25 de diciembre de 2015

LOS “PODERES CAPITALES” Y SUS CÓMPLICES

El comunismo y derivados

La gente defenderá cualquier cosa 
siempre y cuando se sea capaz de convencerla 
de que al hacerlo lucha por "la libertad". 
del texto "A Martillazos (II)"

Se puede ser comunista incluso sin condenar los crímenes del comunismo. Nadie te va a encerrar ni nadie te va a obligar a reconocer y/o arrodillarte; nadie te va a coaccionar para rendir cuentas por algo que no has hecho siquiera, ni a multar, ni a amenazar con prisión. Es decir, no te vas a enfrentar ante la tesitura de pedir disculpas por procesar una ideología que ha matado, mata y seguirá matando a tantas personas durante su existencia, porque vaya, ¡cuando mata el comunismo no es genocidio! Porque ellos son los vencedores de aquella guerra donde perdió Europa, porque ellos si pueden tener libertad de expresión y por ello pueden exigir respeto. La razón te la da el poder, ¡ganar!, no La Razón. Por ello aquello de que es el poder lo único que es real.

Los comunistas no tienen que pedir disculpas ni condenar nada cada vez que empiezan un debate sobre algún tema delicado, no tienen que justificarse, sólo proferir el mantra determinado si la cosa se pone muy incómoda. Les abren medios de comunicación, se abanderan en nombre de la libertad y ya vemos de lo que es capaz la gente de hacer cuando les convences de que luchan por la libertad, cuando les enseñas a ser libres según una visión particular y concreta; como si la libertad fuera algo posible de enseñar. No hay libertad, a la vez es y a la vez no es: sólo es un instrumento para.


Comunismo, capitalismo de estado, apropiación indebida de bienes bajo la legitimación por medio de grandes palabras, prácticas monopolísticas en su máxima expresión totalitaria... el obrero como clase elegida para ser el medio para el desempeño de la producción marxista y encarnar al Hombre Nuevo de la Utopía Igualitaria. La democracia es sólo la dictadura del proletariado, hoy de todas las clases declaradas como oprimidas.

Derivados: el marxismo cultural. Sus seguidores piensan económicamente como un marxista decimonónico pero éticamente piensan en igualar a la baja, degenerar, destruir los valores, eliminar las desigualdades mediante la aniquilación de la diferencia –en esto último no se distinguen demasiado de sus maestros más ortodoxos y ordenados aunque son tendentes a un “capitalismo humano” (¡¿?!)-. Alejados de sus maestros, no son homofóbicos, hacen el amor con ellos; odian a la familia, el orden, lo establecido porque sí y punto, el orden natural, las relaciones heterosexuales; y adoran la fealdad, lo deforme, ven en lo estéticamente bien definido una opresión burguesa. Amantes de todo lo alternativo –sea lo que sea eso-, el arte degenerado, la etnicidad mientras no sea la propia; y por ello practicantes del suicidio étnico autóctono, patrocinadores del mismo, pancarteros del ¡mézclate!, ¡odio el patriarcado!, ¡al abortaje!... etc… etc… etc… Llaman fascismo a todo lo que no les gusta, ven el hombre nuevo en el Hombre Universal... ¡son los hijos bastardos del marxismo, irían paradójicamente directos al gulag!

Para los marxistas culturales hay igualdad pero a la vez los hay más iguales que otros, ¡hay jerarquías de igualdad!, discriminación positiva y por ello: adoración al inmigrante, adoración del no blanco, de lo extranjero… odio a su propio país, auto-odio porque sí, repudio a su origen y costumbres, que verá como imposiciones sociales mientras lo de los otros habrá que respetarlo sin más, incluso impregnarse de esa multiculturalidad.■


El liberalismo y derivados

Votar a los liberales es votar la privatización de todo.
Es con los liberales que el sector público nunca funciona.
¿Cómo va a funcionar si en el poder se pone a gente que está en contra del mismo?
del texto "La Neocasta"


La Libertad guiando al pueblo es un cuadro pintado
por 
Eugène Delacroix en 1830 y conservado en el Museo del Louvrede París. (Más aquí)

