15 de febrero de 2015

SOY MULTICULTURAL: MULTICULTURALISMO IDENTITARIO.

Texto publicado con anterioridad en la revista Verbo y Acción

JUNTOS Y UNIDOS POR EL MISMO PLANETA QUE COMPARTIMOS, PERO CON RESPETO, ESCRUPULOSO RESPETO, RESPETANDO LA DIFERENCIACIÓN

Así es, soy multicultural. Creo firmemente que la multiculturalidad enriquece. Es una realidad, es un hecho, está constatado que es la diversidad lo que nos hace ser diferentes y que es en tal diferenciación donde encontramos lo que nos hace ser especiales. Soy multicultural, porque multicultural quiere decir muchas culturas, y lo soy en sentido global, pues esa riqueza cultural se expande por todo el orbe. Negar esa multiculturalidad mundial es una estupidez, pues, es una realidad incontestable.

Soy multicultural y como tal defiendo a todas las culturas. Las defiendo todas sin distinción... Bien, a distinción de la mía, que la defenderé con mi vida si es necesario. Como identitario es mi obligación. Si amo mi patria, si amo mi identidad, debo proteger las demás, para diferenciarme, para no fusionarme en una masa informe, para ganarme el respeto y ser consecuente con mi afirmación de ser identitario, pero sobre todo para protegerme. Y así es, señores, no se sorprendan, Daorino es multicultural. Defiendo la existencia de diversos pueblos, de diversas razas y etnias. ¿Quién no se estremece ante la belleza y grandiosidad de las culturas orientales, la magia de las culturas sudamericanas, especialmente las tribales, y el colorido de muchas tribus africanas o el mundo árabe? ¿Quién no se enriquece intelectual, cultural y espiritualmente conociendo las costumbres, enseñanzas y artes de otros lares? Pero enriquecerse, respetar, asumir la existencia multicultural en el mundo no quiere decir que debamos renunciar a nuestra identidad, a la riqueza que nosotros, como grupo étnico, podemos ofrecer al mundo. Que hemos ofrecido, ofrecemos y seguiremos ofreciendo, pues sin los pueblos blancos... ¿qué sería del mundo sin nosotros los hombres blancos?

Así que soy multicultural, y para la defensa de tal idea abogo por el respeto escrupuloso entre los pueblos, a que ninguno haga injerencia, parasite o invada; abogo y exijo que no se cometan los errores del pasado y que tales errores no sean una deuda eterna para las generaciones actuales y futuras. La historia no debe ser una narración de resentimientos, sino una epopeya de la especie humana en sus desavenencias, la tragedia o la alegría de nuestra existencia a lo largo del tiempo.

Y ser multicultural, como actitud que respalda el hecho real de la coexistencia de muchas culturas diferentes en el mundo, no significa renunciar a la cohesión de nuestra propia cultura, a la existencia de nuestra raza y a la propiedad de nuestro territorio, no quiere decir que debamos convertir las sociedades en una caja de colores o una amalgama de costumbres irreconciliables entre sí. Cada pueblo en su casa y que cada cultura se desenvuelva en su territorio. El multiculturalismo en las sociedades al final no acabará con los pueblos blancos nada más, sino con toda identidad existente en el mundo. Primero acabarán con nosotros, puede que luego con los orientales, si es que no van por el mismo camino, en referencia a los japoneses, etc. ¿Vais a consentir que tal genocidio promovido por fuerzas que todos conocemos siga llevándose a cabo?

Así que qué discrepancia existe entre mi multiculturalismo, un multiculturalismo identitario, y el multiculturalismo marxianocultural que hoy reina y triunfa. Pues este multiculturalismo que hoy gobierna la conciencia de los incautos, inconscientes y confiados es que éste es racista, y racista a más no poder; es irrespetuoso con la riqueza cultural del mundo, sueña con un totalitarismo, el totalitarismo de la igualdad en el que ningún hombre se diferencie de otro. En definitiva, no quieren la diferenciación, sino la mezcla, y en tal mezcla se diluirá todo aquello que una vez fue algo. Ellos mismos son todo aquello de lo que acusan a los demás, ellos son los auténticos racistas, genocidas y criminales, ellos deberían ser los perseguidos, los amenazados por leyes que pretenden atemorizarnos y callarnos. Pero aquí no nos callamos, Daorino no se va a callar.

