburante", como decimos, va todos los días a su lugar y hace sus cosas así sin más. "De la casa al trabajo y del trabajo a la casa" como decía Perón. No digo que no haya que pensar pero hay ciertos interrogantes que son muy peligrosos y el pensar en exceso es, de alguna manera u otra, pecar contra la fisiología y el cuerpo en general. Se podría decir que el Existencialismo es sodomía filosófica (como esa gente que está aburrida y hace cualquier cosa y luego se le hace vicio en la carne).

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  2. Segunda Parte:
    Es obvio que mi forma de pensar es católica y no me arrepiento de ello. Hace unos años yo tenía estas angustias existenciales y te lo he preguntado en un correo electrónico, querido Dani. Ahora no pienso más en el sentido sino que creo en lo que creo y trato de vivir todos los días con los pies en el barro de la cotidianeidad. No me gustan las cosas muy abstractas. No son propias de nuestra estirpe. Así también pasa con las mujeres y el amor y yo fui victima de ello: uno está ocioso, hay una chica que le gusta, ella no le da atención a uno y luego todo se hace angustia y desesperación. Pero bueno, la cura para el dolor del alma es el trabajo corporal y la distracción con mejores ocupaciones. Son muchos los temas que nos desvelan a los jóvenes. Esta es la época de la soledad, del desencuentro.
    Nuestra generación va a ser, seguramente, una de las más solitarias de la historia del mundo. Y muchos van a sufrir por preguntarse el sentido de la vida que, dicho sea de paso, en soledad casi seguro que no lo van a encontrar; y muchos otros, con inclinaciones similares a las mías, sufrirán por amor por más que se escondan en lo más duro de su fingida misoginia. perdón si me fui de tema con tantas digresiones pero creo que sirve para animar un poco esto. un gran abrazo a toda la gente de la Madre Patria. Alan.

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  3. Alan, tu comentario es tan pasional que no me atrevo casi a decir nada. Me ha gustado esto que has dicho:

    "Lo ideal para mí, lo que se debería hacer, es vivir peligrosamente evitando la debilidad de pensar demasiado. Los franceses, afeminados del mundo entero, son muy dados a la filosofía existencialista y por eso acaban sus días suicidándose o drogados, borrachos y manoseados por otros hombres y por mujeres sucias, feas y malas."

    Es tremendo, jajajajajaja...

    No tienes que arrepentirte de ser católico, faltaría más. No se trata de arrepentirse. Vivir peligrosamente es una buena actitud, vivir como sin miedo, como un vikingo que era todo hacia delante. Lo que si creo es que aveces tu forma de ser tan libre pueda chocar con tu adherencia a Cristo.

    Hasta pronto.

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    1. Es como todo. Yo trato siempre de ser sincero. Soy argentino y católico pero sé que este Papa, Francisco, no es muy amigo nuestro que digamos sino que tira para el lado del enemigo. Y así puedo reconocer los defectos de mis compatriotas, de mi familia, de mí mismo... Creo que nos vendría bien a todos un baño de sinceridad. El día en que nos desnudemos de hipocresías y dobleces, ese día vamos a poder hablar de verdad de todas las cosas y quizás podamos llegar a un acuerdo como personas. Eso es lo que me gusta del verdadero catolicismo: la confesión de los errores de uno, el olvido, el perdón y el salir a las cruzadas nuevamente. Es cosa de caballero admitir la propia falta y luego salir a cabalgar en nombre de una causa superior y no de una dama traidora, ja, ja, ja...
      Yo tengo muchos defectos, limitaciones, temores, debilidades, sentimientos y demás pero creo que hay que ir por la vida haciendo temblar la tierra. No debemos detenernos. Por algo España siempre ha sido más grande que Francia: ellos son muy dados a discusiones bizantinas, léase, "existencialistas". Entonces, si preguntan por el sentido de la vida, es mejor hacer oídos sordos o dar una respuesta dogmática típica de Catecismo. Pero bueno, voy a hacer un esfuerzo "laico", "secular", para que vean que soy bueno...
      La segunda parte a continuación:

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    2. Por regla general, siguiendo la Ley Natural, el hombre, el ser humano, debe reproducirse, dejarse descendencia, continuar la especie. Ese es uno de los sentidos básicos de la vida y actualmente el "occidental" promedio no lo cumple. La repetición de uno mismo no solamente se da a través de la "media naranja", de "la otra mitad", sino que también uno se copia a sí mismo al protegerse de la otredad. Es decir, filosóficamente hablando, el pacifismo es antinatural. El otro sentido de la vida es la autodefensa y la lucha por la existencia. Una vez que tenemos a la persona humana que se cuida a sí misma, que deja su semilla y que cuida de ella, podemos pasar al plano de la cultura (todo esto es más instinto, animalidad y naturalidad que otra cosa. ¿Qué animal deja de tener crías bajo pretextos malthusianos?
      Una vez que el hombre se procuró un excedente de alimento y se aseguró un entorno seguro para reproducirse; una vez que creció la colectividad humana y se dio una primitiva división del trabajo y mejor organización de los clanes; allí se creó la cultura. Y ese es otro de los fines de la vida. Todos tenemos alguna cultura, algún ismo, algún credo, alguna nada o algún nihilismo. Casi todos los hombres vivimos sumergidos en abstracciones y representaciones como el amor, la amistad, los sentimientos, el patriotismo y lo demás. Solamente los drogadictos pueden llevar una vida de comer, defecar, follar y dormir sin mediar palabra alguna. El lenguaje y la conciencia de sí, sobre todas las cosas la conciencia de sí, separan al hombre del resto del reino animal. Entonces, una vez dado el ser que conocemos actualmente, se da, según cada región y su historia, diferentes sentidos a la cuestión del sentido, valga la redundancia y esto de modo muy general. Pero en sociedades como las nuestras, parece ser que cada cual le da un significado diferente a su vida (en nuestros países no existen las cortes coránicas de Arabia Saudita o el Partido Comunista Chino).
      En fin, espero que mi explicación "racionalista", haya sido amena. Saludos.

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  4. Hola Daniel, discrepo de tu artículo. Incurre en todos los tópicos del relativismo y sólo puede desembocar en aquello tan fácil de hacer lo que a uno le apetece, aunque sean deportes de aventura y no consumo de drogas. Con este planteamiento tiramos a la basura la filosofía, la racionalidad y toda la herencia pagana vinculada a una VERDAD trágico-heroica, que lo es porque no se puede relativizar, precisamente. De todas formas, debo decirte que he leído tu texto con simpatía. Saludos cordiales.

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    1. Muy buenas, estimadísimo Jaume. Ante todo gracias por comentar porque tú eres un comentarista de altura con una trayectoria filosófica envidiable. Será divertido responderte.

      Incurre en todos los tópicos del relativismo y sólo puede desembocar en aquello tan fácil de hacer lo que a uno le apetece, aunque sean deportes de aventura y no consumo de drogas.

      Para mí el supuesto relativismo que parece que he usado lo expreso sólo como una herramienta de análisis o una forma de ver la realidad, DESDE MI PERSPECTIVA YO NO ADOPTO UNA POSTURA RELATIVA, SINO MI PROPIA POSTURA, YO TENGO CLARO LO QUE QUIERO. Esteban Ibarra estaría más contento si asumiera una idea absoluta, por ejemplo la de Humanidad, la de raza Humana, eso son ideas absolutistas, totalitarizantes; así que si soy relativo por ver al ser humano en todo su espectro, o simplemente darme cuenta de que existen tantas respuestas en filosofía como filósofos y por lo tanto o la verdad diverge o nadie dice la verdad, pues bienvenido sea daorino el relativo.

      Empero, un relativista ve de una cosa dos partes, y yo de cada cosa sólo veo una, pero es que si hay dos cosas, veo esas dos cosas, esas dos cosas por separado. ¿Es eso ser relativista?

      Uno no debe hacer lo que le apetece, sino lo correcto.

      Con este planteamiento tiramos a la basura la filosofía, la racionalidad y toda la herencia pagana vinculada a una VERDAD trágico-heroica, que lo es porque no se puede relativizar, precisamente.

