19 de septiembre de 2014

LA MORAL ANTIFASCISTA Y OTRAS REFLEXIONES

¿Sabéis qué me dijo una inmigrante peruana?: "si no vivo más de las prestaciones es porque no las pido". No las pide porque ya le saca todo a un atontado español.



El antifascista te manda a leer y a viajar “porque eres un ignorante”. Pero él tampoco ha leído y viajado; como mucho ha tenido sexo interracial o fantaseado con ello. Se le olvida que aquellos a los que tacha de fascista suelen ser personas más leídas que ellos mismos. No todos, obviamente. Yo todavía estoy deseando encontrarme con antifascistas instruidos en la cultura sin odios ni amores, lo cual sería imposible, como despojar al antifascismo de su combustible, de lo que le hace ser lo que es. 

La ignorancia se cura leyendo. El antifascista es una persona enferma.


El nacional-sindicalismo español sólo siente amor hacia su patria y su pueblo. Su revolución es social y contra el capital. Lo que hizo Franco con la falange fue un insulto al verdadero espíritu nacional-sindicalista.



Hogar Social Madrid “Ramiro Ledesma” ha puesto bajo relieve el odio hacia los españoles propiamente por parte de muchos españoles y la endofobia de éstos, la predominancia del inmigrante en muchos espacios y la colaboración de los medios de comunicación y de los agentes políticos y no gubernamentales en materia multicultural, globalizadora y antiespañola.


YO APOYO ESTA INICIATIVA: LOS ESPAÑOLES PRIMERO

Al margen de las ideologías ayudar a los tuyos no debería tratarse como una actitud fascista, es decir, una actitud nefasta, pues así entiende la gente el fascismo sin conocerlo. Es como si me condenaran por dar de comer a mi hijo antes que al del vecino, lo cual tirando de humor digo que no sé si también estaría mal visto.


Opinar libremente debería consistir en opinar y que por ello no te tachen de ignorante, loco, mamarracho o te manden a un psiquiátrico. Es decir, la libertad de expresión como derecho debería consistir en poder expresar libremente todo pensamiento sin que este conlleve condena moral o amenazas hacia quien opina; o marginación en todos los ámbitos.

Si hay libertad de condena moral, que es atacar a la persona por su opinión, entonces la libertad de expresión no es posible.

O autoritarismo (libertad para unos pocos) o libertad de expresión para todos. O democracia o libertad. O nos inventamos más figuras de la libertad de expresión: liberta de expresión parcial, censitaria, eventual, selectiva, etc. Cuando la libertad de expresión no es total deja de ser un derecho para convertirse en un instrumento: que le acompañe la palabra derecho no demuestra nada.

La democracia es un sistema de poder, no de libertades. Otra cosa es que una democracia tenga ciertas libertades, pero es que ciertas libertades las puede tener cualquier forma de poder.

Democracia significa pueblo, demo-, y poder, -cracia, pero las palabras nunca son literales etimológicamente, sino figuradas, y sobre todo interpretables. Por ello democracia no tiene por qué significar el poder del pueblo. “Demos” y “cracia” juntos pueden ser lo que la persona interprete. Democracia es hoy poder sobre el pueblo. Creo que como forma de poder le viene mejor.


Para ser antifascista hay que odiar el fascismo sin conocerlo, y en las instituciones de enseñanza no ayudan a esclarecer el enigma fascista. Para ser antifascista hay que inventarse lo que es el fascismo imbuyéndolo de todo un halo de maldad absoluta: en un estado moral y moralizante de cosas las personas necesitan una brújula que les marque el mal

Ser antifascista es odiar España, amar al de fuera y escupir sobre la bandera de tu patria; es que el antifascista colabora en la aniquilación del estado español, y del español propiamente, en pos de un mundo globalizado, sin identidad, completamente mezclado y desarraigado. 

En el antifascista la ignorancia es su fuerza y su sentimiento de superioridad moral aquello que le convierte en un sacerdote moderno, conocedor del Bien y del Mal. 

El antifascista se siente en una cruzada contra el fascista, fascistas que ve por todas partes.


El eres bueno y malo ha sido sustituido por el eres antifascista o fascista. Es la nueva moral sacerdotal. Vivimos en un nuevo régimen: el cristianismo convertido en una nueva forma profana. Porque eso es el antifascismo, una nueva pose sacerdotal. Yo te condeno moralmente, yo te llamaré fascista, yo te nombraré parte del mal absoluto, inhumano, cruel y despiadado. El moralista expresado como la máxima expresión del odio encolerizado, siempre ha sido así.


El antifascista es un payaso: con todas las letras. Y oye, no estoy insultado. Es decir, lo de payaso no tiene connotación descalificatoria, es pura experiencia.


