28 de marzo de 2016

POST-EQUINOCCIO REFLEXIVO

Las políticas de inmigración masiva equivalen a la trata de blancas y por lo tanto hemos de tratarlo como un delito; y por su dimensión como un crimen contra la humanidad. Y la humanidad y los derechos humanos entendidos de otra forma: la humanidad en sentido biológico es diversa, no existe un solo tipo de hombre, y éticamente: lo humano, la humanidad misma, debería simbolizar el derecho de los hombres a distinguirse entre sí y no una serie de valores universales e igualitaristas.

Es definitiva, todo esto debería existir horizontalmente como una ley no escrita entre los hombres, no como valores emanados de una entidad supranacional que persigue la aniquilación de los pueblos.

A mi no me dan pena. Quizá sean muy duras mis palabras para el biempensante. Estos refugiados tienen un país y deberían luchar por él; en su defecto desde sus países de origen tenían otras naciones limítrofes a las que acudir que no los han acogido -y nadie les ha exigido nada-, así como existen decenas de países con mayoría musulmana donde pueden adaptarse mucho mejor sin imponer nada. Esto si es que no existen otros intereses detrás, que muchos conocemos: la UE necesita mano de obra barata, no sabe en qué gastar los recursos para bienestar social y gastarlo en europeos necesitados es racismo (jaja), trabajan para foráneos y no para Europa, se trata de un organismo antieuropeista...



Definen como eurofobia toda tendencia que va contra ese organismo supranacional llamado Unión Europea, cuando es precisamente la eurofobia lo que define las acciones de esa unión.


Siento un gran desprecio hacia los iluminados: esa gente que piensa que lo sabe todo y que su opinión es sumamente imprescindible y determinante. ¿Y qué diferencia hay entre el iluminado y el que sabe realmente? El primero se cree poseedor de la verdad, el segundo ha encontrado certezas o las busca. El primero sólo sabe hablar, el segundo escuchar. Vaya, esto parece escrito por Jorge Bucay, ahora mismo me desprecio, jajajaja…


Buscar activamente la verdad es tan inútil como la búsqueda de la libertad o de la felicidad. Lo único que se debe hacer activamente es vivir la vida y digerir cada momento aprovechándolo todo: cada olor, cada sensación, cada imagen… Decir a la vida.


Los judíos tienen razón en parte cuando se quejan de que el antisionismo es el nuevo antisemitismo. Lo tienen en parte porque los “nazis” actuales –especialmente los cabezabotes– idologizados por la propaganda nazi y no por su trascendencia real, viven el antisemitismo con la impulsividad de un analfabeto de los años 30 en Alemania; pero como los de hoy saben que ser antisemita suena mal a base de manotazos recibidos, algunos se dicen antisionistas.

Esto supone un problema para los muchos que somos antisionistas sinceros y declarados, y no porque odiemos a los judíos o pensamos que éste “pueblo” errante y acechador no deba tener una patria, sino porque le niegan la tierra a otro pueblo. Israel es el único estado donde el racismo está institucionalizado y no pasa nada mientras llaman insolidarios y racistas a los pueblos europeos que resisten a las oleadas de inmigración masiva; o persiguen a los opinadores, pensadores y activistas disidentes, cuyo mensaje es silenciado, minimizado o ridiculizado, si no condenado, porque a los elegidos no les gusta o conviene.

Pero Israel pertenece al judío nacional, a aquel que desea defender su identidad histórica desde su propia tierra “originaria” con todos los medios posibles y sin escrúpulos; sin embargo el judío internacional divide los pueblos, genera guerra de sexos, privatiza los recursos estatales, llegan a presidentes, controlan servicios secretos, los medios de comunicación y un altísimo porcentaje de los medios de propaganda (prensa, música, cine, literatura…), crean grupos de presión, ONG´s proinmigración y promestizaje, suelen crear discursos antiEuropa y antiblancos y por ello y para ello conforman organismos como la UE, el FMI, etc.

Esto no define al judío y desde luego no a todos los judíos y por supuesto no quiero decir que los judíos estén detrás de todo -pese a su papel preponderante-, pero no por ello lo que he escrito no concreta una realidad bastante palpable y evidente. Europa necesita desjudaizarse, y no, no piensen mal, no hablo de campos de concentración. El propio judío actual debería desjudaizarse, entre otras cosas por el 90% de ellos no lo son racialmente, siendo eurodescendientes. Los alemanes sabían que alguien era judío por el apellido solamente. Persiguieron en muchos casos a personas más rubias que jerarcas de las SS. Pero es que voy más allá, desjudaizarse significa repeler todo fenómeno judeocristiano, ser un anticristo… y sobre esto que ya nos enseñe Nietzsche.


Sólo los ricos no tienen patria. Y el 98% de los pensionistas, añadiría: han dicho sí a todo lo que sea a condición de no perder la paga a tenor de las amenazas emitidas y el temor generado por los sucesivos gobiernos democráticos y de ocupación que han defenestrado a la nación española.



En mi vida he conocido cucarachas que merecen mi cariño y respeto, como Gregorio Samsa. Éste se dio cuenta de su insignificancia, de lo poco que valía su vida. Fue un baño de realidad el que sufrió, sintiéndose inservible en una existencia inútil, insustancial y vacía.

Es duro convertirse en cucaracha. Veo muchas por la calles. Ojalá pudiera pisarlas.



Lo que conocemos como modernidad es en gran parte el ideal burgués en un estado de desarrollo muy avanzado. Una vida conducida por los objeto y por la compra-venta. ¿Merece la pena un mundo así?


La vida debería tener un sino artístico. Si no lo tiene no debería vivirse, sería mejor conocer los misterios de la muerte.



Si defender una Europa ordenada, blanca y a su vez diversa por su variedad de pueblos y costumbres te convierte en una persona racista; el que mestiza, el que defiende tal mecanismo de disolución de la identidad, es un multiracista.

2 comentarios:

  1. No entendí lo de Gregorio Samsa y las cucarachas... Ahí dejo un vídeo donde se habla del sionismo como la idea de agrupar a gente en un territorio en base a su religión, de la persecución a quienes disienten de la versión oficial del holocausto, del "fascismo invertido"...

    https://www.youtube.com/watch?v=AINtHGbgwC0

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    1. Gracias por el vídeo.

      Lo de Gregorio Sampsa lo entenderías si leyeras La Metamorfosis, de Kafka. Le recomiendo su lectura.

      Hasta pronto.

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