18 de octubre de 2015

LA HISPANIDAD ES LA DEFENSA DEL GENOCIDIO REAL EN LAS AMÉRICAS

UN PUNTO DE VISTA IDENTITARIO O ETNICISTA

El falangismo basado en la hispanidad surge de parámetros igualitaristas y universales: todos unidos bajo una misma visión del mundo. Católicos en lo universal con habla hispana, eso es la hispanidad, además de sentir a España como la madre patria y centro del mundo. Franco nació, vivió y murió bajo esta visión, él nunca fue racista tal como la gente lo entiende, si acaso fue antirracista… y como la gente lo entiende hoy. Fue un dictador, pero lo fue con la biblia en la mano y con la iglesia en la oreja; y la moral de aquellos que llamamos “progres” no es que sea muy distinta, se asemejan en la universalidad y en su ética piadosa y paternalista: cuando se dicen antifranquistas niegan parte de lo que son. Un identitario no puede ver sino con repudio tal visión; todo igualitarismo, todo universalismo, debe ser visto como una amenaza a toda la diversidad, a todas las realidades diferenciadas, a toda la riqueza humana de nuestro planeta. 
por Daniel Aragón Ortiz


Con el "descubrimiento de América" por parte de los españoles la historiografía entiende que se da como inicio a la Edad Moderna. Dicha edad concluye con la Revolución Francesa. Así acotan el tiempo histórico los señores académicos.

Sin duda la conquista de América fue una de las más grandes aventuras humanas acontecidas en la historia contada. Grandes proezas, heroicas batallas y portentosos hombres murieron y lucharon en pos de la consecución de las américas y la liberación de tantos pueblos dominados por los grandes imperios que allí ya existían; aunque bien sabemos que liberar significa imponer al liberado tu libertad, porque la libertad sólo es real cuando sirve a algo: cuando se habla de la libertad en abstracto se habla de nada. Torno a todo ello muchos se dedicaron en redactar y extender la leyenda negra. Entre ellos muchos ingleses y criollos enfadados, pertenecientes a la masonería, que querían el poder de las tierras americanas para sí. Por lo tanto la Leyenda Negra no son más que mitos de una mentira bien formulada, o, mejor dicho, propaganda (sobre todo inglesa, quienes bien deberían estar callados) de la época y de siglos venideros que adquiere fuerza en los movimientos indigenistas de hoy y en algunos estados sudamericanos, como Venezuela, donde en lugar de celebrar el Día de la Hispanidad se conmemora el día de la Resistencia Indígena; al menos desde 2002 por gracia del chavismo. A su vez celebran a su amado criollo Simón Bolívar, descendiente de vascos y masón. Pero de esto habría mucho que contar, sobre todo sobre el odio racial hacia el español.

Pero yo no escribo ahora para defender la hispanidad, la conquista, y todas esas heroicidades y mitos positivos que celebran algunos despistados identitarios y unos cegados nostálgicos del franquismo, católicos y puteros caribeños (que ya poca solución tienen), que para nada sirven para un movimiento identitario y realmente valedor y defensor de España. Yo estoy aquí para afirmar que la Leyenda Negra es falsa porque no ha sido sino con los españoles que América del Sur vio algo de luz y buen trato, pero también para afirmar que hubo un genocidio real, perpetrado por los españoles de la mano de la moral cristiana, siendo los forjadores de las realidades hoy dominantes, propagando ese ánimo de mezcla y de odio a sí mismos, siendo pioneros en la globalización, en la idea de progreso… Aunque sólo había un detalle que casi hace que el fenómeno moderno del crecimiento de la hispanidad en la Edad Moderna no fuera del todo moderno: la fe por encima de la razón. Quizá esta realidad histórica hiciera ver a los españoles como elementos retrasados, oscuros y sin un rumbo claro que no fuera el de los cielos, y sin embargo los españoles dominaron el mundo durante siglos.

Los indigenistas se basan en elementos identitarios para dar fuerza a la resistencia contra lo que ellos dicen que resisten y contra aquello que dicen que luchan. Muchos izquierdistas y progres hacen lo mismo para defender a los indigenistas y otras realidades diferenciadas. Torno a ello no hay más que odio a España. Un izquierdista te defiende el indigenismo y al pueblo saharaui y a los cinco minutos la mezcla de razas y de pueblos como algo enriquecedor y necesario. ¿Ven la incoherencia?