El liberalismo económico funciona. Ha sabido transformarse en función de los avances tecnológicos y de las ciencias abstractas al servicio del beneficio. Dicen que triunfa porque se basa en el conocimiento real del ser humano, porque expresa mejor que nadie su naturaleza, su esencia. Yo digo que si se basa en la realidad humana lo hace sólo en su elemento negativo: el egoísmo. El liberalismo económico desbocado, que ha devenido en capitalismo liberal, sin medios que lo regulen, genera desigualdades abismales; no digo ya a niveles específicos de cada realidad social, sino también a nivel planetario. Su concepto de evolución progresiva, el del beneficio por el beneficio, el culto a la muerte a través de la idolatración de objetos inertes que no te abren puertas hacia la trascendencia… El capitalismo mata el espíritu, deshumaniza en cuanto que a todo le da un valor cuantificable. También desnaturaliza, porque nos aleja de la esencia misma de donde venimos. Explotamos el planeta, sin ser demasiado conscientes de las consecuencias. Vivimos como si no hubiera un mañana, como si no tuviéramos herederos, como si fuéramos inmortales.

El liberalismo, de origen burgués, que hizo su revolución antes que el marxismo, creció bajo valores ilustrados y la guillotina. Antiheroicos burgueses, deseosos de paz, de imperturbabilidad, y sin embargo crecieron bajo la luz masónica de un iluminado francés, que expandió una visión distinta por todo el orbe sobre lo que debe ser el mundo, dando por sentado una nueva evolución económica respecto a los modos de explotación anterior. Y bien, los ingleses, no he hablado de los ingleses. Sí, ellos también son precursores determinantes: con su revolución industrial, utilitarismo, positivismo, pragmatismo… 

Hoy también marxistas culturales, por otros motivos, sirven a la degeneración, a la lucha antinacional. Paradójicamente éstos se sirvieron históricamente del nacionalismo para medrar, ¡hasta que dejó de serles rentable! Cuando están en el poder sirven al sector privado, nos engañan diciendo que es por beneficio del interés general. Amigos de las puertas giratorias, se aprovechan de un electorado dócil y desinformado. Suelen desmantelar el Estado mediante su venta.

El liberalismo tuvo un singular origen luchando contra el Antiguo Régimen, y en su visión ética hay elementos positivos, difíciles de rechazar. Pero ahora son ellos el Antiguo Régimen, porque el liberalismo y su evolución capitalista funciona, pero nosotros decimos: ¿y qué? Que algo funcione no quiere decir nada, sólo que funciona. Nosotros nos preguntamos: ¿es justo? ¿sirve a las personas o hace que las personas sean medios de la economía? ¿es sostenible?...■ 


La Gran Convergencia

Izquierda y derecha representan el internacionalismo y el capital. Izquierda es este país y la derecha es la marca España. La izquierda es odio a España y la derecha es vendo a España. (Pueden compartir e intercambiar criterios,praxis y estados de ánimo) Ambas concepciones merecen todo nuestro desprecio, aunque al final son sólo una: se simplifican en un concepto que viene a denominarse moral política. 

El comunismo y el liberalismo han servido y sirven para fines internacionalistas, pese a sus pugnas pasadas ideológicamente hoy van en una misma dirección, incluso existen fórmulas políticas mixtas, y no me refiero a la transversalidad. Sea como sea quieren convertir los estados-nación en meras parcelas administrativas de un poder supranacional. La guerra es hoy nacionalistas contra mundialistas; es sin duda la única división política real.

Los estados-nación, que ellos ven como instrumento, como medios de y para el poder, son vistos por los nacionalistas como espacios vitales de los pueblos diferenciados de otros. Es el territorio ganado, la patria de cada pueblo.

Existe un discurso por explotar, una retórica a reforzar y cultivar. Pero son pocos los intelectuales en tal tarea, y en España no existe una voz audible hacia el gran público con un mensaje nacional coherente. Este discurso nuevo en España debería otorgar las herramientas necesarias para el despertar de una fuerza política nueva, un nacionalismo ideológico basado en la guerra a muerte contra el mundialismo, en la guerra radical contra todas las fuerzas que empujan a la muerte de todos los pueblos y sus naciones. En tal batalla Francia nos lleva años de ventaja. El Frente Nacional no es un trabajo de dos días.■


Los periodistas

En la imagen: periolistos de izquierdas y de derechas. 
Al servicio de un poder, de unas ideas, no de una ética profesional.