Y en la vida hay una cosa importante que asumir y que defender: ser nosotros mismos. Y ser nosotros mismos conlleva unirnos a todo aquello que nos propicie ser nosotros mismos. Los europeos deben nacer de padres europeos, y europeo no es ser un negro nacido en Stuttgart. Nosotros los europeos bien sabemos que ser tal cosa no es un trozo de papel, ni un trámite burocrático. Ser europeo es defender y amar la tierra que históricamente ha pertenecido a los hijos de todos los pueblos blancos. Ser europeo es nacer también de sangre europea, ya sea en África o en América, pues la sangre también es nuestra patria. Lo mismo que ese negro nacido en Stuttgart no dejará de ser africano y su sangre patria africana. Así que el mestizo se enfrenta a un problema de identidad, es el auténtico desarraigado, es el hombre nuevo que sueña la modernidad y que han promovido durante milenios todas esas religiones proselitistas como las abrahámicas.

Y ya acabo, categóricamente: las culturas fuertes no se mezclan.■

8 comentarios:

  1. De verdad que hacía tiempo que no leía un texto tuyo tan...¡bueno!, sin más.Paso de buscar adjetivos que lo definan más concretamente; podría decir "incontestable", "revolucionario en su planteamiento" o que "le da la vuelta a la tortilla inteligentemente", y al hacerlo, produce una disonancia cognitiva en el fundamento de nuestras ideas. ¡Grande, sí señor! Comenzar diciendo "yo soy multicultural" y que "la diversidad cultural siempre enriquece" es lo que produce en el lector (o debiera producir, a no ser que su mente esté herméticamente cerrada) una suerte de transvalorización, de recolocación de los ideologemas, de las "luchas", de las IDEAS, frente al contexto de las ideologías petrificadas y acríticas que nos circunda (y que hasta nos asfixia, eliminando con su totalitarismo ideológico la posibilidad de la disidencia y la crítica desde fuera de cualquier dogma, pues ellos han logrado que, en la mente de la mayoría, todo actitud no dogmática se asimile a uno de las etiquetas -y por tanto, dogmas- que ellos han fabricado a su gusto, metiendo en cada "saco", a placer, las connotaciones y lugares comunes que el/los pensamientos únicos han decidido incluir, y de ese modo, hacer de TODAS LAS IDEAS, O MERAS PERSPECTIVAS que ellos demonizan, lo que ellos quieren que sean y no lo que son.

    Dicho esto, yo sí sería menos categórico en la cuestión racial (ya sabes que no me tomo "esas cosas" tan tajantemente, y veo lo RELATIVO que hay en ellas, pues no verlo me parece -esto sí- dogmático) En ese sentido, pues el hecho de que haya algunos africanos (del norte o del sur), algunos asiáticos y algunos latinoamericanos en Europa no hacen peligrar el legado europeo y su idiosincrasia, del mismo modo que estos descendientes de otras culturas, nacidos en Europa, pueden ser tan europeos como los "blancos", dado que parece evidente -al menos, a mí me lo parece- que la cultura pesa más, en el ser humano, que la etnia/raza.

    Esto último que he proclamado, sé muy bien que debe ser muy muy delimitado y contextualizado. Lo que he querido decir, en esencia, es que el foco debe ponerse en lo general y no en lo particular, en el "mapa de conjunto" y no en las excepciones. Supongo que tú, y muchos otros, podreis entender que posicionarse contra la inmigración masiva no implica, necesariamente, posicionarse contra toda inmigración, del mismo modo que posicionarse contra una hipotética -futura, y distópica- política de mestizaje masivo no implica tampoco ser enemigo de todo mestizaje.
    En resumen, que un negro nacido en Europa, y criado por padres europeos (adoptado, de un modo u otro, se entiende) yo afirmo que es, sin duda, más europeo que africano (aunque desde luego, sería cuestión más compleja de dilucidar en el caso de ser los padres africanos, e incluso siendo uno sólo de los padres europeos.)
    Esto, por supuesto, da para iniciar un larguísimo y provechoso debate, intentando juzgar "cuanto de europeo y de africano" (o de asiático, o de lo que sea) hay en los hijos de los inmigrantes, o en los hijos de matrimonios inter-culturales.

    Saludos y mi más sincera enhorabuena por tan capital texto (Y se me ha olvidado mencionar que, como tu ya habrás adivinado, me siento enormemente identificado con esa persepctiva, la cual yo mismo he defendido, puede que con otros matices, en escritos de mi autoria.)

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    1. Hola Raúl.


      Primeramente agradecerte tan elaborado comentario, que parece más un artículo, por contenido y extensión, o un anexo del mismo.