Así que bien, los españoles cometieron genocidio, y sólo de una forma, haciendo el amor. El propio Juan Carlos Monedero dijo que la raza es un elemento de exclusión que se elimina haciendo el amor. Eliminar una raza es genocidio. ¿O no lo es? Quizá el cacao mental del izquierdista no asuma lo que digo. Los españoles llevaron a cabo la destrucción física de otros pueblos mediante el mestizaje. Esa práctica de la modernidad que hoy "todos" asumen como positiva tras años y años de propaganda y de obligarnos a asimilar lo extranjero, que hoy se ve de lo más positiva y enriquecedora. ¿Acaso esos pueblos indígenas se resistían al enriquecimiento cultural y a la renovación de la sangre tras siglos de endogamia, que dicen que es malísima? Por lo tanto, mi afirmación es, en clave identitaria, que sí, que los españoles cometieron genocidio, genocidio racial; y al parecer no fue efectivo, no tanto como el de los ingleses: pues éstos no hicieron mucho el amor. Pero en clave moderna, utilizando el lenguaje políticamente correcto, ¿podríamos afirmar cierto racismo y cierta intolerancia en esos indígenas que se resistieron y que se resisten a perder hoy su identidad e idiosincrasia, su ius sanguinis y cultura? ¿O se deben usar diferentes varemos para calificar, valorar y condenar ciertos contextos? Cuántas paradojas.

También hubo otro despojo importante a aquellos habitantes de América: su cultura. La etnicidad tiene dos elementos, el primero ya ha sido comentado: el racial; el segundo es el cultural. El catolicismo, con una visión universal y única de entender el hombre, mató a aquellos dioses de la América del Sur y los postró ante la cruz cristiana. Quizá esta cruz arrancó de barbarie (como los sacrificios humanos) a aquellas tierras, sí, pero propicio otro tipo de barbarie, quizá más sádico. ¿Pero era necesario todo lo demás? ¿Así que se les despojó a aquellos habitantes “originarios” de su cultura? Sí.

En definitiva: ¿fueron los pueblos americanos del sur despojados de su identidad? Sí. Por lo tanto la Hispanidad no es más que la celebración de un Genocidio que ha dejado a un continente completamente amorfo y que difícilmente encontrará unas raíces sólidas que los unan más allá del catolicismo, el patriotismo, el amor al Estado o a unas banderas de origen masónico, hijas de la emancipación dirigida por la voluntad de ciertos criollos, generalmente.

Y hoy en España muchos se dan golpes de pecho defendiendo la hispanidad, defendiendo el mestizaje hispánico, defendiendo ideas, en consecuencias, anti-identitarias y antiespañolas, por derivación antieuropeas. 

En España es necesario un movimiento identitario fuerte que mediante un trabajo metapolítico dé la respuesta a sujetos políticos que sean capaces de dar el giro necesario al nacionalismo español, alejándolo de la caspa, del franquismo, de las falanges, del área y de todo lo que sabe rancio y a ultratumba.

Y la paradoja de todo esto es que a día de hoy una inmensa y abrumadora mayoría de personas condenan al Imperio Español de/por algo que ahora mismo esas mismas personas defienden y aman con un entusiasmo tan elevado, que hasta el Dios más ególatra se ruborizaría. Pero esta realidad es desconocida y por lo tanto el Imperio Español no puede ser amado.

El Imperio Español aplicó las mismas fórmulas que hoy aplica cualquier forma dominante globalizadora: reducir todo a lo mismo. A mi parecer tal fórmula no es novedosa de la modernidad, pero no fue hasta entonces que adquiere dimensiones realmente globales.


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2 comentarios:

  1. Excelente análisis. La historia ha dejado en América el testimonio de lo pernicioso del mestizaje. Tomemos nota de la sociedad resultante. La clave de todo vuelve a estar en la identidad.
    Luego está el tema de la "leyenda negra". Esa que no dice nada de la fundación en 1550 de la Universidad de San Marcos en Lima. Piensa, Daniel que apenas 50 años del descubrimiento se fundó una Universidad el el extremo Occidental del Continente allende la selva del Amazonas. (Tu que sabes lo que es andar, imagínate a remontando el río Amazonas, cruza los Andes y llega hasta el Pacífico. Construye una ciudad y levanta una Universidad. Todo ello con los medios del siglo XVI. Bestial)
    Un año después se fundó la Pontificia de Méjico. Luego San Fulgencio en Ecuador y la de Córdoba...
    Gracias al colonialismo español, en América gozan de un trazado urbanístico basado en una plaza central de las que salen cuatro calles principales y así se expanden racionalmente en cuadras. Trazado urbanístico racional a diferencia del centro urbano de las ciudades castellanas de la época.
    Catedrales como la de Puebla o la Metropolitana de Quito.
    Cierta la implicación de la masonería en la independencia de los estados americanos y manifestada en sus banderas. Esa misma masonería es la que continúa la misma política ahora en "Catalunya". No hay mas que ver la "estelada".
    Hablas, estimado Daniel, de la necesidad de un trabajo metapolítico para enderezar las mentes. Eso supone el enorme sacrificio de dejar de pensar en el "aifon 6" y ponerse a leer algo que no sea un "guasáp". Mucho pides.
    Un saludo.

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    1. Sin duda la contribución de los españoles fue enorme. No dejo de ser objetivo ahí. Esa conquista fue más beneficia para ellos, lo de allí, que para los peninsulares. La tarea civilizatoria española fue enorme. Eso nadie lo niega. Pero eso no quita ni resta todo lo demás. ¿Qué fue civilizar? Imponer una forma de pensar y de entender el mundo. Sigue siendo hoy igual.

      Saludos, camarada Speer.

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