El fascismo lo fundó un italiano hasta los cojones de recibir órdenes de Moscú. Lenin tenía que ser un hombre insoportable.


Un antifascista no puede ser demócrata bajo la concepción que esta misma persona le da a democracia, porque si lo fuera no intentaría imponer sus criterios historiográficos, políticos y morales como una verdad absoluta.

Una democracia que no se puede cuestionar no es una democracia, si tratamos democracia, en este sentido, como una utopía de libertad.



4 comentarios:

  1. El comienzo me había parecido que estaba basado en conceptos algo simplones, pero luego ya empiezan a aparecer las reveladoras reflexiones a que nos tienes acostumbrados.

    Sobre esta, en especial..

    "Al margen de las ideologías ayudar a los tuyos no debería tratarse como una actitud fascista, es decir, una actitud nefasta, pues así entiende la gente el fascismo sin conocerlo. Es como si me condenaran por dar de comer a mi hijo antes que al del vecino, lo cual tirando de humor digo que no sé si también estaría mal visto."

    ...Creo que esa estúpida asociación que hacemos entre defender lo nuestro y lo "facha" nos puede llevar, precisamente, a perderlo todo! Y ojo! Que no está nada mal visto mientras "lo nuestro" sea lo aragonés, lo catalán, lo andaluz...peeero como sea lo español... ¡Ya vemos emerger de la tierra a los zombies de Franco, Hitler y Mussolini!
    Es un nivel de estupidez el de este buenismo, este moralismo tardo-cristiano, que ya no puedes sacar a la gente de su error apelando al sentido común, PORQUE EL SENTIDO COMÚN YA ES FASCISTA (como bien vió nuestro amigo Dragó) ¿PERO TAN DIFICIL ES DE ENTENDER QUE NADIE, JAMÁS, VA A DEFENDER LO TUYO MEJOR QUE TÚ? ¿ACASO LOS MARROQUIES, PERUANOS, COLOMBIANOS, ETC QUE VIENEN AQUÍ VAN A DEJAR DE DEFENDER SUS TIERRAS? Es de imbéciles redomados no percatarse de esto y aplaudir que otros defiendan lo suyo mientras ves como demonios a tus vecinos cuando hacen lo mismo.

    Y el otro aforismo que quería destacar y comentar es este:

    "El eres bueno y malo ha sido sustituido por el eres antifascista o fascista. Es la nueva moral sacerdotal. Vivimos en un nuevo régimen: el cristianismo convertido en una nueva forma profana. Porque eso es el antifascismo, una nueva pose sacerdotal. Yo te condeno moralmente, yo te llamaré fascista, yo te nombraré parte del mal absoluto, inhumano, cruel y despiadado. El moralista expresado como la máxima expresión del odio encolerizado, siempre ha sido así."

    Bueno, sobre este sólo tengo que decir lo que ya dije en mi último artículo y en otros tantos anteriores. Pero aún hay un párrafo más que me parece muy reseñable:

    "Para ser antifascista hay que odiar el fascismo sin conocerlo, y en las instituciones de enseñanza no ayudan a esclarecer el enigma fascista. Para ser antifascista hay que inventarse lo que es el fascismo imbuyéndolo de todo un halo de maldad absoluta: en un estado moral y moralizante de cosas las personas necesitan una brújula que les marque el mal."

    Creo que es la mejor y más sintetizada forma de expresar "el problema metapolítico del fascismo".

    Ah! Y también me parece muy acertada la reflexión sobre la libertad de expresión, y de nuevo entronca con la mía en ese artículo que siempre cuelgo al hilo de esto o de lo otro. (ya sabes cual, el del título maldito)

    (Psd: El de la foto del final eres tú de crío, no? jejejeje...)

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    1. Raúl, lo más seguro es que nos diga que quién sabe, pero hace tiempo publicó un vídeo en el que un bebé se cargaba a un dragón. Creo que también fue un episodio de cuando era chiquito. Es todo un guerrero. Si fuera mexicano sería un Caballero Águila. http://es.wikipedia.org/wiki/Militarismo_mexica

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    2. Raúl, dices que el “comienzo me había parecido que estaba basado en conceptos algo simplones”. Pues vaya, es la propia experiencia y realidad. Si es simple… si, pero de entender (en este caso, que se dice altamente claro).

      El de de la foto podría ser yo, jajaja… Pero ya has podido leer a Adriana, detrás de mí hay un montón de enigmas, jeje…

      Por lo demás, gracias por el excelente comentario, de ti no se espera menos.

      Perdonar la demora en contestar y que no me expanda mucho, pero acabo de llegar de Almería. He hecho un montonazo de kilómetros y ya podréis ver en mi blog de senderismo.

      Hasta pronto.

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  2. https://www.youtube.com/watch?v=VWttx8G522Y

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