29 de junio de 2016

EMISIONES DE VOTOS: CONTAMINACIÓN SUFRAGISTA UNIVERSAL

Votar está sobrevalorado.... ya lo hace cualquiera. 



Cómo matar a un pueblo: mestizándolo, imbuyéndolo de ideas internacionalistas, universales y de odio hacia su historia y/o sangre, relativizando su origen y disfrazando de enriquecimiento cultural la mezcla de todas las culturas generando sociedades dispersas; promoviendo el aborto y defenestrando las tasas de natalidad, mediante la exaltación del homosexualismo, el feminismo y acabando con la familia tradicional, consagrando además la sustitución demográfica mediante inmigración más(iva)…; atomizando la sociedad en ¡¡individuos!!, derivar toda relación entre las personas a un interés monetario, comercial y frío…



Un sistema de mayorías es la dominación de una parte de la sociedad sobre la otra. Las mayorías son tiránicas porque en democracia la mayoría lleva la razón aunque no la tenga: y te tienes que aguantar.


Hasta 2016 los españoles siguen votando y premiando a los dos grandes partidos de siempre: los otros dos son secuelas de los dos principales, marcas blancas. Pues bien, les siguen premiando y votando, por lo que el español demuestra que en el fondo se ha merecido la crisis, los desahucios, la caída de los salarios, la pérdida de derechos, etc. O eso o simplemente es que el español es un desmemoriado, un ser sin voluntad y un corrupto como aquellos a quienes ha votado. Los políticos son inocentes: la culpa la tiene en buena parte el “pueblo”, o al menos lo que queda de él.


Los dueños de los medios de comunicación que manipulan España han decidido que el bipartidismo debe dar paso al bibipartidismo.



La abstención es legítima, pues no afecta al resultado electoral, ni beneficia a los grandes partidos… ni a los pequeños. Un voto no emitido es eso, un voto que no entra en la bolsa de votos y que no se cuenta. La abstención es decir que no se cree en un sistema determinado o simplemente, es posible, que se es un vago, aunque quiero pensar que la abstención es militante. La abstención es el no voto disidente cuando éste no es representado por nada ni nadie, sólo por sí mismo.


El sufragio universal es la idea igualitarista que piensa que toda persona está capacitada para tomar decisiones sobre el destino de una nación.



La democracia no es ir a votar. Ir a votar es sufragio. Democracia no es ser libre. Ser libre es decidir por ti mismo con multitud de condicionantes: la libertad se abole a sí misma, es y no es. Democracia no es luchar por lo que trabajaron nuestros abuelos. Porque nuestros abuelos lucharon por una familia y su pan. Democracia es el pueblo cuando tiene el poder. Lo es cuando lo tiene, vote o no. Si no tiene el poder, si no lo ostenta, si no lo ejerce, si no es responsable del mismo… no puede haber democracia. Pero sobre todo para que haya democracia debe haber un pueblo, y si el pueblo es aniquilado…

3 comentarios:

  1. Es la primera vez que comento. Me alegra haber encontrado a alguien que se atreve a cuestionar los mitos de la libertad y la democracia liberal, en aquélla fundamentada. Que la voluntad sea libre, no esté condicionada, es una patraña cristiano-medieval y kantiana, pretendida para sostener el sistema moral cristiano y el económico liberal. La doctrina de la libertad individual, permitiendo que se actúe según se quiera, consigue, en realidad, que se actúe según se esté condicionado a actuar, dejando al hombre, pues, a merced de los condicionantes de su voluntad. En otra época, tales condicionantes fueron sobre todo culturales –pese a lo que han pretendido siempre los marxistas, materialistas–; ahora, erosionados los valores tradicionales, son económicos, así que la democracia liberal resulta de facto capitalismo –pese a lo que tantos de izquierdas, pretendidos socialistas, pretendan hacer de la democracia, sumidos en la ingenua creencia de que es viable–. Antes, los comunistas, al menos, desdeñaban la libertad individual, pero ahora hasta ellos, las más de las veces mediocres profesores de universidad afines a la pseudofilosofía analítica y, por ende, al mequetrefe de Hume, que denunció lo absurdo de tal doctrina, junto con la marea de jovenzuelos izquierdistas de todas las calañas, la defienden porque están adoctrinados en «la libertad es buena», «debe haber libertad», y porque, en el fondo, son niñatos que sobre cada asunto quieren opinar y no soportan la perspectiva de que no se les escuche, pese a que actualmente tampoco se les escucha y, de todas formas, su voluntad, su voluntad latente, podría realizarse –y de forma más eficaz– sin que parlotearan ni votaran — esas bestias apalabreadas de corazón analfabeto, tan ufanas y pagadas de sí mismas, sordas y ruidosas, no reflexionan sobre las pretensiones que con mayor ahínco y contumacia propugnan. Acaso, como dices, merezcan cuantos males les han caído y caerán; o quizá hayamos de ser comprensivos y entender, de acuerdo a nuestras ideas acerca de la libertad y el condicionamiento, que son en buena medida lo que se hace de ellos, y luchar por que nuestras ideas, y no los malditos propósitos del capital trans- e internacional, sean lo que los condicione.

    Hay algunas erratas:
    - «la culpa la tiene en buena parte del “pueblo”»
    - «los medios de comunicación que manipulan España han decido»

    Un saludo.

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    Respuestas
    1. Muchas gracias por su comentario. Se echaba de menos cierto nivel. Hasta pronto.

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  2. Camarada, he vuelto al ataque con mi blog, pásate cuando gustes http://filosofiadelrebelde.blogspot.com/

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