      En cuanto a la cuestión racial, soy de la opinión de que un soporte biológico es determinante para dar como resultado una cultural. Un africano puede adaptarse a una cultura no africana, por supuesto, pero eso NO le hace europeo. Étnicamente no. Defino etnia como raza más cultural.

      El multiculturalismo es una sub-ideología que debe favorecer y defender la diversidad cultural en un contexto global. No como elemento inclusivo de diferentes formas de cultura en una sola sociedad, siendo una composición ideologizada que favorezca el elemento diferenciador además de definidor de espacios. De la misma forma el multiracialismo debería entenderse como el componente que vele por la diversidad racial y la riqueza genética de nuestra especie, también en un contexto globalizado y diferenciado donde los pueblos, estados y naciones son importantes.

      Hay muchos motivos para oponerse a la inmigración masiva. El primero es que es una política del capitalismo, una política encaminada a lograr beneficios en pos de la miseria y el drama de otros. En Europa nunca fue un problema, creo yo, el que hubiera personas de diferentes razas o culturas, el problema viene cuando son tan numerosos que exigen sus parcelas de poder, es decir, dejan de ser huéspedes para ser núcleos de poder, osase, de imposición. En Europa esto es dramático.

      En negro nacido en Europa será afroeuropeo por mucha cultura europea que tenga. No podrá desvincularse de su origen africano, y los dioses no lo quieran, pues no hay nada peor que el desarraigo. Pero una Europa llena de africanos deja de ser étnicamente Europa. Una Europa sin europeos. Simplemente pasa a ser una referencia geográfica sobre el mapa.

      Por lo demás, la interculturalidad y el mestizaje contribuyen a la universalidad, al desarraigo y al relativismo. Es decir, a un mundo que es de todos y a la vez de nadie. Las naciones, los países, las culturas, los pueblos, dejan de tener sentido ante un hecho tal. A eso nos conduce la globalización.

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  2. "¿qué sería del mundo sin nosotros los hombres blancos?"

    Yo pregunto, ¿no será esta pretenciosidad lo que os vuelve antipáticos e insoportables?

    Los mamuts desaparecieron, y el mundo sigue girando. Los dodo desaparecieron, y el mundo sigue girando.
    ¿Qué os hace pensar que sin el hombre blanco la humanidad colapsaría? Su catastrofismo es sencillamente anticientífico, y, para el caso de los paganos que tanto mientan a la naturaleza, su perspectiva es sencillamente antinatural.

    La humanidad estuvo aquí desde antes de la Industrialización y de la NASA; y seguirá estando aquí después de éstas.

    Black vikingo.

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  3. "¿vikingo? negro", desde luego que la humanidad estuvo antes que la industrializacion. Ahí tienes las grandes civilizaciones blancas: Roma, Grecia, Persia, Egipto, etc,¿me podias mencionar alguna civilizacion negra digna de ser llamada asi, y algun logro alcanzado por ella?.

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  4. Lo que tu defiendes, Daniel, no es el multiculturalismo sino el interculturalismo. A mi tampoco me gusta el multiculturalismo si por tal se entiende la uniformidad y el aniquilamiento de las diferentes culturas existentes en el planeta. Creo que sería un empobrecimiento en vez de una riqueza. La propia Naciones Unidas habla de interculturalidad cuando dice;
    "La riqueza cultural del mundo es su diversidad dialogante. Cada cultura se nutre de sus propias raíces, pero sólo se desarrolla en contacto con las demás culturas. El dialogo intercultural debe ser un instrumento indispensable para garantizar el mantenimiento de la paz y la cohesión del mundo".

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    1. Desarrollo el planteamiento a escala global. A escala global el mundo es multicultural y las relaciones interculturales. Si esa visión a nivel global la recreas en una sola sociedad, llega el conflicto.

      La multiculturalidad y la interculturalidad que defienden los llamados antiracistas es precisamente lo contrario de lo que dicen defender, pues sólo abocan, como he dicho, al conflicto.

      Cada cultura necesita su espacio. Siempre ha sido así.

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    2. Ya lo dices en tu ultimo post, machista:
      "Somos los indentitarios, por derecho propio, los auténticos defensores del multiculturalismo. Es por ello que hemos de denunciar que existen unos usurpadores de ideales que abanderados como antirracistas y como multiculturalistas quieren destruir la pluralidad y diversidad del mundo."
      No se lo cree nadie.Abajo el patiarcado.

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  5. No creo que se pueda dialogar con los radicales islamicos. De todas formas el Islam se acabara cuando se acaben los petrodolares.

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