      Con mi planteamiento reivindico una vida vitalista, soberana y basada en la comprensión de la realidad, no en la dogmatización de criterios filosóficos. Es un planteamiento irracionalista, sí, que reclama el orden natural: ¿eso no es ser pagano? Lo trágico heroíco para mí no es una verdad, sino una actitud del propio hombre que asume su amor fati, que dice sí a todas las cosas. ¡¡¡¡Es que el texto es precisamente trágico-heroíco!!!! ¡¡¡¡ Ha descubierto que la vida no tiene sentido y aún así la quiere vivir, la quiere disfrutar y la quiere comprender!!!!

      Hay un libro de Camus, "El Mito de Sísifo", que habla sobre la absurdidad, y es excelente.

      Con mi planteamiento no tiro la filosofía a la basura, sino que más bien la comprendo y la doy a comprender: la filosofía no es dogmatismo, no son criterios fijos, la filosofía es cualquier cosa menos una serie de dictados. Cada filósofo da sus dictados, sus conclusiones, la Filosofía es cada uno de los dictados de cada filósofo. Nietzsche es la filosofía, pero Kant también.

      El nihilismo positivo fue un elemento que destacó el propio Locchi sobre la Revolución Conservadora y que me alegró mucho conocer.

      El segundo comentario va dirigido a Alan.

      Hasta pronto, Jaume, es un placer tenerte por aquí.

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  5. !No pensar demasiado! !Menuda propuesta! Seguro que los millones y millones de seguidores de la Esteban estarían de acuerdo con la consigna, y el mercado, y las religiones. Cuando sólo la verdad racional nos puede salvar, hete aquí una buena sugerencia. Mientras nosotros nos dejamos la piel intentando fundamentar racionalmente el proyecto nacional-revolucionario, tú les propones a los NR que no piensen, justamente lo que vienen haciendo desde hace décadas y así nos va.

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    1. Tal vez deberíamos saber que hay hombres multifacéticos, hombres de acción y hombres de pensamiento. Pero cuando digo "evitar la debilidad de pensar demasiado", me refiero a ese sistema francés de ideas que todo lo cuestiona y todo lo critica con actitud de marxista homosexual. A veces está bueno ser un poco bruto, un poco bárbaro, y dejar de lado los sofismas. Sino, si nos ponemos en demasiado intelectualoides, nos avenimos a la porquería esa de la deconstrucción y terminamos diciendo sandeces del tipo "la heterosexualidad es una construcción cultural". Digo yo nomás. Soy sudamericano salvaje, no un hombre cultivado de la talla de Jaume al cual respeto mucho porque sé que es revisionista, nacionalista y revolucionario. Pero vamos a sincerarnos un poco: la mayoría de los profesores universitarios son idiotas y lo digo como estudiante de Letras. No se puede ser racional todo el tiempo. Prefiero hacer elogio de la locura junto con Erasmo y no racionalizar hasta las erecciones matinales de estos mis 24 años. El error de Occidente es el excesivo culto a la razón. Hay que darle más lugar a las pasiones auténticas como el amor por la mujer, por la tierra y por Dios y también lugar a la ira sagrada contra los reinos foráneos y las potencias extranjeras. Los españoles de antaño no pensaban ni ocho cuartos: ¡A Dios rogando y con el mazo dando! Esos tíos duros se bebían unos vinos fuertes, comían jamón, le hacían el amor a su esposa e iban al campo de batalla a darle leña al infiel. Perdón si soy vehemente pero me aflora la Hispanidad que llevo en la sangre, ja, ja, ja...
      En todo caso, usted, señor Farrerons, es un pensador muy prestigioso y respetado de nuestro medio y se encargará de racionalizar correctamente lo que corresponda. Pero yo, con mis limitaciones a cuestas, prefiero reivindicar el sentimiento. Y claro está, desde ya, que ni Daniel ni yo reivindicamos el libertinaje ni el consumo de drogas ni mucho menos. Eso es una falacia. Nosotros tres nos entendemos muy bien porque, más allá de las confusiones del lenguaje, vamos por lo mismo. Caballeros, los saludo desde Buenos Aires o, usando su nombre original, Ciudad de la Trinidad y Puerto de Santa María del Buen Ayre. ¡Arriba España!

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