Los periodistas no sirven a la certeza, sino al poder. No sirven a la libertad, sino a una ideología: cualquiera que informe con la ideología por encima de la certeza carece de un medio de comunicación libre, por mucho que hable y le dejen hablar.

Queremos una prensa libre en España y nos quejamos de que no la hay. Muchos nos quejamos con razón. Pero no se puede hablar de una prensa libre, ni siquiera de una persona libre, si ésta no informa sobre lo que pasa realmente, ya sea verdad o mentira, pues tanto la verdad como la mentira ocurren.

Objetividad, imparcialidad… ¿cuánto de eso hay en los medios? Los medios están completamente politizados, lo mismo que los propios periodistas. Nunca nos informarán correctamente, harán el juego de la política desde los mass media, con tendenciosidad, con malevolencia incluso, con auténtica execración cuando se trata de hundir a alguien o algo.

Así que sólo tendremos una prensa libre cuando el buen desempeño periodístico se imponga. En los mass media no quiero opinadores, ni listillos con una pluma al servicio de un poder. Los mass media están para contar las cosas, para darnos las herramientas para hilar un juicio lo más certero posible. ¿Es acaso esto posible? No.

Mientras los periodistas no se desgajen de sus vestimentas ideológicas tal tarea será imposible y crearán la realidad con su lenguaje, llamarán de mil formas una cosa para que esta cosa no se vea como lo que es. El periodismo es la gran generadora de sombras de/sobre la realidad, creando un ambiente completamente distinto y que sin embargo será el que la gente vea. Cuando le pregunto a alguien “¿en qué mundo vives?” no lo digo por capricho. Aunque yo ya me sé la respuesta.■


La sociedad

Da igual quien esté abajo o arriba o quienes demonios sean los de abajo y los de arriba, 
pues la corrupción empieza desde abajo precisamente; sólo que los de abajo pueden robar menos
y encima se excusan en que… porque lo hacen los de arriba. El problema de la corrupción es estructural; los políticos, los banqueros, no hacen nada que no harían los de abajo.  Lo demás es demagogia, “todo el mundo” mete la mano si puede 
y sólo los “raros” luchan por ser incorruptibles. 


Tras tantos años de crisis podemos decir que la sociedad, observando lo que vota y como actúa, no es ya víctima, sino mayoritariamente cómplice. Lo son porque o están a favor de la corrupción y del bipartidismo que nos ha llevado a esto, o simplemente por miedo, porque son cobardes. Es posible que sea inconsciente, ¿pero eso es exculpatorio? Esto me hace cuestionar mi propia lucha, en si vale la pena entregarse hacia una masa que es tal por no ser pueblo y si al final no es precisamente este mundo injusto el que se merecen, aunque paguen justos por pecadores. El mundo cambiará cuando la gente cambie. Toda cultura es elevada si lo es su gente.■

2 comentarios:

  1. Una vez leído entero, tengo que decir que es un gran texto por cómo está estructurado (las autocitas al comienzo de cada apartado son un acierto, están muy bien escogidas).

    La verdad es que podría suscribir por entero lo dicho en la mayoría de esos apartados. Hay reflexiones muy certeras (de esas que, como diría aquel, debieran ser de sentido común). Aunque sabes que el dedicado al liberalismo es donde va a haber menos puntos de encuentro..

    Las puertas giratorias y los chanchullos que se suceden bajo el paraguas del "estado de derecho" sólo pueden ser vinculados con el pensamiento liberal por alguien interesado en difamar a cualquier precio y que, por tanto, no tiene ningún apuro en trampear los conceptos para llevar el ascua a su sardina. Si lo hiciera uno de esos periodistas que tan acertadamente criticas, lo tacharíamos de "notable falta de ética periodística".

    Sin acritud. Sé que no es el caso aquí.

    Saludos, y a seguir en la brecha.

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    1. El comunismo y liberalismo reales son sólo aquellos que conocemos en la práctica. Ciertas filias liberales como el amor a la propiedad privada y a las privatizaciones, pues derivan a comportamientos de puertas giratorias. Lo mismo pasaría con los comunistas a la inversa... ese amor a lo público porque sí.

      No soy un periodista, por lo cual si me es lícito hacer estas declaraciones pues no me debo a ninguna ética profesional.

      Hasta pronto. Y a seguir en la brecha.

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