26 de julio de 2018

EL RÉGIMEN DEL 78

La represión democrática



Todo sistema, sea cual sea, debe tener sus medios para imponerse y mantenerse en el poder. Incluso aquellos que presumen de ser sistemas de libertad. La libertad total no es posible, sólo es posible el poder total porque es el poder lo único que es real. Hay sistemas que directamente no se cuestionan la libertad pero otros se conforman haciéndote pensar que eres libre: te engatusan como a un perro con un hueso. Durante el franquismo la represión era estatal: lo era desde los medios de prensa, radio y televisión hasta el policía local y el chivato de barrio porque todo era El Estado; es decir, todos los mecanismos de poder y de fuerza los detentaba el estado, el foco de represión era UNO y la opinión debía ser siempre una… pero como en todo, si no lo cuestionabas podías ser libre. En democracia la represión es social y está aupada por el estado y los medios de comunicación y aveces Estado y medios de comunicación luchan entre si; aunque esto tiene muchos matices: el caso de Donald Trump en EE.UU. es el más evidente, alguien que llega al poder con todo en contra y con todo en contra se mantiene en el poder: Trump es el mayor fracaso de la manipulación mediática. Pero en Europa los medios de comunicación tienen una agenda clara y manipulan tanto a la gente como a la clase política para llevarla a cabo: agenda de seres que están por encima de los medios, que mandan en los medios, que influyen en mucho... ¡y esto no es conspiranoia! Hoy para hacer política es esencial llevarse bien con la prensa, y esto es lo que hace que la política sea mediocre, ¡el poder lo interfieren unos juntaletras!

Lo que quiero decir es que el franquismo fue autoritario pero la democracia es totalitaria, pues éste no se conforma con dominar tu fuerza de trabajo o tu área de acción, sino tu propia conciencia y mente: la totalidad de tu ser. En democracia la represión es de esta manera brillante porque los focos de represión son varios y la sociedad colabora con ellos aún sin saberlo y pensando que es libre. Es increíble cómo la disidencia española casi no puede ejercer fuerza frente a este fenómeno de la represión democrática que simplemente muchos piensan que no existe.  Y os diréis que por qué el franquismo no era totalitario. Pues porque las mentes eran dominadas por el poder religioso, La Iglesia Católica: es decir, el otro elemento de dominación del ser durante el franquismo.

La represión democrática es palpable para mentes despiertas en los medios de comunicación, especialmente en la televisión. Aún hay sitios como Internet donde la disidencia puede hacerse notar, pero no sin riesgos: si no corriera riesgo real no sería disidencia. Si bien durante el franquismo existía una televisión del régimen, hoy existen varias cadenas televisivas del régimen. Existen muchos diarios, radios, etc. del régimen democrático del 78. En todos claramente hay un mensaje unísono, un mensaje mántrico que alcanza el dogma de la nueva religión, que podemos llamar el progresismo (mal entendido), el marxismo cultural (la estrategia marxista contra occidente que se le ha ido de las manos a toda la izquierda clásica, por decirlo de algún modo) o un nuevo cristianismo profano, totalmente invertido. Y digo que invertido pues los valores actuales no dejan de ser cristianos, pero sin Jesús. El pecado original cristiano se ha sustituido por la culpa del hombre blanco heterosexual. Si Nietzsche hubiera nacido hoy escribiría contra los nuevos sacerdotes y gurús, cuyas iglesias son sedes de partidos políticos, ONG´s o prebostes de la ONU. También digo que invertido porque el más allá se ha sustituido por un más acá. La sociedad actual se aleja cada vez más del mundo espiritual. El materialismo, propio del marxismo y del liberalismo, se imponen: el Demiurgo nos azota.

He empezado con los medios de comunicación porque pienso que son los más efectivos. La gente no los cuestiona y eso significa también que las personas por lo general no pueden o no saben ser libres; pero claro, ¡piensan que son libres! Se es libre en cuanto se resiste a la manipulación, en cuanto se es consciente de ella. No creo que la gente durante el franquismo fuera menos libre que hoy, si nos atenemos a lo dicho.

Los medios de comunicación son por lo tanto el pilar fundamental del régimen del 78, pues no sólo redirigen y manipulan a la sociedad, al servicio de los mensajes emitidos, sino que influye sobremanera en la clase política que adopta el mismo mantra, el mismo mensaje. Por eso podemos hablar de que no hay, que no existe auténtica oposición en nuestro panorama político. La disidencia está aplastada, es minúscula, y nadie cuestiona los temas fundamentales. Los políticos sólo discuten por buscar vías de solución políticamente correctas o como mucho hay una resistencia tácita (no hay dinero, no hay presupuesto, no hay acuerdo...), tímida, no patente por miedo a ser tildado de todo lo malo que hay en este mundo regimentado por los demócratas hijos del 78: el fascismo, Franco y Hitler.

Es imposible a día de hoy cuestionar sin temor al lobby LGTB o judío, las políticas migratorias de puertas abiertas o directamente el tráfico de personas: la importación de seres humanos, como hace el gobierno de Pedro Sánchez, del PSOE, excusándose en los derechos humanos, derechos éstos que no son más que un modo de injerencia en las decisiones de las naciones y la excusa de muchos para destruir las patrias donde parasitan, como los internacionalistas o universalistas de la izquierda y de la derecha. Asimismo la cultura, especialmente la tradicional, se ha visto muy mermada por la modernidad que representa este nuevo modelo totalitario de represión y de control mental, pervirtiendo a la juventud y a los no tan jóvenes, invitando a modas de escaso buen gusto, detrimento de la calidad musical, la sustitución en definitiva de la excelencia por lo mediocre.

En la pirámide represiva del Estado del 78 podemos por lo tanto poner a los medios de comunicación en la cima, por encima del propio estado y de los propios medio de represión clásicos. ¿Para que dar golpes de porra si puedo dominar las mentes, si domino la hipnosis mediática? Por debajo de los medios de comunicación estarían los lobbys, que reprimen mediante su fuerza monetaria o de influencia ideológica ya sea mediante chantaje emocional o amenazar con manifestaciones y movilizaciones. Luego viene el estado como medio represivo de este régimen ya sea mediante medios directos de opresión física o monetarios (hacienda) y finalmente la gente corriente, que se convierten en meros comisarios políticos de la vida cotidiana y los auténticos licitadores y valederos de todo lo anterior pues desgraciadamente la gente que no sabe ser libre, que no es responsable, que vive cegada, vota, pensando que con ello cambian algo.

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